domingo, 28 de abril de 2013

HAMBRE CONTRA LA CRUZADA NACIONAL CONTRA EL HAMBRE


 
“Cruzada”, no sé porque se le ocurrió al Presidente, referirse a su programa de “Cero Hambre” copiada del sistema brasileño, versión mexicana, como si esta fuera una cruzada. ¿Acaso sabe el Presidente, lo que es una cruzada?, ¿La persona que le enseñó a leer la Biblia al Licenciado Enrique Peña Nieto le habrá dicho que una cruzada, es una campaña de guerra compuesta por ejércitos cristianos, contra musulmanes y que ésta tenía como objeto principal, rescatar, “lugares santos”. 

Sigo sin entender, porque le llamó Cruzada a un programa social; si lo hubiera dicho un presidente de extracción panista le hubiera creído más, pero en el caso de un Presidente que representa los “ideales de la revolución mexicana”, ese término, resulta ideológicamente incorrecto.  Quizás muestra con esa denominación, una ideología que bien podría ser calificada de “conservadora” o de “derecha”; digna de un mandatario de ideas religiosas católicas.

En fin, no me interesa conocer las preferencias religiosas del señor Enrique Peña Nieto, me interesa conocer, que es eso, que le llama “Cruzada Nacional”;  y es que por momentos, mi cabeza me hace recordar un Deja Vu llamado “Pronasol”, Programa Nacional de Solidaridad, y no es de extrañarse la coincidencia, pues finalmente, en redes sociales y nuestra cultura sospechosista, hace presumir que detrás de las decisiones del Presidente, se encuentra una de las mentes más brillantes de éste país: Carlos Salinas de Gortari.  Posiblemente, fue él, quien le proporciono la luminosa idea.
 
 
Sin embargo, esperemos que la intervención del aparato televisivo, no convierta esta Cruzada nacional, en un “teletón más”. Pues lucrar con algo tan delicado, como es el hambre de 7 millones de mexicanos, para pretender obtener de éste problema, alguna ventaja política, sería deleznable, inmoral, ilegal e inconstitucional.

Nos toca como ciudadanos, primero antes que nada, saber en qué consiste todo esto. Lo haré en términos objetivos y neutrales; debiendo informar a mis semejantes, la inmensa mayoría gobernada, en que consiste este Programa.

El 22 de enero del 2013, salió publicado en el Diario Oficial de la Federación, el Decreto por el que se estableció el Sistema Nacional para la Cruzada contra el Hambre.  Posteriormente el 13 de marzo del citado año, se emitieron los Lineamientos de Organización y Funcionamiento del Consejo Nacional de la Cruzada contra el Hambre.  Existe poca información sobre el tema, la página web http://sinhambre.gob.mx/?gclid=CK7ih6jc3LYCFcfd4AodbjIA-A no dice mucho; así que me dí a la tarea de desentrañar éste misterio, para poderlo compartir con ustedes.
 
 
Resulta que la Alimentación es un derecho humano de carácter social; esto significa en términos económicos, que es un derecho que le “cuesta” al Estado, que tiene por lo tanto, que erogar recursos económicos para dar cumplimiento al mismo. Lo tiene que hacer, porque así lo ordena también el artículo 4º  constitucional, al establecer que el Estado, debe de implementar las medidas necesarias para que toda persona, tenga derecho a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad.

Para poder dar cumplimiento a este derecho social previsto en la Constitución, el Estado crea un cuerpo colegiado de participantes, denominado “Sistema Nacional”, en el que interviene el gobierno federal, los 32 gobiernos de las entidades federativas (incluyendo el Distrito Federal) y los más de 2 mil municipios; además se suman, los denominados “sectores” público y social, así como organismos internacionales. De tal forma, que el Sistema nacional, es un “mega órgano” que ha decidido sentarse en la mesa, para iniciar su heroica cruzada contra el hambre.

El programa tiene como objetivos “Cero hambre”, a partir de la alimentación y la nutrición de las personas en pobreza; pretende eliminar la desnutrición infantil, aumentar la producción de alimentos e ingreso a los campesinos, minimizar las pérdidas post-cosecha y de alimentos, durante su proceso de almacenamiento, transporte, distribución y comercialización; así como promover la participación comunitaria para erradicar el hambre.

Para ello, se han elegido 400 municipios, que de conformidad a los estudios de incidencia de pobreza extrema, habitan en ellos personas que se encuentran en condiciones que carecen de acceso a la alimentación. Porque 400 y no 300 o 500; no lo sé, es un gran misterio.

Para poderme responderme a dicha cuestión, lo primero que pensaría, sería que en las regiones más inhóspitas de Chiapas, Guerrero, Oaxaca, se hayan seleccionado esos municipios de población con hambre; sin embargo, no solamente son ellos, sino también llama la atención que se consideran algunas regiones urbanas, como lo son las delegaciones Iztapalapa, Gustavo A. Madero, Tlalpan y Álvaro Obregón del Distrito Federal, o los municipios de Nezahualcóyotl, Naucalpan, Tlalnepantla, Tecámac, Atizapán del Estado de México, por citar sólo algunos, como regiones donde existe pobladores con hambre, si mucha hambre …. En fin, el gobierno federal debería explicar, que fundamentos y motivos tomo en cuenta, para elegir 400 municipios, ni más ni menos. Sino lo hace el gobierno, ojala algunos de nuestros brillantes, escandalosos y dormilones diputados, tenga la ocurrencia de preguntarle al Presidente.
 
