domingo, 21 de septiembre de 2014

¡Y DESPUÉS DEL SISMO DEL 85¡ .... ¿QUÉ?



La noche del 20 de septiembre de 1985, cuando se registro el segundo de los sismo, se había suscitado un rumor en cada una de los hogares de la Ciudad de México. Se hablaba pues de un golpe de Estado en contra del Presidente, no era para más, dos sismos de 8.1 y 7.7 grados, habían sacudido no solamente la tierra de la capital de la República, sino también, las conciencias de miles y miles de mexicanos.  Era el momento, en que el pueblo esperaba ansiosamente, el actuar de su gobierno.

Entonces el Presidente Miguel de la Madrid Hurtado daría un mensaje a la nación, esta vez, no hablaría ni de la renovación moral, ni tampoco de la caída de los precios del petróleo, ni de la inflación, ni de ningún otro tema que en aquella época se ventilaba; hablaría pues, sobre lo que le interesaba en ese momento a millones y millones de mexicanos de todo el país, que esperaban para esas horas, ansiosamente en la televisión el mensaje presidencial; los canales 2, 4, 5 y 8 de Televisa, se enlazarían con los canales 7 y 13 de Imevisión y el 11 del Instituto Politécnico; millones de mexicanos frente a sus televisores, esperarían el discurso que tendría que decir “su líder”, “su guía”, “el Presidente de México”.  ¿Cuántos muertos?, ¿Cuántos derrumbes?, ¿Cuánto dinero habría que gastar?, ¿Entraria o no el ejercito?, ¿Aceptariamos ayuda internacional?. ¿Habría pues golpe de Estado o no?.

“Compatriotas: Al dirigirme hoy al pueblo de México, quiero compartir con ustedes el luto y la tristeza y enaltecer también el espíritu de solidaridad fraternal que se ha manifestado entre nosotros y hacia nosotros. Mi más profundo pésame a los que han perdido familiares, amigos o colaboradores. Hago mía la pena de cada uno de ustedes por estas pérdidas irreparables que no se pueden compensar con nada.


Su voz tibia, pausada, nada comparable con la de su antecesor “el perro” José López Portillo, un orador que conmovía al pueblo con discursos que enaltecían el orgullo patriota y revolucionario de los mexicanos. Sin embargo, que podría decir ahora Miguel de la Madrid Hurtado, hombre que en el apellido lo decía todo, estaba literalmente “madriando” al país, con tanto recorte, con tanta inflación, con una actitud tibia de no encarcelar a los ladrones del país, de no decretar la moratoria de la deuda externa, de no hacer, lo que cualquier mexicano valiente habría hecho.  

La tragedia que nos azotó el día de ayer ha sido una de las más graves que ha resentido México en su historia. Hay cientos de muertos y lesionados. Todavía no tenemos cifras precisas ni completas. Aún hay atrapados en muchas construcciones, que no hemos podido rescatar.
Ninguna cifra, ningún dato, nada ni nadie que reportar.
Frente al siniestro se han producido no sólo actos de extraordinaria solidaridad por parte de los distintos sectores de nuestro pueblo, sino inclusive actos que merecen plenamente el calificativo de actos de heroísmo que mucho honran al pueblo de México. Quiero destacar las tareas del Ejército y la Armada nacionales, de los cuerpos de policía, del cuerpo de bomberos y de diversas asociaciones particulares de socorristas y voluntarios. Es conmovedora la actitud de fraternidad y de solidaridad que está mostrando el pueblo de México. Mi profundo reconocimiento a esa admirable actitud.
Locatel, el sevicio de localización telefónica que con tanto orgullo se anunciaba comercialmente en la televisión con su memorable número 658-11-11, había recibido cuarenta mil llamadas telefónicas, cantidad que superaba en mucho, a las 500 0 600 llamadas telefónicas que recibía diariamente.

El gobierno de la República y los gobiernos de los estados hemos reaccionado al máximo de nuestros esfuerzos y capacidades. Infortunadamente -lo tengo que reconocer- la tragedia es de tal magnitud que nos ha rebasado en muchos casos.
La tragedia era de tal magnitud, que no había gobierno, ni poder presidencial, que lo pudiera enfrentar. El Presidente pues, con su actitud tibia, pareció otra víctima más del sismo, que el hombre valiente que esperaban millones y millones de mexicanos; pareció pues, un cobarde. Hizo a muchos recordar la reencarnación de un Moctezuma cualquiera, dispuesto asumir trágicamente la derrota, sin haber combatido, ni peleado, ni muerto con dignidad de un Al Tlatoani.   

No podemos hacer lo que quisiéramos con la rapidez que también deseamos, sobre todo para rescatar vidas.  La verdad es que frente a un terremoto de esta magnitud, no contamos con los elementos suficientes para afrontar el siniestro con rapidez, con suficiencia.


Pero ese día 19 y 20 de septiembre, la televisión mexicana no se inmuto. Se siguieron transmitiendo las telenovelas de Televisa Juana Iris, Angélica, Vivir un Poco; los personajes del medio artístico: Victoria Ruffo, Raymundo Capetillo, Valentin Trujillo, Blanca Guerra, Erika Buenfil, Sergio Goyri, Angélica Aragón, Rogelio Guerra, cumplieron con sus actuaciones esa función social, de entretener a las personas, hacerles creer a muchos, que los problemas que uno podían vivir diariamente, eran nada a los que existían en el mundo telenovelero; que no habría pues movimiento telúrico alguno, que suspendiera la programación de la televisión, ni la telenovela favorita.

… Quiero también expresar en este mensaje mi reconocimiento a los medios de comunicación por la forma responsable y madura con la que han estado informando a la población y al mundo de nuestra situación, para ubicar los problemas en su debida proporción: la tragedia es grande, pero la capital de México no está arrasada; la capital de México, en grandes segmentos, está volviendo a la normalidad, y, si bien lamentamos profundamente los daños y las pérdidas de vidas, tenemos que informar que la mayor parte de la ciudad de México sigue en pie y sus habitantes siguen también, de la misma manera, en pie y afrontando la tragedia con un vigor extraordinario.
Quizás ese fue el momento más importante del discurso, “México sigue en Pie”, frase con la cual se podría bautizar este discurso; el Secretario General de Protección y Vialidad, el General Ramón Mota Sánchez, aquel que tenía la misión de depurar a la corporación policiaca, después de los actos escandalosos de corrupción de su antecesor, Arturo “el Negro” Durazo; ordenó éste que todas sus patrullas, adoptaran en el parabrisas trasero una leyenda que dijera, “México sigue en Pie”. Que mejor lema de un publicista priísta de la época, de crear slogans para levantar el ánimo, de los miles y miles de familias mexicanas, que a esas horas, dormían en la calle, con el temor y el trauma, de que se viniera otro tercer temblor.

