domingo, 29 de abril de 2012

PREGUNTAS PARA LOS CANDIDATOS



Los partidarios del voto nulo, tienen mucha razón, votar por un sistema de partidos políticos, lo único que genera es seguir fomentando un sistema partidocratico en el cual, las cúpulas partidistas administran los recursos públicos como si fueran privados, donde los puestos públicos se convierten en empleos para los amigos de una “pandilla”, otorgados éstos en base a la lealtad y no a los méritos; y donde la rendición de cuentas a los ciudadanos es prácticamente nula, sin compromiso alguno con los electores, más que con sus respectivos líderes o Jefes de Partido, quienes lo impusieron.


Hacer “ciudadanía” es una tarea difícil, más aún en nuestra cultura política, autoritaria, desde la época de los aztecas, cuando por generaciones nos hemos formado la idea de que el gobernante, es un soberano con amplios poderes para decidir sobre nosotros; donde la demagogia es el discurso de siempre, simulado con el aplauso y el “acarreo” de las clientelas de hombres y mujeres “comprados” por sus necesidades y donde además son tratados, no como ciudadanos, sino como simples cosas;  donde existe la impunidad y esa actitud de muchos ciudadanos, de conformarnos con lo que tenemos, inclusive de hasta resignarnos y aceptar, “que así es y así funciona el sistema”.


Hace ocho días anuncie que presentaría un pliego de diez preguntas, a todos aquellos candidatos a elección popular que aspirar a representarnos y a manejar los recursos públicos que nos pertenecen. El día de hoy, doy a conocer este pliego de preguntas.


No quisiera pensar que este gesto, se observé como la “locura” de un ciudadano; tampoco quisiera suponer que estas preguntas dirigidas a los candidatos, les sean indiferentes a los candidatos, pues al menos, no les somos indiferentes a ellos, cuando piden nuestros votos.


¿Serán capaces de tomarse la molestia y responder por lo menos estas preguntas?

¿Que preguntas son?. Para no distraerlos en sus campañas políticas, sólo le formulamos diez preguntas. Nada más diez, pudieran ser más, pero nada más serían estas diez preguntas.



1. ¿Estaría dispuesto a explicar y a transparentar, la forma en que fue nominado por su respectivo partido político?. Sólo queremos que nos expliquen cual fue el mecanismo que se llevó a cabo por su nominación. Queremos saber, si realmente los partidos políticos, han cumplido con su fin de formar ciudadanos y reclutar liderazgos políticos y por eso, es que queremos saber, cual fue el mecanismo que los llevó a su nominación, si fue a través de una asamblea, de una elección interna, una encuesta, o bien, una designación de la cúpula o el “dedazo” del candidato presidencial o a Jefe de Gobierno; queremos saber si son capaces de revelar o mejor dicho, “transparentar” mediante documentos idóneos, la forma en que fueron designados, inclusive, algo tan simple, saber si compitieron con otros precandidatos o no.

2. ¿Por qué quiere representarnos?

Pregunta de lo más lógica. ¿Para que quieren representarnos?. Queremos saber esa respuesta tan obvia o tan sencilla, queremos saber si lo hacen porque les gusta conservar el status quo de privilegios que tienen por vivir o que aspirar a vivir de ese presupuesto público, o bien, porque realmente asumen esa responsabilidad cívica de formar parte de la República.

3. ¿Estaría dispuesto a someterse a un examen de conocimientos básicos en historia de México, derecho constitucional, teoría económica, ciencia política, administración pública?.

Sabemos que no es requisito para ocupar un puesto de elección popular saber leer y escribir, mucho menos aun la escolaridad; tampoco es requisito esas pruebas que muchos candidatos retan a sus adversarios, con discursos que sólo demuestran el trato “idiota” que hacen a los ciudadanos; no nos interesa en verdad si se hacen el antidoping o cualquier otra prueba para detectar si dicen mentiras, sólo nos interesa saber, si por lo menos tienen los conocimientos mínimos de historia de México, derecho constitucional, teoría económica, ciencia política, administración pública. ¿No es mucho pedir?. Si van a representarnos, necesitan por lo menos tener un cimiento básico de conocimientos, sino como van a resolver los problemas que nos aquejan, ¿a gritos y chiflidos?