 

Mientras eso ocurra, un estudio realizado por un egresado de la Universidad de Yale Dr. Oliver Azuara Herrera: “Cruzada Nacional Contra el Hambre: Dudas y Preocupaciones”, publicado por el Centro de Análisis de Políticas Públicas México Evalúa”,  especula a manera de hipótesis que de acuerdo a la información que proporciona el CONEVAL (Comisión Nacional de Evaluación), de 2,456 municipios que existen en el país, el programa se aplicará únicamente a 400 de ellos.

Ahora bien, de esos 400 municipios, se concentra el 52.4% de la población, es decir, un poquito más de la mitad de la población del país; lo que implica deducir que la otra mitad del país, no será beneficiada del programa y eso se deba, en mi humildísima y no docta opinión, a dos respuestas: O no existe hambre en esa otra mitad de la población (2,056 municipios), o bien, seguirán teniendo hambre los mexicanos desdichados ignorados por el programa, que seguirán, con todo el apoyo propagandístico del programa, a seguir teniendo hambre y más hambre.  

Ahora bien, los pobres entre los más pobres, llamados antes “miserables”, ahora denominados en “pobreza extrema” y en términos técnicos, con “pobreza alimenticia”,  serán beneficiados del programa en un 20%, pues estos se encuentran en municipios cuya población es menor a los 50 mil habitantes; se cubrirán el 60% de los pobres de aquellos municipios cuya población rebase más de los 50 mil habitantes, pero no de los 500 mil; en cambio, se cubrirán casi al 100% los pobres, en aquellos municipios cuya población rebase más de los 500 mil habitantes.

Esto significa, que el pobre que no tiene que comer en algún municipio pequeño del Estado de Chihuahua, Sonora, Durango o Sinaloa; tendrá más posibilidades de seguirse muriendo de hambre, al pobre de la gran ciudad capital de la República mexicana, cuya población rebasa más de los 9 millones de habitantes y que bien, podría comer hasta de la basura.

El Doctor en mención, a través de una serie de cálculos estadísticos. Utilizando ocho variables, tales como logaritmos de la población total, población en pobreza extrema, índice de desarrollo humano, capital política del Estado, entre otros datos técnicos y estadísticos; llega luego de un pormenorizado análisis, a una triste conclusión.  El programa no tiene correlación con la pobreza, y si en cambio, tiene una alta correlación en un 76% de probabilidad, con el calendario político electoral.

Tal como en su momento fue Pronasol, (Programa nacional de Solidaridad), la Cruzada Nacional Contra el Hambre, será un programa de esos que tanto le encanto al expresidente Carlos Salinas de Gortari; un programa “participativo”, en donde se captarán los futuros liderazgos en la administración de los recursos públicos y en donde los partidos políticos, sacaran provecho de ello, en los calendarios electorales, formando clientelas políticas con candidatos a puestos de elección popular, que “regala” lo que no es suyo.
 
 

Para poder llevar a cabo éste programa; la “Cruzada contra el Hambre” ha decidido en ese “mega órgano” llamado “Sistema Nacional”, conformarse por diversos niveles de autoridad; la primera de ellas es una Comisión Intersecretarial que se compone de todas las dependencias de la administración pública federal; un Consejo Nacional compuesto por la Secretaria de Desarrollo Social y representantes de organizaciones de los sectores social y privados; así como la célula básica, de donde saldrán los próximos liderazgos vecinales, los denominados “Comités Comunitarios”, integrados estos últimos por beneficiarios del programa.

Se unificaron 70 programas, o mejor dicho, se coordinaran 70 programas para esta “Cruzada”.  El programa, no es una serie o telenovela del canal de las estrellas, se le llama así, al “plan de trabajo” que se encarga de atender una problemática determinada.

Para tratar de explicar eso de “programa”, sin ser tan técnicos, diremos que el gobierno, para poder gastar el dinero que recauda de los impuestos, de los empréstitos o de la venta del petróleo, lo destina a la población a través de un “programa”;  cada programa lo presupuesta, es decir, le asigna una partida presupuestal, ósea una cantidad determinada en cientos de miles o de millones de pesos.

Por ejemplo, para poder solucionar el problema del hambre, el gobierno crea el “Programa de Apoyo Alimentario”, el cual le asigna la cantidad de 3,411 millones de pesos. Dicho dinero debe de gastarse para lo que fue programado, es decir en alimentos y para eso resulta importante, la participación de los ciudadanos, para verificar que ese dinero proyectado, aprobado, programado y presupuestado, llegue a su feliz destino, que es únicamente proporcionar alimentos.

En el caso particular, la Cruzada Nacional Contra el Hambre, ha “unificado” o “coordinado”, 70 programas, los cuales, cada uno de ellos, se le asigna un presupuesto determinado.