Frente al luto y la tristeza, compatriotas, reforcemos serenidad, entereza y ánimo. Enterremos con pesar a nuestros muertos, pero renovemos nuestra voluntad de vivir y restañar las heridas que hemos sufrido. Estoy absolutamente seguro que estos sentimientos prevalecerán sobre nuestra pena, sobre la pena que nos embarga a todos y que sabremos todos, mediante actos concretos y perseverantes, lanzarnos decidida y patrióticamente a las tareas de la reconstrucción, con vigor, entusiasmo y férrea voluntad.
Hablaría pues de la respuesta institucional que en encabezaba para enfrentar una de las peores tragedias que nunca en la historia de la Ciudad, ni del país, habían registrado. Entonces, el Secretario de Gobernación Manuel Bartlett Díaz y el general Juan Arevalo Gardóquí Secretario de la Defensa Nacional, tenían que demostrar a la nación entera, que no solamente eran efectivos para capturar peligrosos narcotraficantes como “Caro Quintero” y “Neto Fonseca”; que el ejército mexicano, no solamente podía reprimir estudiantes como lo habían hecho en 1968, o capturar guerrilleros como lo hicieron en el Estado de Guerrero o bien, desfilar sobre las principales calles y avenidas de la Ciudad de México cada 16 de septiembre; ahora ambos tenían que demostrarle a su jefe, no el pueblo, si no al Presidente de la Madrid, que podían organizar la fuerza del Estado para enfrentar la crisis de emergencia nacional por la cual transitaba la Ciudad capital. Demostrar también, que podían encauzar ese “poder estatal”, para salvar vidas humanas y después, iniciar la reconstrucción de la Ciudad.



Y fue entonces, que se anunció que no se suspendería el XIII campeonato Mundial de Futbol, México no suspendería sus compromisos internacionales, como tampoco lo había hecho años antes con la olimpiada; no suspendería la competencia deportiva, porque después de volar y volar los helicópteros de Televisa, pudieron corroborar que el “Coloso de Santa Úrsula”, el monumental Estadio Azteca no habría sufrido ningún daño, ni siquiera una cuarteadura; la fiesta del futbol, pues, tenía que continuar.

Miles y miles de voluntarios se sumaron a la tarea del salvamento de vidas humanas. Personas de escasos recursos, estudiantes normalistas, universitarios y politécnicos; vecinos de las colonias populares, gente que iba de todos lados de la Ciudad y de la República, para sumarse a ese llamado espontaneo y solidario, que nadie había convocado, ni las televisoras y radiodifusoras de Televisa e Imevisión. que lo único que hacían, era continuar con la transmisión de su cartelera, como un modo coercitivo de continuar con la “vida normal” de la ciudad antes del sismo;  seguir la vida rutinaria de todos los días, como si nada, absolutamente nada, había transcurrido. Asumir esa función responsable de no generar psicosis, de ubicar la tragedia nacional, en “su justa proporción”.
Y entonces, aunque el tenor continental Placido Domingo visitara a la Ciudad, no para grabar canciones de Cri-Cri en los estudios de Televisa con Emmanuel y Mireille Mathieu,  sino que lo hizo para sumarse también a la ayuda solidaria de miles de mexicanos voluntarios, que con cubetas, palas y picos, sus manos y sus alimentos improvisados, se disponían hacer, lo que el gobierno no podía organizar. Fue entonces que el tenor continental, olvido su voz, sus cuerdas vocales, su garganta, sus pulmones, su agenda artística; español que actúo como un mexicano más, se puso éste la máscara, el gorro, los guantes, el cubre bocas, las gafas; olvido rasurarse, comer, bañarse, dormirse; recordó con sus hermanos de dolor, lo humano que era también él y su familia, que se encontraba en esas horas, sepultados entre las ruinas del Multifamiliar Nuevo León de Tlatelolco; desde ahí, la estrella internacional de la opera, hizo recordar a los medios de comunicación que lo entrevistaban, que el mundo de la farándula, podía también bajar al ras de piso para atender los asuntos que debía de interesar a todos. Que podían desde luego, olvidarse de los foros, las cámaras, de los escenarios y los maquillistas.



Ante esta situación, el Estado tenía que actuar con toda firmeza y fuerza institucional, debía este  desempeñarse como único titular del monopolio de la violencia; y mostrar a ese pueblo controlado y subordinado, que quien mandaba, era el gobierno, no ellos.

Y fue por eso, que se implementó el Programa DN-IIIE, aunque esa clave o código secreto no se sabía que significaban, pero se escuchaba impactante para cualquier oído: “¡De-Ene-Tres¡”.  Aunque los chistes populares decían que significaba “¡De nada, de nada, De nada¡”, lo cierto es que la Secretaría de la Defensa Nacional aclaró que significaba: “Auxilio a la Población en caso de Desastre”.  El gobierno, con todo y su plan militar, se sumó a la sociedad civil, con sus soldados, vestidos de color azul y casco gris, otros de verde, fuera el color que fuera y de la metralleta que cargaban en sus hombros; el Estado tenía que demostrar que ellos también podían organizar el rescate de vidas humanas. Pues ante la solidaridad de los voluntarios que en forma de hormiguitas, limpiaban los escombros, ellos, los representantes del gobierno, traerían la maquinaria pesada para mover los escombros de forma rápida y segura.

Y entonces, el Estado convocó a los burócratas, a los trabajadores al servicio del Estado, muchos de ellos victimas también del derrumbe de los propios edificios públicos que el gobierno había construido años antes y que por una cuestión “casual”, se habían derrumbado en los sismos. Esos mismos burócratas, médicos, enfermeras, policías, bomberos, ingenieros sobrevivientes de los derrumbes; todo el recurso humano que se requiriera para salir delante de la crisis, salieron a ganarse la quincena, sirviendo ahora si a la sociedad, más de lo que podía ofrecerles sus escritorios, sus sellitos, sus formatos y sus maquinitas de escribir.  