4. ¿En caso de competir por una Jefatura Delegacional, mencione quiénes son sus próximos colaboradores y en base a que criterio designaría.

Si hay candidatos presidenciales que ya han dado a conocer quienes formaran parte de su Gobierno, yo no veo porque el impedimento, para que los candidatos a Jefaturas Delegacionales, nos digan quiénes serían sus próximos directores generales, quienes llevaran la responsabilidad de conducir el área jurídica, la administrativa; algo tan simple para saber quienes serían los encargados de las adquisiciones y obras públicas que implementé la Delegación. Es obvio que si vamos a elegir al Jefe Delegacional, pues necesitamos saber también, quienes serían sus colaboradores.



5.              ¿En caso de competir por una diputación local o federal, mencione quienes serían sus asesores.

¡Pues claro¡. ¡faltaba más¡. Porque no saber el nombre de los asesores que tendrán nuestros diputados. Aceptamos que no están obligados a saber de todo, pero si por lo menos intuimos que deben rodearse de colaboradores, que no necesariamente sean el amigo, el compadre, la novia o la amante; tenemos derecho a saber, con que personas se auxiliaran para cumplir la importante función de hacer, proponer, discutir y aprobar las leyes que regularan nuestra conducta. Además, no nos haría daño saber, si sus asesores serían designados en razón a los lazos de amistad que tengan con quien aspira a representarnos, o bien, lo serán por su experiencia y méritos.  


6.              ¿En caso de competir por una Jefatura Delegacional, sabe a cuanto asciende los egresos de la Delegación Política que aspiran gobernar?. ¿Qué haría con dichos recursos?.

No creo que los candidatos a jefes delegacionales desconozcan los recursos públicos que aspiran administrar. ¿Cuánto dinero es?. Así de fácil.



7.              ¿En caso de competir por una diputación local o federal, le rendiría cuentas a sus ciudadanos o a su respectivo Partido o “líder” político.?

Pues si es obvio. El pueblo cada tres años, vota por sus representantes, pero pareciera que fueron los partidos o sus jefes políticos, a quienes les debe el puesto. Para aspirar a una verdadera democracia, tenemos derecho a saber si nuestro futuro diputado, le rendirá cuentas a nosotros los ciudadanos, o bien, si la rendición de cuentas sería para sus respectivos partidos y jefes. Es importante que respondan esto de una vez, para saber qué podemos esperar de ellos y no sentirnos desilusionados por la falta de representación.

Quizás se pregunten que entiendo por rendición de cuentas, pues básicamente consistirá en saber, ¿porqué faltaron a determinadas sesiones?, ¿porqué votaron una iniciativa de ley a favor, en contra o se abstuvieron?; ¿porqué efectuaron un viaje al extranjero?, ¿Porqué se ausentaron en la comparecencia de un Secretario o no le formuló preguntas a éste?.


8.              En caso de que haya contestado que rendiría cuentas a los ciudadanos, ¿Cómo y de qué forma lo haría?.

Pues si, en caso de que contesten que rendirán cuentas a los ciudadanos, entonces queremos saber cómo nos informaran, explicarán y justificarán sus actos y decisiones; si lo harán a través de asambleas, donde derrochen los recursos públicos anunciando la fecha de su respectivo informe, o nos van a informar en su respectivo blog, face, twitter, o página de internet; o bien, si van reformar la Ley de transparencia, para que ellos sean también sujetos obligados y nos informen; o de cualquier otra forma innovadora. 

9.              ¿En caso de ser diputado, como le garantizaría a los ciudadanos que asistirá a todas las sesiones?.