Muchos de estos programas son de una gran  cuantía. Por citar algunos: “Seguro Popular” se le ha asignado 66,791.94 millones de pesos; “Desarrollo Humano Oportunidades” 36,117.68 millones de pesos; “Pensión Adultos Mayores” 26,000.94 millones de pesos; Programa de Abasto Rural “DICONSA” 1,796 millones de pesos; Adquisición de Leche “LICONSA” 1,477 millones de pesos. La suma de los 64 programas restantes, nos da aproximadamente de 248.7 mil millones de pesos.  Doscientos cuarenta y ocho mil setecientos millones de pesos. 00/100 M.N.
 
 

Para poder entender la magnitud de esa cantidad, imaginemos los “Teletones”, que organiza año con año, la gran empresa de comunicaciones “Televisa”, en el cual, logra juntar luego de recibir donativos, en tan solo día al año, la cantidad de 471 millones. Luego entonces, la cantidad que el gobierno federal destinará a la Cruzada Nacional Contra el Hambre tan sólo en el año 2013, equivale como si Televisa organizara 528 teletones, lo que tardaría en transmitirlos diariamente, en un año cinco meses. ¡Que aburrido¡. ¡Ninguna de sus telenovelas ha durado tanto.    

Imaginemos que esa cantidad: Doscientos cuarenta y ocho mil setecientos millones de pesos, deberá destinarse para una población de siete millones cuatrocientos mil de habitantes que viven en la pobreza extrema. Eso equivale a decir, que si repartimos el dinero de esos 70 programas sociales, le tocaría a cada mexicano hambriento, la cantidad de 33 mil pesos, que divididos en los 365 días que le corresponden al año, le tocaría 92 pesos diarios.  (1.43 día de salario mínimo).  ¡Realmente poco¡.
 
 

Quisiera ser un poquito creyente y optimista de que este programa social, sea un éxito para la población de mi país que padece de hambre; pero al menos, aunque quisiera, no podría hacerlo. Para empezar, el entonces candidato presidencial Enrique Peña Nieto, nunca prometió en su campaña electoral llevar a cabo esta “Cruzada”; su tesis de campaña “Estado eficaz para una democracia de resultados”, el cual publique un resumen de la misma en mi blog el día 11 de diciembre del 2011, nunca refirió implementar este programa. Esto me hace pensar, que su oferta política como candidato presidencial, “oculto” éste programa social tendiente abatir el hambre de los mexicanos más pobres de mi país. ¿Fue una ocurrencia que tuvo ya cómo presidente?.

Deseo que este programa tenga el mejor de los éxitos, no quisiera pensar que cada Comité Comunitario de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, se convierta en centro de operaciones electorales, donde los recursos se destinen a los lideres vecinales de los comités seccionales del partido, los cuales, con su respectivo listado nominal de electores, “bajen” los recursos, condicionándolos con el voto o la asistencia a un mitin en calidad de “acarreados”; o “vendiéndoles” la ayuda social, como una gracia del candidato o de su partido.

En verdad, se requiere que cada mexicano, se apodere de esos Comités Comunitarios y vigilen la fiscalización del gasto público; tan sólo imaginemos, al líder vecinal de nombre desconocido, que tendrá asignado los recursos de esos 70 programas sociales y que podrá hacer uso de ellos, en forma discrecional, para favorecer al candidato  de su partido.

Imaginemos a ese líder social, en contubernio con algún funcionarillo de algún municipio, encargado también de “administrar” el recurso, es decir, de “bajar” solamente a la población beneficiada parte del programa social y otra parte, quedárselo, para garantizar la vejez de sus nietos.

Se requieren de mexicanos inteligentes, participativos, que no se dejen corromper. Habrán millones de pesos que repartirse, bocas que requerirán satisfacer su necesidad de alimenticia y conciencias corruptas, que buscaran a toda costa enriquecerse y lucrar políticamente.

Seamos todos hambrientos y no lo digo despectivamente, seamos “hambreados” para vigilar que esos 92 pesos diarios, lleguen a cada mexicano con hambre.

Tengamos “hambre” de acabar, verdaderamente, con el hambre.

Fuentes de Consulta.


http://www.mexicoevalua.org/wp-content/uploads/2013/03/MEX-EVA_DIG-HAMBRE-FINAL-P%C3%81GINA.pdf
http://www.transparenciapresupuestaria.gob.mx/ptp/index.jsp


 

 

 

 

 

 

 

sábado, 13 de abril de 2013

LA DEFORMA PETROLERA


Imagínate una empresa que cuenta con 416 campos de producción,  unos 8,315 pozos petroleros, con 236 plataformas marinas,  6 refinerías, 8 complejos petroquímicos, 39 plantas petroquímicas,  11 buque tanques, 1,350 auto tanques 525 carro tanques; que además, trabajan en ella, 150 mil empleados y que aporta, para un país hispanoparlante, considerado por los pesimistas como “subdesarrollado” y por los más optimistas, como nación de “economía emergente”,  aproximadamente el 40% de sus ingresos económicos; esto es, la cantidad de 103 mil millones de dólares anualmente, obtenidos de la venta de 3.7 millones de barriles de petróleo y gas natural, es decir, de la venta de 1 millón 167 mil barriles de petróleo crudo y líquido diariamente; con los cuales, un gobierno teóricamente republicano, democrático y federal, debería satisfacer las necesidades de educación, salud, vivienda, caminos, suministro de agua, electricidad y demás servicios que requiere una población de 112 millones de habitantes, los cuales también en teoría, deberían comer todos los días.