La Cámara de Diputados por su parte guardo un minuto de silencio y después de ello, ordenó crear una comisión especial pluripartidista que se abocara a investigar los alcances de la tragedia y proponer acciones. Dicha comisión recayó en un diputado chiapaneco e nombre Sergio Valls Hernández, quien junto con otros diputados, se dispusieron a solicitar información al Jefe del Departamento del Distrito Federal, al Secretario de Gobernación, al Secretario de la Defensa Nacional y a cuanto funcionario se les ocurrieran.



El informe que rindió el diputado ante el pleno de la Cámara de Diputados fue patético: 9, 089 muertos, 4, 830 heridos, 2, 420 atrapados, 5,638 desaparecidos; la corrupción y la negligencia del gobierno mexicano, había hecho en poco tiempo y en forma espontánea, lo que las dictaduras militares de Chile y Argentina habían conseguido: ¡Aniquilar a su gente¡.
252 edificios derrumbados, 165 más dañados, 3 mil cadáveres rescatados entre los escombros, 1,500 más atrapados entre los escombros; treinta mil damnificados, diecisiete mil pernoctando en albergues públicos y los otros trece mil, durmiendo en la calle.   ¡Esa era el tamaño de la desgracia¡. 600 rescatistas provenientes de Alemania, Suiza, Inglaterra, Israel, Canadá, Italia, Francia, Suecia, España y Estados Unidos; también de Colombia, Venezuela y Costa Rica; y hasta 500 perros adiestrados; todos ellos, sumándose a la brigada de voluntarios y de burócratas, trabajando sin cesar las 24 horas, para rescatar el mayor número de vidas humanas.  

Pero lo mejor del informe rendido por el diputado Valls, fue su mensaje emotivo, “Pueblo y gobierno siguiendo el ejemplo del Presidente de México, Miguel de la Madrid, miramos de frente al porvenir y (para) vencer la adversidad"; frases tan trilladas, como “seguiremos construyendo la grandeza nacional." "¡Muchas gracias¡" … Los aplausos de los 300 diputados priístas se escucharon estruendosos, ante la férrea y contundente crítica de los diputados de oposición.  

El diputado del PSUM Arnoldo Martínez Verdugo denuncio la omisión de una entidad gubernamental llamada FONHAPO, Fondo Nacional de Habitaciones Populares, de no haber hecho obras de mejora en 42 edificios de Tlatelolco, entre ellos el Edificio Nuevo León; inclusive hasta dio nombres de responsables, Roberto Eibenschsutz Hartman, quien se desempeñaba como Subsecretaria de Desarrollo Urbano y Enrique Ortiz Flores Director de dicha entidad, quienes no hicieron nada ante las peticiones de los vecinos organizados de Tlatelolco y por ende, pedía toda la acción del Estado en contra de dichos servidores públicos; pero dicha posición fue criticada de demagógica por la diputada del PRI Elba Esther Gordillo Morales, electa casualmente por los vecinos de dicha unidad habitacional, a quien en su discurso dijo, que  los “tlatelolcas”, los jóvenes y los niños, los adultos creían en el gobierno, creían en los principios de la Revolución, que habían  sentido la cercanía de su gobierno y de sus dirigentes; y ante la rechifla de muchas de las personas que habían acudido en la sesión, dijo que ella estaba organizando a los vecinos de Tlatelolco, para conformar “comités de vigilancia”.

Otro diputado, del PST, Efraín Jesús Calvo Zarco, denunció al ejercito de acordonar las zonas de los derrumbes e impedir, las actividades de rescate que llevaban a cabo los voluntarios; objeto el informe del diputado Valles, dijo que prácticamente la Colonia Morelos estaba destruida y su gente, habitaban en las calles.   Pero el diputado del PRI Jesús Murillo Karam invito a sus compañeros de dejar la lucha partidista, de olvidarse de los intereses personales y minúsculos, para enfrentar el drama nacional y asumir  los verdaderos intereses nacionales. “ante el incendio, salvar al bosque y no al árbol”; la diputada del PST Beatriz Gallardo Macías denunció 472 derrumbes en la Delegación Cuauhtémoc, 78 de ellos, vecindades; exigió reforma urbana, expropiación, fondo de reconstrucción; pero en ese mismo debate, el diputado del PRI Juan Moisés Calleja García dijo que en la tribuna no se pensaba en el dolor y en la solidaridad, sino en el proselitismo, que había que apoyar las medidas del gobierno, al menos lo estaba haciendo el movimiento obrero, que no había que criticar por criticar, hablar por hablar, sino actuar como auténticos mexicanos, como lo estaban haciendo los trabajadores del país, acreditar la solidaridad y el apoyo absoluto al gobierno de la República. Su mensaje fue perfeccionado con la intervención de la diputada también del PRI, Beatriz Paredes Rangel, quien dijo que el gobierno de la República estaba cumpliendo con su obligación, que la Cámara de Diputados debía de asumir una actitud digna, solidaria, de auténtica entrega y representatividad popular, que no era válido, hacer proselitismo con una desgracia o tragedia nacional.

Los aplausos priístas abarrotaban estruendosamente la sala del pleno. El PRI ganaba el debate del sismo, por tener a los mejores representantes del pueblo. Sin embargo la crítica “proselitista” de los diputados de oposición no fue avasallada. El diputado del PSUM Jorge Alcocer, propuso la suspensión temporal de todos los juicios de desahucio, discutir la canalización de fondos de la reconstrucción para la vivienda popular, dictar una ley de emergencia, fincar responsabilidades; el diputado del PAN Federico Ling Altamirano acusó al Jefe del Departamento del Distrito Federal de no contar con planes de emergencia, después de lo ocurrido un año antes en San Juanico, pidió descentralizar la ciudad, también fincar responsabilidades; sin embargo el discurso del diputado del PMT Heberto Castillo Martínez es demoledor. Dijo que hacer críticas al gobierno no era traicionar a la patria, tampoco deslealtad; que debía de atenderse a las razones técnicas, no responder con palabras a las angustias; rescatar sino las vidas humanas, si al menos los bienes de los más necesitados; no cerrar los ojos a la corrupción, deslindar responsabilidades pero por razones técnicas, no por señalamientos, sino por los peritajes de los colegios de arquitectos y de ingenieros; iniciar la reforma urbana; sin animo partidista, participar juntos en el llamado, recordar que la tragedia fue de todos los mexicanos.



Fue el despertar de la sociedad civil, la caída del sistema político, el terremoto de las conciencias, afuera las payasadas retoricas de la clase política mexicana, el endiosamiento de la figura presidencial, el poder autoritario de un gobierno desenmascarado ahora como ineficiente, sino también de corrupto e impune.