Pues si, cómo nos van a garantizar que serán nuestros auténticos representantes y que serán también  capaces de asistir todos los días cuando la Cámara sesione o un Secretario de Estado comparezca. ¿No es mucho pedir?. Es lo más lógico, se supone que quieren nuestro voto para representarnos, no para que se ausenten en el desempeño del mandato que les otorgamos; y en caso de que se ausenten, estarían dispuestos a que se les descuente la parte proporcional de su dieta, inclusive, a renunciar el cargo, para que el suplente los sustituya.

10.           De ser Jefe Delegacional o Diputado Local o Federal o Senador, que necesita o le pediría a los ciudadanos? enes son sus próximos colaboradores y en báse a que criterio los designaría?.

Pues sí, estamos conscientes que en la construcción de un Estado democrático, se requiere la participación de los ciudadanos, es por eso que preguntamos a quienes aspiran a representarnos, a parte de nuestro voto, que esperan de nosotros sus electores.

Este pequeño ejercicio democrático sólo tiene como objeto demostrar a este pequeño auditorio, lo ineficaz de nuestro sistema partidocratico, lo indiferente que somos para nuestros políticos, que somos para ellos “ciudadanos cosa” y que nuestro voto puedan comprarlo a través de una promesa, una bolsa de mandado, una gorra, una garra y hasta una guerra.

Espero que respondan por la buena estas preguntas, porque si no me veré en la necesidad de denunciar ante espacio, su falta de compromiso con un ciudadano que exige respeto y rendición de cuentas.

  No son preguntas ofensivas, no dañan a la moral y a las buenas costumbres no son ofensivas; sé que existen candidatos valiosos y dignos para representarnos, independientemente del partido político o candidato presidencial que representen, sólo queremos saber su respuesta.

Nada más eso, su valiosa respuesta.

¡Después podrán obtener nuestro voto …¡

¡Y si no es así, no se quejen de los promotores del voto nulo¡.

6. ¿En caso a competir por una Jefatura Delegacional, sabe a cuanto asciende los egresos de la Delegación Politica que aspira a gobernar?. ¿Que haría con dichos recursos?.
7. ¿En caso de competir por una diputación local o federal, le rendiría cuentas a sus ciudadanos o a su respectivo Partido o "lider" Politico?
8. En caso de que haya contestado que rendiría cuentas a los ciudadanos, ¿cómo y de que forma lo haría?.
9. ¿En caso de ser diputado, como le garantizaría a los ciudadanos que asistirá a todas las sesiones?.
10. De ser Jefe Delegacional o Diputado Local, Federal o Senador, que necesita o le pediría a los ciudadanos?.
Las respuestas pueden ser abiertas o cerradas. En caso de ser respuestas abiertas, deberán publicarse en esta página para su difusión.5. ¿En caso de competir por una diputación local o federal, mencione quienes serían sus asesores y en base a que criterio los designaría?.
6. ¿En caso a competir por una Jefatura Delegacional, sabe a cuanto asciende los egresos de la Delegación Politica que aspira a gobernar?. ¿Que haría con dichos recursos?.
7. ¿En caso de competir por una diputación local o federal, le rendiría cuentas a sus ciudadanos o a su respectivo Partido o "lider" Politico?
8. En caso de que haya contestado que rendiría cuentas a los ciudadanos, ¿cómo y de que forma lo haría?.
9. ¿En caso de ser diputado, como le garantizaría a los ciudadanos que asistirá a todas las sesiones?.
10. De ser Jefe Delegacional o Diputado Local, Federal o Senador, que necesita o le pediría a los ciudadanos?.
Las respuestas pueden ser abiertas o cerradas. En caso de ser respuestas abiertas, deberán publicarse en esta página para su difusión.5. ¿En caso de competir por una diputación local o federal, mencione quienes serían sus asesores y en base a que criterio los designaría?.
6. ¿En caso a competir por una Jefatura Delegacional, sabe a cuanto asciende los egresos de la Delegación Politica que aspira a gobernar?. ¿Que haría con dichos recursos?.
7. ¿En caso de competir por una diputación local o federal, le rendiría cuentas a sus ciudadanos o a su respectivo Partido o "lider" Politico?
8. En caso de que haya contestado que rendiría cuentas a los ciudadanos, ¿cómo y de que forma lo haría?.
9. ¿En caso de ser diputado, como le garantizaría a los ciudadanos que asistirá a todas las sesiones?.
10. De ser Jefe Delegacional o Diputado Local, Federal o Senador, que necesita o le pediría a los ciudadanos?.
Las respuestas pueden ser abiertas o cerradas. En caso de ser respuestas abiertas, deberán publicarse en esta página para su difusión.