Supón que esa empresa se llama PEMEX y que la nación a la que nos referimos, es México.

PEMEX es el 7° productor de crudo en el mundo y la 11 compañía a nivel mundial. Además es el principal proveedor de petróleo para la principal economía mundial, los Estados Unidos.

Rusia y Arabia Saudita produce cuatro veces más petróleo crudo de lo que produce México; Estados Unidos y China lo hacen al doble; Irán y Canadá producen una mitad más de lo que produce México; nuestro país, produce casi el mismo petróleo crudo que Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Venezuela e Irak.

En cuanto a la producción de gas natural, México se encuentra en el lugar número 13, produce diez veces menos que Estados Unidos y Rusia; en materia de reservas la situación es alarmante, México ocupa el lugar 17 con diez mil millones de barriles, nada que ver, con las dos superpotencias de reservas petroleras: Arabia Saudita con 264 mil millones de barriles, Venezuela con 211 mil millones y Canadá con 173 mil millones de barriles diarios. No es nada descabellado pensar, que algún día, quizás dentro de unos 50 años o menos,  México le llegue comprar petróleo a Venezuela.

La compañía petrolera mexicana, vende su petróleo a su principal comprador que son los Estados Unidos. Pero dicha nación, no le compra únicamente a México, sino también se abastece de otras compañías petroleas, como son las canadienses. Así que en términos comerciales, Estados Unidos necesita más del petróleo canadiense que del mexicano.

 
 
Sin embargo, el comercio mundial petrolero, no es con naciones, sino con empresas; por lo tanto, no debemos confundir a las naciones con las empresas petroleras; un Estado-Nación es una entidad político jurídico soberana, con territorio, población, autoridad y principios deontológicos como la Justicia, la Libertad, la Igualdad, la Paz, el Bien Común, así como la Prosperidad de sus ciudadanos; en cambio, una empresa, es una unidad básica de producción de bienes y servicios que son retribuidos económicamente, sus principios son desde luego, el lucro y este se mide en estados financieros “activos” y “pasivos”. La empresa debe vender, vender y vender, para poder ganar, ganar y ganar. Su estado financiero óptimo, debe ser tener mayores “activos” que “pasivos”.   

Para debatir una reforma petrolera, debemos romper el mito o el paradigma de Naciones-Estados como las únicas entidades que venden petróleo; realmente no son de ellos, sino son las empresas las que venden.

A las empresas les podemos atribuir jurídicamente una nacionalidad, aunque sus socios o empresarios, sean “apátridas” o de diversa nacionalidad. Es decir, puede haber una empresa petrolera mexicana, con socios extranjeros, o viceversa, una empresa extranjera, con socios mexicanos. Sin embargo, en términos económicos, el dinero no tiene nacionalidad, tiene socios, proveedores y consumidores.
 
 Así tenemos por lo tanto, que las empresas más rentables en el mundo, son la Royal Dutch Schell (Reino Unido-Holanda) con una renta anual de 378 mil millones de dólares; Exxon Mobil (Estados Unidos) con 354 mil millones de dólares, BP (Reino Unido) con 308 mil millones de dólares; después le siguen dos empresas Chinas, Sinopec Group y China National Petroleum. México y su única compañía petrolera, PEMEX, ocupa el 11 lugar con una venta de 103 mil millones de dólares, por encima de PDVSA de Venezuela con 88 mil millones, Repsol YPF de España de 70 mil millones.

Es obvio que en el futuro, las empresas petroleras deberán fusionarse entre si, para poder sobrevivir y competir entre si. Una alianza entre Pemex y las empresas chinas, es mas factible, que entre Pemex y empresas americanas.

Pero sigamos la discusión, que quizás pueda parecer aburrida con la abundancia de tantos datos.

Para poder hablar de la reforma petrolera, necesitaría ser químico, ecologista, contador, administrador, economista, matemático, ingeniero, biólogo; más que político o historiador. ¿Por qué?. Pues porque el político distorsiona la información en forma parcial o radical, empleando en su discurso emotivo todo tipo de falacias para confundir o engañar a sus electores; así son ellos, es lo que hacen para que votemos por ellos; invocan razonamientos que atentan contra la razón, finalmente esa es su función, sino también de que vivirían.

Lo primero que deberíamos saber, es que el petróleo es el motor no solamente de la economía mundial, sino también, el principal energético que hace que el mundo esté en constante movimiento.