Abajo los discursos, las pantomimas, las frases rimbombantes que enarbolaban el nacionalismo y la revolución, en la voz de una clase política sin legitimidad, ni autoridad moral; de una autoridad irresponsable, mil veces rebasada e insegura.

Aquellos damnificados, perdieron sus casas, sus seres queridos, otros emigraron de la Ciudad a otros Estados de la República, “donde no temblara”; mientras que los que no pudieron salir, defendieron su identidad de barrio, la cual se veía amenazada, ante los planes secretos del gobierno de ubicarlos en otros lugares; alejados de sus comunidades.
El mes de octubre de 1985 fue el mes de la movilización popular, miles de mexicanos se concentraban en el zócalo y en marchas improvisadas, que se dirigían a la Residencia Oficial de los Pinos, porque querían hablar con su Presidente, nada mejor que la arrogancia y la prepotencia de la clase política, para no atender las demandas ciudadanas, para hacerse sordo, insensible y continuar, en su circo de simuladores.  “El Presidente no podía atenderlos. Regrese otro día”.

Cómo apoyar a un régimen cuya clase gobernante, no tomo el pico y la pala, sino que desde sus lujosas oficinas, aclamaban los discursos retóricos, falsos, demagógicos, de solidaridad.

De decir una y mil veces hasta el cansancio.

¡México sigue en Pie¡.

El 8 de octubre el gobierno no pudo resistir estar sostenido con el único pie que le quedaba. Ante las presiones de una sociedad civil que comenzaba organizarse, fue que decidió finalmente, emitir el decreto expropiatorio de más de 5,500 inmuebles.

La lucha vecinal iniciaría, por sus derechos económicos, sociales, culturales y ambientales; sobre todo su derecho al trabajo y a la vivienda; el gobierno del Presidente Miguel de la Madrid lo sabía bien; no se diga su Secretario de Gobernación Manuel Bartlett Díaz. ¡Jamás la vida pública del país sería la misma, mucho menos la de la Ciudad de México¡.

Era el fin del sistema, el PRI perdería la próxima elección federal. Perdería por siempre su apoyo y respaldo popular. Perderían y serían borrados por siempre de la historia.

El terremoto del 85, fue lo que dio origen, a la caída del sistema de 1988.   

La historia de México cuenta con dos años claves que lo transformaron para siempre.

1968 ….

¡Y el terremoto de 1985¡.   




lunes, 15 de septiembre de 2014

LA LINEA 6 DEL METROBUS. ¿Entre la opacidad y la transparencia?.




El Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Dr. Miguel Ángel Espinosa Mancera, se encuentra en vísperas de rendir lo que será su segundo informe de gobierno, lo hará, porque ostenta la representación del Poder Ejecutivo del Distrito o Federal, tal como lo hiciera en el ámbito federal, su homologo, el Presidente Licenciado Enrique Peña Nieto. Además, lo hará ante los representantes populares de los 40 distritos lectorales y 16 delegaciones políticas, que conforman el Distrito Federal.

Quizás uno de los temas importantes del que debe rendir cuentas el Jefe de Gobierno, es la ampliación de la red de transporte público “Metrobus”.  

Cosas buenas hay que decir sobre esta modalidad de transporte público. Metrobus es un concepto de movilidad urbana que definitivamente, resulta más digno y confortable, que los incomodos microbuses que siguen todavía ambulando en la Ciudad de México; es también, un transporte público similar al que funcionan en otras ciudades del mundo, como Curitiba, Los Angeles, Sao Paulo y Bogotá. En la ciudad de México nació en 2005 y aunque desde su creación, ha existido la intención de dignificar el transporte, a través de la introducción de mayores líneas de metrobus, lo cierto es, que a casi diez años de su creación la planeación del mismo, es inexistente, improvisada, sólo quizás para “salir del paso” o sacarse la foto, o bien, justificar la erogación de los recursos, no quisiera decir ni pensar mal, que también sea para “hacer buenos negocios”.




En el año 2006 cuando Marcelo Ebrard Casaubón fue candidato a Jefe de Gobierno del Distrito Federal, prometió que en su sexenio, se construiría diez líneas de metrobus, pero eso sólo fue una promesa de campaña que nunca se concretó; se habló entonces de crear líneas que conectarían la ciudad del Norte al Sur y correlativamente, del Sur al Norte; al menos se visualizaban dos líneas: Corredor Eje 3 Oriente hasta la Glorieta Vaqueritos, otra línea, también de la misma glorieta Vaqueritos, que correría por todo el Periférico, hasta llegar al Bordo. ¡Ninguna de las dos líneas se ha hecho¡.

Se afirma, pero no se sabe con qué metodología se hizó y quien certificó que esa información fuera veraz; afirmar que éste sistema de transporte público, ha hecho que varias personas abandonen su automóvil, implicando con ello un ahorro de gasolina. ¡Yo en verdad  no lo creo¡….  ¡Pero eso dicen¡.

También dicen que el Metrobus, utiliza tecnología ambiental de punta, al utilizar otro producto del petróleo, el diésel, ha hecho que las emisiones de gases de efecto invernadero, sean cinco veces menores a los que producen los microbuses. También la emisión de dichos gases, salen desde un nivel más alto que el de un tubo de escape de un vehiculó normal, lo que hace que los peatones respiren 23% a 35% menos de partículas contaminantes, que si usaran autobuses o microbuses convencionales. Esto significa que cuando caminamos por las calles y un microbús o un camión pasa por nuestro lado, nuestros pulmones logran inhalar mayores emisiones, que los que podemos inhalar, si transitarán retrobases.

Por otra parte, el Programa General de Desarrollo del Distrito Federal 2013-2018, establece que 7 de cada 10 personas, se trasladan en nuestra Ciudad, a través del transporte público.  El diagnostico que hace realmente es crudo, las personas pierden hasta 3.5 horas de su vida diaria, dentro de un transporte público, muchos de ellos, familias de bajos ingresos, que destinan en promedio el 36% de sus ingresos en gastar en pasajes, el resto, para satisfacer medianamente sus demás necesidades; no solamente eso, el 57% de las mujeres usuarias de transporte público, han sufrido episodios de violencia sexual, nuca falta el libidinoso que tienta o las “roza”, en el peor de los casos, exhibe sus genitales o llega inclusive frente a ellas masturbarse.

Un sistema de transporte que no me cansaré de decirlo, sujeta a la calidad de los seres humanos, como si fuera otra cosa, menos seres humanos, dignos de compararlos, con los trenes que trasladaban a los judíos, a los campos de concentración.