domingo, 22 de abril de 2012

¡ NO SOY UN CIUDADANO "COSA"¡



Ser ciudadano es tener el mejor de los títulos políticos que una republica, puede darle a sus miembros. Pero resulta difícil ejercer esa ciudadanía, en un país como el nuestro, cuando aprendimos de un sistema educativo, el modelo autoritario, de la autoridad arbitraria, dictatorial, discrecional, que solamente rinde cuentas a “los de arriba” y nunca a “los de abajo”; que premia a los leales y castiga a los creativos; que forma a sus alumnos los futuros ciudadanos, a “no mover las cosas”, a “no meterse en problemas”, que desalienta a toda costa, la creatividad y el espíritu emprendedor. Un sistema que también se ve reforzado con una cultura politica tradicional, inmersa en un medio de desinformación y subestimación a cualquier iniciativa ciudadana, que no sea aquella que promueven los monopolios de la participación politica.

La resignación y el trágico destino de siempre perder, es lo que nos ha llevado a esta crisis moral de darnos por vencidos, de aceptar que otros decidan por nosotros, de aceptar nuestro trágico destino de que nuestros líderes nos prometan, engañen y nos traicionen, de aceptar “por lo menos”, que hay otros países peores que nosotros; de sentirnos orgulloso de nuestros miserables resultados, de que tengamos un multimillonario y no muchos; de seguir creyendo en el “pensamiento mágico” de esperar cambios sexenales, lideres que construirán el país que perdimos y el que anhelada pero derrotadamente, seguimos esperando.

Y entonces tenemos que resignarnos, que el multimillonario empresario nos robe con sus altas tarifas, por los pésimos bienes y servicios que nos ofrece; el teléfono celular insuficiente para los mensajes y llamadas que quisiéramos hacer; un internet lento, del cual pocos tienen acceso a él; una institución bancaria que no le presta dinero a nadie y cuando lo hace, cobra los intereses y comisiones más  inmorales; una televisión que nos ofrece la peor y estúpida programación que ninguna persona merece ver, telenovelas tontas y cursis, reality shows donde se denigra cualquier inteligencia; un transporte público incomodo, lento, estresante; una industria del entretenimiento también de mediocre, equipos de futbol que no son campeones, pero que reciben el trato como si fueran; horas y horas de programación absurda, donde se incita a beber cerveza y más cerveza, para con ello  incrementar también otras fortunas …, contratar con la misma compañía telefónica, pagar la deuda privada eterna e impagable  y seguir viendo el mismo canal de televisión.

¿Y dónde queda nuestra ciudadanía? …. Con gobiernos que nadie elige, más que una partidocracia que comparte y reparte el poder, a quienes son sus amigos, la misma geroncracia que reparte los curules o los cargos públicos, a los mismos de hace tres, seis, nueve, doce, quince, dieciocho, veintiún años …; los líderes políticos que encabezan a un sistema burocrático, donde se premia la lealtad más que la capacidad, donde lo importante es elegir a quien quede como Presidente, asimilando su nombramiento, al gran Tlatoani que algún día nos gobernó, endiosándolo y dejando en él, todas nuestras esperanzas y responsabilizando exclusivamente en él, todos nuestros errores, olvidando también a todos los demás funcionarios de la administración pública; desconociendo lo que es la transparencia y la rendición de cuentas; desconociendo lo que hacen otras esferas de gobierno, desconociendo quienes son nuestros diputados y senadores; y que diablos hacen …. (a parte de dormirse y ausentarse en sus sesiones).