Cuando decimos que es el motor de la economía mundial, nos referimos que la compra  y venta del petróleo, genera una derrama económica de la cual muchos se benefician; es  decir, es más rentable vender petróleo que limones, nopales, aguacates, artesanías o cualquier otra cosa que nos pueda dar la naturaleza o modificar el hombre. Igualmente, cuando hablamos de principal energético, nos referimos que la electricidad, los aceites y las gasolinas, con los cuales se mueve desde la pequeña maquinita de hacer tortillas, pasando por una motocicleta, un vehículo, un tráiler, un avión o un buque; todo absolutamente todo, se mueve con petróleo. Inclusive el foco o la lámpara que nos ilumina, la luz y el celular que cargamos todos los días para comunicarnos.

Por eso cuando hablamos de petróleo, hablamos de cosas muy delicadas, son temas tan técnicos  y tan profundos, que constituyen en sí, asuntos de seguridad nacional; por eso en el mundo, hay naciones, que hacen todo lo posible para acaparar el petróleo; otros en cambio, harán también todo lo posible, por defender mililitro por mililitro, su principal recurso. En historia y política internacional, esa ha sido la principal razón que ha llevado a muchas naciones, a las crisis y a las guerras.
 
 

 ¿Qué es el petróleo?. Unos lo comparan como el “oro negro”; es algo así. Es un líquido, gelatinoso, chicloso, que también aparte de ser la principal fuente de energía, es el principal bien que a veces utilizamos en nuestra vida diaria; basta observar y donde pongamos la mirada, encontraremos petróleo disfrazada de plástico o de aparentes “telas” como el poliéster, que a veces lo usamos en la ropa puesta, en la bolsa, los tenis o en la suela de los zapatos.  

¿De dónde sacamos el petróleo?. Del subsuelo, inclusive, hasta del subsuelo que se encuentra debajo del mar. ¿No es algo maravilloso?, es un recurso que ahí está, sólo hay que explorar, perforar y extraerlo. Dicho petróleo puede presentarse en forma de “crudo” o a través de gas natural y condensados; sólo hay que sacarlo, para ponerlo en venta o bien, transformarlo en sus derivados, sea éste gasolina, el gas natural o LP, diésel, lubricantes, combustóleo, asfalto u otros petroquímicos, para entonces ponerlo a la venta en un mercado de proveedores y consumidores, tanto a nivel nacional como internacional.

PEMEX es la empresa petrolera que se dedica a explorar, perforar, distribuir y comercializar el petróleo mexicano. Pero lo que deberíamos saber de esta empresa mexicana, es que la misma, es una entidad de múltiples personalidades, es decir, no es una sola empresa como muchos podíamos creer, sino que son cinco empresas que conforman a una sola; a saber, Petróleos Mexicanos cuenta con cinco “organismos subsidiarios”: Pemex-Corporativo, Pemex-Exploración y Producción, Pemex-Refinación, Pemex-Gas, Petroquímica Básica y Pemex-Petroquímica. Esta división a la empresa petrolera se hizo desde 1992. Cada una de estas entidades cuenta con una contabilidad aparte y con una autonomía de gestión, que les permite, llevar a cada una, su respectiva administración. Es decir, llevar a cabo sus propios contratos y administrar su propio patrimonio.

Por lo tanto debemos romper un mito. Pemex no es uno, ésta se partió en cinco “pemexitos”. Al extremo tal, que hasta en ellos comercian.

Pero insisto nuevamente, para discutir el tema petrolero, se necesita ser más economista, administrador, contador, ingeniero y hasta ecologista. Se necesita ser más técnico y objetivo, así como utilizar un lenguaje técnico y racional, que expresar los más bellos poemas patrióticos que enarbolan la historia patria y la leyenda de nuestros muertos.
 

El petróleo es un recurso energético, pero que también contamina y que es la principal causante de daños ambientales como el calentamiento global; pero al parecer ese tema no tiene patria ni historia; el petróleo es también, la principal responsable de la emisión de basura, residuos sólidos como el plástico que tardan centenares y quizás miles de años en biodegradarse, pero eso tampoco, es patria e historia. El petróleo que se extraiga del subsuelo, más aún el que piensa sustraerse en el futuro de las aguas profundas, generará daños ambientales que cambiara los ecosistemas y las distintos ciclos biogeoquímicos en el equilibrio de la materia y energía, al grado que puede poner en riesgo especies acuáticas; pero eso tampoco es patria e historia.


 

Si debatimos la reforma petrolera desde la perspectiva política e histórica, podíamos hacer remembranza a los mejores poemas a favor del patriotismo, la soberanía y del tótem de Lázaro Cárdenas; pero lamentablemente, en el sistema económico mundial competitivo en el que vivimos, eso no genera utilidades, la gente pues, no come de los mejores discursos patrióticos, sino con la derrama económica.

Es obvio que el petróleo mexicano es un tema que atañe a nuestros políticos, porque también encierra principios que dieron identidad a nuestra nacionalidad. Es un tema, que quizás el dinero de los comerciantes no puede comprar y por eso, es difícil de entender.

El petróleo proporciona en promedio cuarenta centavos de cada peso que circula entre nosotros. Cuando vemos una escuela, una clínica un camino, una obra pública, debemos pensar que esa escuela, clínica, camino y obra, se realizó con el 40% de los recursos obtenidos por el petróleo.