Mucho se ha dicho, propuesto e implementado, un sistema de transporte público digno, eficiente, cómodo, barato; desde que yo recuerde, siempre ha sido una de las banderas de los candidatos a los puestos de elección popular; mucho se ha dicho en verdad e inclusive se han implementado mejoras en el transporte, tales como haber obligado alguna vez a los conductores de los microbuses a portar una corbata o inclusive, pintar los microbuses de verde a color morado. En serio, muchas políticas se han instrumentado, para que la mayoría de los ciudadanos, que somos el 70%, podamos movilizarnos en la Ciudad, en un transporte digno, limpio, cómodo, que no contribuya tampoco, a la contaminación atmosférica, ni sus secuelas en el calentamiento global.

Es por eso que celebro con júbilo que la administración pública que encabeza el Jefe de Gobierno, haya impulsado la red del sistema de ecobicis, como también inaugurado otra línea de metrobus (no contemplada) como los 10 kilómetros que recorren de Rio de los Remedios a San Lázaro. Celebro también gustosamente, el anuncio que hiciera el Presidente de la República, de construir la eterna promesa de línea del metro de Martin Carrera a Ecatepec, así como la ampliación de cuatro líneas más de metro, haciéndome pensar, que vialidades y que opciones de transporte se tendrán que crear, para movilizar a las más de 350 mil personas que semanalmente, llegaran a la “Ciudad de México”, provenientes de las regiones de Texcoco-Ecatepec, cuando quede listo el nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México.    ¿Alguien ha pensado en eso?

Y es también por eso, cuando me pongo a pensar lo que será de esta Ciudad, cuando tengamos una nueva línea de Metrobus, que correrá de Aragón a Rosario. La línea 6.

Transparencia u opacidad en la Linea 6 del Metrobus

El 16 de julio del 2014, salió publicado en la Gaceta Oficial del Distrito Federal,  la Licitación Pública Nacional EO-909005999-N21-2014 emitida por la Secretaria de Obras y Servicios del Gobierno del Distrito Federal, para la construcción de la Línea 6 del Metrobus que correrá de Aragón a la altura de la Avenida Hank González y que terminará hasta el CETRAM del Metro Rosario y el cual tendrá un costo de mil 226 millones 335 mil 490 pesos más Impuesto al Valor Agregado (IVA);  en la misma fecha, también salió publicada la convocatoria 005, para la supervisión técnica, administrativa y financiera del proyecto integral de dicha construcción. Es decir, la empresa contratada por el Gobierno del Distrito Federal, que supervisara la ejecución de la obra.  

De acuerdo con lo anterior, la obra en cuestión iniciaría el 18 de agosto del 2014 y terminaría el 15 de agosto del 2015. Teniendo un plazo de construcción de casi un año, es decir 363 días.  El proyecto de la línea 6, contempla 35 estaciones y terminales en El Rosario y en las inmediaciones del Bosque de San Juan de Aragón. Su extensión sería de 20 kilómetros y atravesaría las Delegaciones de Gustavo A. Madero y Azcapotzalco, además de conectar a los municipios de Nezahualcoyotl y Tlanepantla.

Las empresas  que ganaron la Licitación Pública Nacional, por haber presentado mejor sus propuestas, son: Omega Construcciones Industriales, Coordinación Técnico Administrativa de Obras y SACMAG de México; quedando descartados Tradeco Infraestructura, Alfa Proveedores y Contratistas, Impulsora de Desarrollo Integral, Gami Ingeniería e Instalaciones, así como Cemex Concretos.  

Previo a la ejecución de dicha obra, el Sistema de Aguas de la Ciudad de México, inicio el proceso de renovación de infraestructura hidráulica para la zona aledaña del corredor. Lo que implica renovar las tuberías de agua subterráneas que se encuentran en el eje cinco norte, a la altura de Lindavista.




 Sin embargo, cabe señalar que existe un movimiento vecinal encabezado por Carolina Figueroa, Presidenta del comité Lindavista Unida, que ha manifestado que dicha obra, sería perjudicial contra los vecinos de su demarcación. Ha exigido cuentas claras, así como transparencia al Director de Metrobus, responde éste que él no tiene nada que ver, que mejor le pregunten a la Secretaría de Obras o a la Secretaría del Medio Ambiente. Ojala algún diputado de los 66 que hay en la Asamblea, pueda preguntarle sino al Jefe de Gobierno en su comparecencia, si por lo menos, en la glosa que para ello realicen los secretarios.

El caso es, de que esta nueva línea, de una inversión de 1,226 millones de pesos, casi el presupuesto anual de la Delegación Azcapotzalco, transitará en ella a 145 mil personas por día, en sus 20 kilómetros, 35 estaciones, 2 terminales y en sus 75 autobuses; logrando entre sus beneficios, reducir 40 minutos de traslado, así como también a 20 mil toneladas de Bióxido de Carbono.  Sin embargo, esas cifras, no sé de dónde se obtengan, ni que metodología se emplea para llegar a tales resultados, pues la Resolución Administrativa SEDEMA/DGRA/DEIA/07240/2014, recaída al expediente DEA-MG-0684/2014, no dice nada de eso y quizás no tenga porqué decirlo, pero tampoco, en los portales de internet de Metrobus, Secretaria de Obras y Secretaría de Medio Ambiente, dicen nada al respecto.  Situación opaca y contradictoria, en una Ciudad, que tiene el orgullo de ser la más transparente en toda la República Mexicana, de acuerdo a los estudios de transparencia que realiza el CIDE Centro de Investigación y Docencia Económica.    

Resulta pues, que la Dirección General de Proyectos Especiales de la Secretaría de Obras y Servicios del Gobierno del Distrito Federal, le solicitó a la Dirección de Evaluación de Impacto Ambiental de la Secretaría del Medio Ambiente, también del Gobierno del Distrito Federal, la autorización de manifestación de impacto ambiental, en los términos señalados por los artículo 44, 45 y 46 de la Ley Ambiental de Protección a la Tierra en el Distrito Federal. En su solicitud anexa el informe preliminar geotécnico de cimentación y pavimentos que presentó la empresa Geoambiente SA de CV, en el mes de marzo del 2014; anexó también su Plan de Manejo de Residuos Sólidos, así como su petición formal de derribar 1,386 árboles, trasplantar otros 229 y podar unos 17; en consecuencia la Dirección General de Regularización Ambiental llevó a cabo el “Reconocimiento Técnico” el día 17 de julio, a través de una “acta circunstanciada”, resolviendo otorgar un “impacto ambiental condicionado” y deslindando su responsabilidad, a la empresa prestadora de servicios, por las técnicas y metodologías empleadas para la identificación de los impactos ambientales.