No somos una ciudadanía “cosa”. Una masa compuesta por personas físicas, donde cada persona espera de su gobierno, recibir una gorra y una torta, si a caso una despensa, un costal de cemento, una ayuda mensual, una tarjeta de débito, una beca, una “chamba”, un puesto público, un contrato, una concesión, una patente de impunidad; un pueblo que olvida y además, muy mal educado, que cree que todo se resuelve con ese pensamiento mágico de creer en soluciones mágicas, que le apuesta a la mediocridad y a seguir conservando los privilegios de quienes detentan el poder.

Los privilegios de los empresarios, quienes tienen los monopolios y evitan a toda costa, la competividad de otros empresarios quienes ayudarian a bajar precios y mejorar la calidad de los bienes y servicios; de quienes tienen el control de la radio, la televisión, las telecomunicaciones y las finanzas; los privilegios de nuestros políticos, quienes a través de sus partidos, acceden a los cargos de representación popular y a los medianos y altos niveles de la administración pública, para poder ejercer los recursos públicos y satisfacer sus caprichos y ambiciones distorsionadas, sin rendir cuentas a nadie de sus pobres resultados.

Como ciudadanos, entonces,  habrá que hacer muchas cosas. Habrá que ser más participativos y interesarnos más en los problemas comunes; darle un vistazo a la escuela pública a nuestra colonia, mercado, plaza, biblioteca, clínica e interesarnos en sus necesidades y quiénes son los servidores públicos que los administran; de informarnos cuál es el dinero público que administra nuestra autoridad, llámese presidente municipal, jefe delegacional, gobernador, presidente, enterarnos como todos ellos gasta el dinero público y como lo gasta; organizarnos en sociedades de consumidores y combatir los monopolios; hacer boicots de compras, aprovechar las redes sociales y contribuir a que la sociedad de la información, llegue a todos los rincones de nuestro medio social para hacer las denuncias a quienes tengamos que denunciar.

Habrá que ser más participativos y menos resignados, más críticos y menos criticones; al menos en mi caso, anunció que en breve, formulare un pequeño cuestionario de diez preguntas a todos aquellos candidatos que aspiran a representarme en la Asamblea Legislativa y en la Cámara de Diputados, y también en la jefatura delegacional; no lo hare con el Presidente o Jefe de Gobierno, pues la prensa se dedica a cubrir sus promesas y para eso hay mucha información que cubren los medios masivos de comunicación.

En el caso particular, el ejercicio que humildemente haremos, será exclusivamente, a los candidatos desconocidos que eligieron sus partidocracias y que tendremos que elegir en las próximas elecciones constitucionales el día 1 de julio del 2012, esa será al menos, una pequeña contribución que como ciudadanos debemos hacer… Si algún candidato no responde a las preguntas, no me quedará más remedio que denunciarlo por redes sociales, para que mis seguidores se enteren de su arrogancia e invitarlos que no voten por él; si nadie contesta a las preguntes que en breve formularé, entonces, anuncio desde aquí que anulare mi voto.

¡Es hora de hacerlo, por el bien de la República¡.