 

Es obvio que en una reforma petrolera ganaran los empresarios que tengan los recursos para comprar; si esos empresarios son americanos, británicos, chinos, japoneses, alemanes, es obvio que bajo el nuevo paradigma global, ganaran exclusivamente ellos y no tanto sus países.

Si la reforma se efectúa con el objetivo de aumentar la “renta petrolera”, esto se traducirá en la creación de más empleos, mayor flujo de efectivo, bienestar y oportunidades tanto a personas como empresas.

Si la reforma se diseña defectuosamente, esta corre el riesgo de que el gobierno federal “mate la gallina de los huevos de oro” y entonces, los recursos que proporciona el petróleo, los deberá obtener el gobierno  a través del aumento de los impuestos. Es obvio, que ni al pueblo, ni al gobierno le conviene vender su principal fuente de riqueza.

Si la reforma se instrumenta para enriquecer y beneficiar a determinados políticos y empresarios, ¡pues que poca madre¡, porque toda reforma debería ser, pensando en todos, no en personas específicas.  Razón tendrán entonces, los profesionales del mitote, por impedir aumente la brecha entre la desigualdad social y que se enriquezcan, los mismos empresarios que han monopolizado el país.



Vendrán tiempos de discusión, de análisis, de mitotes, de estudios serios y poesías patrióticas; vendrán tiempos en que debemos discutir y reflexionar; nada mejor, posiblemente, de hacer uso de los instrumentos jurídicos que la Constitución ya reconoce.

El referéndum, el plebiscito o la consulta, cualquiera que se adopte o como se le denomine. Cualquiera que sea vinculatoria y que fomente la participación de todas las voces.

¡El petróleo es nuestro y debemos defenderlo¡

¡El petróleo es una palanca de desarrollo nacional¡-

¡El petróleo en el futuro deberá ser sustituido por otras fuentes de energía no contaminantes¡.

¡El petróleo es…. ¡Simplemente petróleo¡  ¡Al carajo¡. Algún día se acabará.
 
Fuentes de consulta
http://www.ri.pemex.com/files/content/Anuario%20Estadistico%202012.pdf

sábado, 6 de abril de 2013

VIGILANDO A MI DIPUTADO JOSE LUIS MUÑOZ SORIA


 
El Presidente de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación, es el diputado José Luis Muñoz Soria, representante popular perteneciente al Partido de la Revolución Democrática.  Dicha Comisión, se encuentra integrada por 30 diputados, (uno de ellos ya pidió licencia, 29 en total); de los cuales, 12 diputados son de filiación priísta, 7 panista, 6 perredistas,  2  del verde ecologista, 1 de Movimiento Ciudadano  y  1 petista.

¿Para que sirve esa cosa de la Auditoria Superior de la Federación?. ¡Bueno¡…. Digamos, que la tarea de esta institución, es fiscalizar, es decir, revisar que el dinero que se le asigna al  gobierno, lo gaste efectivamente, en lo que lo debe de gastar; y además, que lo gaste, en forma eficiente, eficaz, honesta y transparente, tal cómo lo establece el artículo 134 constitucional. ¿Será mucho pedir?.

Cuando hablo de gobierno, me refiere a los poderes legislativo, ejecutivo y judicial; inclusive, a los gobiernos estatales, municipales y delegaciones, que reciben recursos públicos. Calculemos cuantas dependencias públicas existen, ¿Cuántas oficinas públicas?, ¿Cuántos burócratas?, ¿cuantos estados y municipios?. ¿Se imaginan cuánto dinero es?.  Algo así, aproximado a los 4 billones de pesos. Para tratar de ser más precisos, son 3 billones, 956 mil millones de pesos, de los cuales, el objeto de fiscalizarlos, es decir, evitar que ese dinero “se desvié”, no vaya ser la de malas, que termine en la bolsa de un político, o en el “cochinito” de un suspirante candidato presidencial que quiera comprar la presidencia de la república.

De ese dinero, que parece mucho, al menos para nuestros bolsillos, el 77% se encuentra programado, es decir, comprometido para el pago de sueldos de burócratas, incluyendo la dieta del diputado y demás miembros de la Comisión de la Cámara de Diputados; así como “transferencias” para los 31 gobiernos estatales, 2 mil gobiernos municipales y obvio, también para el Gobierno del Distrito Federal, con sus 16 delegaciones políticas;  el resto del dinero, 23%, debe pagarse en deudas del año anterior, deuda pública.

Para tratar de ser más claro, el dinero, que por cierto, es dinero de todos, porque somos los ciudadanos quienes a través del pago de impuestos (IVA, ISR, IETU. Etc) y también de la venta de barriles de petróleo que nos proporciona PEMEX nuestra orgullosa empresa petrolera, quienes aportamos ese dinero; los gastamos, el 32% en el sueldo de burócratas, 14% en el pago de pensiones y jubilaciones, 18% en gastos de operación, (renta, teléfonos, vehículos, computadoras, maquinas fotocopiadoras, etc), 23 % en inversiones, es decir obra pública para construir puertos, carreteras, trenes de pasajeros, obras hidráulicas, hospitales, escuelas, etc, etc, etc.  