Sin embargo, como profesor ambientalista con una experiencia docente de más de doce años impartiendo esta materia, en la Universidad Nacional, siempre creí que las solicitudes de impacto ambiental, debían de ser realizadas por las personas físicas o morales, que debían ejecutar obras públicas que pudieran afectar el impacto ambiental, tal como lo establece el artículo 45 de la citada ley ambiental. Existiendo esa obligación a cargo de la contratista y no propiamente del Gobierno, sin embargo éste último, al parecer hizo los estudios correspondientes, (al parecer incompletamente) para licitar únicamente el contrato de obra pública.

Se supone que para llevar a cabo una obra pública, deben de hacerse los estudios de tenencia de la tierra, uso de suelo, topográfico, hidráulico, geohidrológico, mecánica de suelos, sismológico,batimétrico, aerofotomerico, impacto ambiental, social, urbano, sociológico, demográfico, urbanístico, arquitectónico; y otros más, como lo establece el artículo  3 letra B de la Ley de Obras Públicas del Distrito Federal.

Se supone también que la Secretaría de Medio Ambiente previo a la realización de la obra, debió de haber contado con su estudio de impacto ambiental; sin embargo, se desconoce si también cuenta con los estudios de impacto urbano y social, tal como también lo establece el artículo 17 fracción IV, 18 de la Ley de Obras Públicas del Distrito Federal, en relación con el 45 de la Ley Ambiental de Protección a la Tierra en el Distrito Federal.

No quisiera concluir que de la poca información que se exhibe en el internet, tengo la sospecha de que el proceso de construcción de la Linea 6 del Metrobus, es ilegal, contrario a lo que establece la Ley Ambiental, la Ley de Obras Públicas, la Ley de Participación Ciudadana, entre otras.

Poco dice la prensa de los movimientos populares que pueden suscitarse en pequeñas regiones; nuestra prensa, radio y televisión, parece más interesada en las “macronoticias” del ámbito nacional, o lo que dicen y hacen los personajes públicos que los propios medios deciden difundir; poco interesa realmente, lo que puede suceder en algunas colonias del Distrito Federal; sólo algunos espacios virtuales como los que ofrece el internet, concretamente una página de face book, llamada “Futurama Corazón de Lindavista”, es la que nos da nota, de un grupo de vecinos que se opone a la construcción de la Línea 6 del Metrobus, concretamente, por el Eje 5 Norte que corre por Lindavista.




La ciudadanía, poco sabe de este procedimiento, de su costo, de sus repercusiones sociales, urbanas, ambientales;  inclusive desconoce que por la construcción de esta Línea, el Fideicomiso “Fondo Ambiental” recibirá 28 millones de pesos por compensación económica de la tala y transplante de los arboles retirados y 21 millones de pesos más por los impactos negativos.

La Resolución Administrativa publicada en el portal de la página web de Metrobus, nada dice tampoco, de los Informes preventivos, manifestaciones de impacto ambiental, estudios de riesgo, daño ambiental, evaluaciones ambientales, reconocimientos técnicos.

Se ha omitido también la participación ciudadana, tal como lo establecen los artículos 20 y 21, 51 de la Ley Ambiental de Protección a la Tierra en el Distrito Federal; así como de las instancias de Consulta Ciudadana previstas en los artículos 47 al 50 de la Ley de Participación Ciudadana; la audiencia pública o la difusión; pudiendo inclusive convocarse a plebiscito, como lo hiciera el entonces Jefe de Gobierno Andrés Manuel López Obrador, con la construcción de los segundos pisos de Periférico, en el año 2002.  

Nuestra clase política, decide la agenda de discusión y por lo que deben votar los ciudadanos, si reforma energética, salario mínimo o reducción de diputados plurinominales; poco interesa los “pequeños asuntos”, que no por ser “pequeños”, dejan de ser importantes; inclusive es una lástima que hasta los partidos políticos como el PRD, están más interesados en resolver sus “grillas internas”, a través de sus procesos electorales internos, que constituirse verdaderamente como entidades de interés público, para orientar y ayudar  los ciudadanos en sus problemas colectivos.




Y no estoy en contra de la construcción y dignificación del transporte público, tampoco estoy a favor de un grupo de vecinos que quiere subordinar el interés público, a sus interés privados; sin embargo, lo que es de reprocharse, es la falta de consenso, de apertura democrática, de poca transparencia y de la opacidad, con la que se ha conducido la autoridad del Gobierno del Distrito Federal, para sacar adelante este importante proyecto, que no dudo, beneficiaran a muchos.

Pienso entonces esa opacidad, en la Ciudad mas transparente de la República Mexicana, no es lo correcto, en un lugar de libertades y de derechos, como lo es el Distrito Federal.

Pienso que si eso sucede en la Línea 6 del Metrobus, que tendrá un costo de 1,200 millones de pesos, que sucederá entonces, con los 125 mil millones de pesos que costará construir el nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México.

¿Será el nuevo aeropuerto, un problema cien veces más de opacidad?

¿De corrupción…?

¡En verdad, no quisiera ni pensarlo¡


miércoles, 10 de septiembre de 2014

¿EL REGRESO DEL PRI EN LA DELEGACIÓN CUAUHTÉMOC?



Pues bien, el 7 de septiembre, las huestes “perredistas” votaron en la Delegación Cuauhtémoc por quienes serían sus “consejeros delegacionales”, sus consejeros estatales, nacionales y congresistas; ahora bien,  más que hacer críticas a dicha organización partidista y referirme de ella, como una entidad capaz de organizar y movilizar a sus clientelas de votantes, ya sea a través de la compra de votos, la intimidación y del acarreo; ahora prefiero extender una opinión en sentido inverso, tratando de ser lo más asertivo y propositivo, que criticón y demoledor.

Y es que se necesita tener una alma de verdadero partido democrático para hacer la balandronada que hizo el PRD. Mira que convocar a una elección interna, dejando que fuera la máxima autoridad electoral del país, quien la organizará. ¡Ese es el mérito del PRD¡. Poner en manos al Instituto Nacional Electoral, aquel a quien le cuestionó su carácter imparcial y su actividad arbitral en las elecciones del 2006 y 2012, fuera ahora, quien le organizará sus elecciones internas. ¡Eso si es de aplaudirle¡. Comicios que por cierto, nadie entiende, pero que solamente los perredistas más ilustrados pueden entender.