Dichos recursos económicos, deben ejercerse durante todo el año. Los funcionarios públicos quienes administran ese recurso, empezando por el Presidente, Secretarios de Estado, Subsecretarios, Directores Generales y toda la demás escalera burocrática, deben gastarse ese dinero, para poder proporcionar a la ciudadanía, los bienes y servicios que se requieren.

 

¿Qué bienes y servicios requiere la ciudadanía?. Bueno, la ciudadanía requiere médicos, enfermeras,  profesores, abogados, gestores, personas que les ayuden a solucionar sus problemas en materia de educación, salud, vivienda, agua, alimentación, empleo, prestamos, etc, etc, etc.  Lamentablemente, muchos funcionarios públicos, ejercen su cargo de manera déspota, prepotente, arbitraria, abusando del influyentismo y de la protección política de algún alto funcionario-político; muchos de estos mequetrefes, no han sido denunciados, por el contrario, son encubiertos, le son perdonados sus fechorías, viven “mamando” el presupuesto público; dinero que no es suyo y que le sería incapaz poderlo obtener por otros medios, porque no tienen la mínima valentía de arriesgar y emprender; porque carecen de talento y creatividad, porque su única habilidad, es la de “robar”, “robar” y seguir robando,  amparados bajo un esquema, en el cual, trabajen o no trabajen, cada quincena cobraran su sueldo y no solamente eso, podrán obtener importantes comisiones por la adjudicación de contratos o “venta” de favores. ¡Total¡. Algunos funcionarios, sean estos hombres o mujeres, del partido político que sean, malversan ese dinero, en actos de corrupción.

Ese dinero, debe fiscalizarse; pero me preocupa que la participación política de muchos de los personajes públicos, estén más dedicados en sus absurdas luchas partidistas o maquilando pruebas de supuestos fraudes electorales, o constituyendo, quizás con recursos públicos, la constitución de nuevos partidos políticos, para que estos sigan “mamando” del presupuesto.

El pensamiento mágico del político mexicano, es creer que el Presidente es el “malo” de la película y hasta creen, que es el único ratero, cínico, además de tonto, inepto y corrupto; ¡ojala así fuera¡. Pero no es así; el gobierno al que luego tanto criticamos, lo encontramos fuera de nuestras casas; sólo hay que reconocerlo, es la luminaria que alumbra nuestra calle, el bache o el semáforo que no funciona, el agua que luego carecemos, la luz que nos cobran, el policía que no nos cuida, el burócrata de ventanilla que nos maltrata, el agente del ministerio público que nos extorsiona, el medico que diagnostica mal, el abogado de oficio que no sabe nuestro asunto, el juez que no juzga, en fin; hemos llegado con nuestro ilustre pensamiento político mexicano, a creer, que todo se solucionará el día que votamos por el presidente que hará cambiar, todas las cosas.


La Comisión que preside el Diputado José Luis Muñoz Soria es muy importante, porque se dedica a vigilar el órgano técnico, integrado por profesionales en materia de contabilidad, auditoria, derecho; que tiene como principal encomienda, fiscalizar que el recurso público que se asigna anualmente, se ejerza cómo se debe de ejercer. ¡Ni más, ni menos¡.

Si de las auditorias se  detectan irregularidades que hagan presumir “desvío de recursos”, se debe de proceder como se debe de proceder; es decir, con todo el rigor de la ley, castigando administrativa y penalmente, quienes hacen uso indebido del dinero que no les pertenece. No solamente meterlos a la cárcel, donde deberían de estar muchos de ellos, sino cobrarles el dinero que se llevaron.

Pero me preocupa realmente que eso no esté funcionando; que las procuradurías o las contralorías internas, lleguen ineptos que no sepan como buscar o disuadir la corrupción; me preocupa un sistema burocrático de influyentocracia en el cual, el funcionaria aprovecha las rentas sexenales, para después irse a buscar chamba en otro lado o administrar “su ahorro”, en vez de establecer un sistema meritocrático, en el cual, sea la aptitud, los valores, la honestidad y el patriotismo, que rija el servicio público.

Me preocupa en verdad, que la Comisión de Vigilancia de la Auditoria Superior de la Federación no haga su trabajo y que el presidente de dicha comisión, se dedique a seguir ejerciendo su derecho de ciudadano partidista a protestar, en vez de ponerse a trabajar haciendo posible que la Comisión funcione, vigile y haga efectivo, que el dinero público, sea efectivo, eficiente, eficaz y transparente.
 

El Presidente de la Comisión de Vigilancia del Auditoria Superior de la Federación, fue Subdelegado Territorial de 1998 al 2000, después fue Director General de Servicios Urbanos de la Delegación Cuauhtémoc, en el 2001 al 2003; después fue Director General de Obras de la Delegación Cuauhtémoc del 2003 al 2006, luego fue Jefe de Posgrado en la ESIME en el Politécnico, y de ahí brinco en el año 2009, como diputado local, brincando finalmente como diputado federal.

No sé, en verdad, no entiendo y no es que dude de la inteligencia del diputado, pues el ingeniero Muñoz Soria, sabe más física y matemáticas que su servidor, por algo es egresado del Politécnico y además fue Jefe de Posgrado en la ESIME, es decir, no cualquier cosa; pero en verdad, aun con todas esas cualidades, no entiendo, si sabe lo que es la Auditoria Superior de la Federación. Si sabe lo que es la corrupción; supongo que cómo Director de Servicios Urbanos y después como Director General de Obras, fue testigo de posibles actos de corrupción; seguramente supo de empresas contratistas que no cubrieron sus servicios o que se les pago en exceso, ya sea miles o millones de pesos; no lo sé en verdad, eso lo tendría que saber la Contraloría Interna o quizás, la cuenta pública que otros órganos fiscalizadores como la Contaduría Mayor de Hacienda de la Asamblea Legislativa o bien, la propia Auditoria Superior de la Federación, debieron de haber detectado.

¿Quién fue la persona o grupo de personas que designaron al diputado José Luis Muñoz Soria como Presidente de la Comisión?.

Dicha Comisión, que se instaló desde octubre del año pasado, no ha tenido ninguna iniciativa de ley. ¡Válgame dios¡. Eso al menos, es lo que aparece publicado en la pagina de internet  http://sitl.diputados.gob.mx/LXII_leg/cuadro_asuntos_por_comisionlxii.php?comt=62 hasta el día que publique este blog. ¡Ninguna iniciativa¡, ni para reformar ninguna ley. Eso me preocupa, ¿Qué hace esa Comisión?. ¿Ha presentado algún programa de trabajo?, ¿Qué piensa hacer o en que le va ayudar a la Auditoria Superior de la Federación?.

No entiendo en verdad, porque con su perfil de ingeniero y además, militante activo de eso que llaman “izquierda”, tiene la importante responsabilidad de vigilar, al órgano que por cierto también vigila, el gasto correcto de los recursos públicos.  
 

Esa Comisión, se instaló el día 31 de octubre de 2012 y en su primera sesión, únicamente acudieron 24 de los 30 diputados quienes la integran, en ese día, todos los diputados hicieron elogios a las políticas de transparencia y rendición de cuentas, ….¡bla-bla-bla¡.

Su segunda sesión, únicamente acudieron, 20 de esos 30 diputados, en ella los diputados también hablaron, pero no llegaron a ningún acuerdo concreto, más que crear dos “subcomisiones especializadas”, mas aparte tener una reunión con el Auditor Superior y con los integrantes de la Comisión de Educación, para una reunión con el ANUIES.

En su tercera sesión celebrada el 16 de enero del 2012, se presentaron 21 de sus integrantes,  aprobaron crear cuatro y no dos subcomisiones como originalmente se planteó; entre las nuevas subcomisiones se encuentra la de Gobierno, Desarrollo Económico, Desarrollo Social, Gasto Federalizado y para la Elaboración, Análisis y Propuesta del Proyecto de Reglamento Interior de la Unidad de Evaluación y Control de la Comisión de Vigilancia de la Auditoria Superior de la Federación.  El Presidente de dicha Comisión, es decir el diputado Muñoz Soria, propuso reformar el artículo 36 de la Ley de Fiscalización y además refirió que no se han aprobado las cuentas públicas, de los años 2003, 2004, 2005, 2006 y 2010. Es decir, todo un mar de ambigüedades, corruptelas, impunidades e irresponsabilidades, por parte de los diputados de aquellas legislaturas que no aprobaron dichas cuentas y de los servidores públicos de aquellos años, que quien sabe, que cosa habrán hecho.

Finalmente, su última sesión se llevó a cabo el 6 de febrero del 2013, en ella asistieron 26 diputados, en dicho tema se abordó la contratación de tres asesores, que quien sabe que preparación y experiencia tengan, ni cuanto cobraran por sus servicios de “asesoría”.

En fin, es muy tempano todavía para hacer un juicio anticipado sobre el funcionamiento de esta Comisión y del trabajo de su aguerrido presidente, espero que cuando la Auditoria Superior de la Federación de a conocer el resultado de sus primeras auditorias, así como las cuentas públicas correspondientes a los años 2011 y 2012, la Comisión tenga materia que debatir, revisar y sancionar.
 
 

Entonces, quizás veamos de que madera esta hecho el presidente de la Comisión, si su capacitad de militante partidista, es tan aguerrida en su compromiso de vigilar el ejercicio y la evaluación del gasto público.  Espero que sus matemáticas, le ayuden a detectar “desvíos”.

Cómo ciudadano y representado por él, le otorgo mi confianza, quiero decirle que me gustaría verlo mas metido en estos temas y no propiamente, en la contienda partidista de “Morenos” contra “Chuchos”.  Pero en fin, posiblemente muchos de sus simpatizantes, lo prefieran en el “mitote” o en la “lucha insurgente”, cómo quieran llamarle.

Me gustaría en verdad, que su contribución para fortalecer los órganos fiscalizadores, sean efectivos, por el bien de mi nación; no dudo de su vocación patriota y cívica; pero espero que no lo traicione sus lealtades e intereses partidistas.

Estaré pendiente de su desempeño, ¡Señor Diputado¡.  Lo estaré vigilando.

Espero y seguramente así será, que se portará bien.