46,194 afiliados tiene el Partido de la Revolución Democrática en la Delegación Cuauhtémoc. De esa cantidad, votaron más de 16, 354 .  Algo así como el 35.40% de los perredistas en la demarcación. Una elección, que más que interpretar el 64.60 % de abstencionismo de perredistas, que no votaron, veámoslo ahora con otro enfoque.

Me sorprende la capacidad que tiene dicho partido para movilizar a 16 mil de sus miembros, en un año, donde no hubo campañas electorales, ni comerciales propagandísticos en la prensa y demás medios de comunicación, ni nada, absolutamente nada,  que incitará a los afiliados de dicho partido, a votar. Eso nunca lo ha hecho el PRI, mucho menos el PAN.  Solamente un partido político confiado en su estructura de afiliados y con el espíritu de demócrata que ostenta en su denominación, pudo haberlo hecho, aun con todos los defectos que pudiéramos reprocharle a dicho instituto político.

Se dice, al menos eso sostiene la prensa nacional, que la elección fue ganada por los “chuchos”, grupo político diseminado en varias planillas que logró obtener la mayoría de las consejerías nacionales, así como de futuros delegados en el Congreso y el cual, se pronostica, que inclinaran su balanza, en elegir a Carlos Navarrete como el próximo Presidente del Partido, dando fin a ello también, con el otro caudillo del partido: Cuauhtémoc Cárdenas, quien además de ser el fundador y uno de los ideólogos del partido, quedo ahora totalmente rebasado, por su obra creada, sin duda alguna, un partido demócrata que le cometió parricidio.

Se habla también de dos perdedores, uno de ellos Rene Bejarano, quien con su tribu “Izquierda Democrática Nacional” perdió varias posiciones en algunas demarcaciones políticas; mientras que el otro perdedor, fue Marcelo Ebrard, ex jefe de Gobierno; quizás ambos quedaran próximamente fuera del partido, posiblemente uno o varios de sus simpatizantes, se vaya a MORENA, el partido de Andrés Manuel, quien quizás, conserva la “esencia del PRD” que construyó Bejarano desde la fundación del mismo, mientras que el segundo perdedor y su gente también, se irá con el partido político Movimiento Ciudadano, a salvarle a éste su registro.



Sin embargo, en la Delegación Cuauhtémoc, la lectura es diferente, Izquierda Democrática Nacional logra sostenerse como la “tribu” con mayor preferencia entre los perredistas, al menos estimo, que obtenga 51 de los 100 consejeros delegacionales que próximamente, designarán a quien sea, su próximo Presidente Delegacional. Seguido de ello, se encuentra Nueva Izquierda Bloque 100, lidereada por Diana Sánchez Barrios, líder además de la comunidad LGBTTT en el Distrito Federal y quien tendrá para sí, entre 20 a 22 consejerias en el Consejo Delegacional.

Ese escenario me hace recordar algunas cosas interesantes. En el año 2000, el PRI nacional hizo un despliegue de recursos, para movilizar a todos sus afiliados y simpatizantes, para elegir a quien fuera su candidato presidencial Francisco Labastida Ochoa. Aquella vez, el PRI festejo su “fiesta democrática”, sin pensar, que meses después, perdería la elección presidencial con el candidato del PAN Vicente Fox.

No sé porque, pero algo sospecho que ocurrirá eso en la Delegación Cuauhtémoc. Me parece, que la mitad del PRD, simpatizante de Bejarano, es decir, el IDN, terminará iendose del partido y se irá seguramente, apoyar la candidatura de Ricardo Monreal candidato de MORENA en la Delegación Cuauhtémoc.  Si eso ocurre, el IDN apoyará la candidatura de algún diputado federal innombrable que ya ha estado haciendo campaña, apareciendo en más de sesenta eventos públicos de audiencias públicas, acompañado de quien es el Delegado en la Cuauhtémoc y que seguramente, no durará en utilizar los recursos públicos para apoyar a su sucesor; sin embargo, me parece que si ese candidato innombrable se lanza, no tendrá la fortaleza de su voto duro, pues muchos de ellos, se irán apoyar a quien represente el liderazgo de Andrés Manuel y ese obviamente, es y será Ricardo Monreal.

De ahí que considero, que se vive el momento histórico, para que el PRI, pueda recuperar la Delegación Cuauhtémoc, después de unos largos 18 años que no la ganado.  ¡Sería también la primera oportunidad histórica que tendría el PRI para ganar democráticamente dicha delegación¡. ¿Podrá?.

La historia de las elecciones en la Delegación Cuauhtémoc, es una historia que debe de escribirse. Hagamos un pequeño recuento.



En el año 2000 Dolores Padierna Luna candidata del PRD ganó con un 35%, gracias a los votos que le proporcionó el PT. Mientras que el PAN obtuvo un 32% y el PRI un 24%.

Tres años después en el 2003, Virginia Jaramillo Flores haría lo mismo, ganando apabullantemente con un 54%, gracias a los votos obtenidos de su partido, el PRD apoyado éste por el PT y lo que ahora es MC.  Mientras que el PAN por su lado, obtuvo un 20%, y el PRI, tuvo la peor votación histórica, al lograr obtener sólo el 11% de los sufragios.  Parecía entonces que el destino del PRI era desaparecerse, sino del país, si al menos de la Delegación Cuauhtémoc.

En el año 2006, el PRD contendió con el ahora, uno de los aspirantes a reelegirse en la Delegación, actualmente diputado federal, logrando obtener un 49%, triunfo también igual de aplastante; mientras que el PAN obtuvo un 26% y el PRI, sólo el 14% de los votos. El PRD entonces pasaría por su mejor momento histórico, no solo en el Distrito Federal, sino en todo el país. Andrés Manuel López Obrador, estuvo a punto de ser Presidente.



Sin embargo para el año 2009, siendo el candidato Agustín Torres Pérez, el triunfo del PRD no fue tan avasallador como lo fue en las elecciones pasadas. Aquella vez, logró obtener con el apoyo de sus partidos aliados (PT y MC), un 38%; mientras que el PRI y el PAN lograron obtener el 19% cada uno de ellos. Es decir, si la oposición se hubiera aliado, el PRD hubiera perdido; máxime que el PVEM logró obtener 7% de los votos y el PANAL un 3%.   Quizás esta baja en el porcentaje de votos del PRED, se debió sin duda alguna, al “voto de castigo”, por las protestas que hiciera Andres Manuel López Obrador, al bloquear el Paseo de la Reforma.

Las elecciones del 2012, el “efecto Mancera” en el Distrito Federal fue determinante para el triunfo de muchos candidatos perredistas en la delegación. En el caso de las elecciones de Jefe Delegacional, el actual delegado logró obtener el 42%, porcentaje mayoritario, pero no como el que en su momento obtuvo su partido en los años 2003 y 2006; mientras que el PRI logró convertirse en segunda fuerza con el 19% de los votos y el PAN, bajaría a un tercer puesto, con el 16%. Por otro lado PANAL obtuvo el 3% y el PVEM el 2%.

Ahora el PRD con su elección interna, da muestras de su fortaleza al manifestarse ante la sociedad y a sus críticos, como un partido, con una capacidad de movilización, que el PRI no ha podido demostrar todavía, mucho menos el PAN, ahora inexistente en la Delegación.

Para nadie es secreto, que el gobierno de Miguel Ángel Mancera ha sido franco de ataques que sus antecesores no tuvieron, muchas de sus medidas impopulares, el desalojo de los maestros del CNTE, el cierre de la linea 12 del metro, la imposición del doble "Hoy No Circula", lo ha convertido en un personaje, mas identificado con los priístas, que con los propios perredistas.



El PRD en el mejor momento histórico de haber mostrado su civilidad política, se encuentra ahora en riesgo de perder por vez primera la elección delegacional. El nuevo presidente del PRI en la Delegación Cuauhtémoc Rubén Jiménez Barrios cuenta con la simpatía de una de las familias que tienen liderazgo político en la demarcación y cuyos familiares, militan algunos en el PRI y otros más en el PRD.

Así las cosas, el PRI tiene la oportunidad histórica de pactar una alianza con el Partido Verde Ecologista y con Nueva Alianza, lo que lo haría posicionarse, con amplias posibilidades de ganar. Si el PRI logra aliarse también con el PAN, entonces las posibilidades del triunfo son muy amplias. Tomado en cuenta que si sumamos el porcentaje de votos obtenido por dichos partidos en las elecciones del 2012, fue del 40%, frente al 42% que obtuvo la coalición de partidos PRD-PT-MC. Concluimos pues, que aparentemente el PRD ganaría la votación del 2015, con solo dos puntos de ventaja. Sin embargo, hay un “pero”.



MORENA y el Partido Humanista, le restaran votos al PRD. Ricardo Monreal será el candidato de MORENA y con él, los votos del IDN incrustados en el PRD, terminaran cediendo su voto a Monreal y no al candidato que designe el PRD. De tal forma, que estamos hablando de un variante que no existió en las elecciones pasadas. ¡Nos enfrentaremos con un PRD dividido¡. Eso significa que el 42% de los votos que obtuvo dicho partido en el 2012, habrá que restarle un porcentaje considerable, aún por definirse.

Por otra parte, el Partido Humanista de reciente creación, cuenta con el apoyo de algunos experredistas que colaboraron con la ex delegada Virginia Jaramillo Flores cuyo liderazgo regional y el apoyo de sus bases, pudiera significar, que también se le quite votos al PRD.  Todo dependerá pues, de la habilidad de dicho partido, para designar correctamente a quien será su candidato; sin embargo, el “Humanista”, cuenta con la limitante de no poder coalicionarse con alguno de los partidos grandes, por lo que ellos, jugaran su “propia campaña”; y en ese tenor, cabe la posibilidad, de que si se da la coalición PRI-PAN y por otro lado el PRD con sus partidos aliados, el Humanista sería entonces la gran sorpresa de la elección local. Al posicionarse en una “tercera opción” para el electorado, que no simpatice con el PRI, ni con el PRD.     

El futuro de MORENA en la delegación Cuauhtémoc, no es la de ganar la demarcación. No lo hará, por la sencilla razón de que dicho partido, nació expulsado del PRD y el voto de éste último, será para el candidato que decida postular el PRD, no Andrés Manuel López Obrador.

Por otro lado, aun no visualizo a ningún candidato independiente que quiera contender por la Delegación, lo que me hace suponer, que la posición del PRI será la de fortalecerse, con miras a recuperar la Delegación que alguna vez le perteneció.

Y entonces, eso me hace pensar muchas cosas. Para que el PRI gane la elección en la Cuauhtémoc, necesita orquestar un trabajo de "ingeniería electoral" que le permita asegurar su triunfo. Dicha ingeniería consistiría sin duda alguna, en “fracturar” al PRD, y por otra parte, buscar las alianzas con el PAN, PVEM y PANAL que le permitan sumar votos.  

El PRD será fracturado con MORENA, de eso no me queda la menor duda. Nada mejor que el PRI regrese también a la Cuauhtémoc, que encontrar a una “izquierda dividida”.  Pues ni aun con los escándalos sexuales de su anterior dirigente, puede restarle al PRI la posibilidad real de ganar.

Y lo que es peor todavía, la variante de que el PRD con sus 46 mil afiliados en la Cuauhtémoc, se encuentra sólo en su futuro. Sin el apoyo político del Jefe de Gobierno que no meterá las manos a favor de un partido, que para empezar, nunca fue, ni es, ni será su partido. Ultimadamente, a Mancera le vale gorro las pugnas perredistas por la Delegación Cuauhtémoc. Su candidato, no esta ahí.

El PRD se encuentra sólo también, porque ante él, se enfrentan los estrategas electorales del PRI que con el despliegue de recursos públicos que harán de la construcción del aeropuerto y de la ampliación de cuatro líneas del Metro; se disponen ahora, a revivir la “Operación Ebrard”, que consiste precisamente, en recuperar la Ciudad de México, tal como lo hicieron en 1991.



Y entonces pienso, que cuando la gente dice las redes sociales que detrás del Presidente Enrique Peña Nieto se encuentra Carlos Salinas de Gortari, me pongo a pensar en este mundo de conjeturas, de sospechas y complots, que así es realmente.

El Distrito Federal, al menos, la Delegación Cuauhtémoc (y espero no equivocarme con nueve meses de anticipación), se encuentra en la víspera de vivir, sus últimos minutos perredistas.

Más vale que el Jefe Delegacional, haga una buena entrega de la Delegación.

Porque de cumplirse mi pronóstico, el PRI regresará.