 ¡Después de este ejercicio, continuaremos con el Código Ambiental¡.

sábado, 14 de abril de 2012

EL DIPUTADO QUE MURIO EN EL TITANIC

DIP. MANUEL URUCHURTU RAMIREZ

El Diputado Federal Manuel Ururchutu Ramírez, había viajado a Europa, para visitar las Cortes de cadiz en Madrid España y posteriormente, asistir aquella fiesta en Paris Francia, que la comunidad de mexicanos exiliados, organizada por Doña Carmelita Romero Rubio, celebraba al general Porfirio Díaz, en aquel 8 de abril de 1912.  Era un gusto ver aquel hombre recio y fuerte que había forjado a nuestra Nación, con el rostro ahora más relajado, pero sin duda alguna, con un rostro mucho más viejo, nostálgico y con una resignación de no volver jamás a México.  No podía decirle nada al general Díaz sobre lo que estaba ocurriendo el país; le ocultaría la verdad sobre la triste situación política, económica y social del país, no le diría, que el Presidente Francisco I. Madero, no inspiraba ni el mínimo respeto ni a la prensa, ni a sus propios “soldados” que le habían llevado al triunfo militar; tampoco le diría nada sobre lo que estaba ocurriendo en el Estado de Morelos, sobre aquel bandolero de nombre Emiliano Zapata, que había sembrado terror y violencia en varios poblados de la región, con un manifiesto denominado “Plan de Ayala” en el que exigía la expropiación de las haciendas para su repartición a los campesinos; no entristecería al general, ni con esa, ni con otras noticias. No le hablaría sobre las propuestas que la Legislatura XXVI estaba proponiendo, como crear un impuesto de veinte centavos por cada tonelada de petróleo que extraían del subsuelo las compañías petroleras, o sobre aquellas iniciativas de leyes de indemnización por accidentes de trabajo; menos aún, aquellas ocurrencias, de su compañero el Diputado Luis Cabrera, en el que proponía leyes agrarias, muy parecidas a lo que el bandolero Zapata exigía.

No hacía falta que se lo dijera, porque el “Presidente” Porfirio Díaz, lo sabía. Era una lástima lo que le estaba ocurriendo el país, cuando la patria se encaminaba a ser la futura Prusia o Francia de América, pero una revuelta había frenado el proyecto político de país para el siglo XX. No podía hacer nada el viejo general, ni siquiera apoyar al diputado Uruchurtu, en sus aspiraciones para ser Senador de la República. ¡Los tiempos habían cambiado¡. México tenía que transitar a la democracia y poder demostrarse asimismo, que era capaz de sobrevivir, aun en contra de sus propios enemigos, que enarbolando las causas de la democracia, reparto de tierras y la lucha contra la dictadura, le estaban generando el peor de sus daños.
Ramón Corral

Ramón Corral, el que también había sido Vicepresidente de México, le reiteraba lo mismo al diputado. Amaban a México, pero no meterían las manos por restaurar el orden, la paz y el progreso; el general Díaz estaba muy cansado y ni él, ni otro apoyado por él, tenían el aval para imponer el orden que Madero había fracturado.

El Diputado Uruchurtu quedo convencido que la rebelión del general Bernardo Reyes no tenía el apoyo del Presidente Díaz, es más, “nunca lo tuvo”. El general Díaz, dentro de su tristeza, río por la ingenuidad del militar regiomontano, que ahora si se había decidido por la presidencia. Lo cierto era, que ni el ex gobernador de Nuevo León Reyes, ni aún su sobrino, el ex Jefe de la Policía Félix Díaz, contaban con su apoyo moral, ni político, ni económico, ni de ninguno otro.

Entonces, el Diputado Uruchurtu convencido de que no podía contar con apoyo alguno de don Porfirio ni de don Ramón, para la búsqueda de su candidatura a Senador, sólo pudo reiterarle al general y a su gran amigo Ramón Corral, su amistad, su lealtad y agradecimiento. La fiesta había terminado y tenía que regresar a México, porque la Cámara de Diputados había iniciado sus sesiones desde la semana pasada. Tenía mucho trabajo el diputado, inclusive, esperaría aquel laudo arbitral respecto aquel litigio internacional concerniente a las 200 hectáreas del “Chamizal” que México reclamaba como territorio propio al gobierno de los Estados Unidos. Defendería con argumentos, con leyes y tratados, el derecho soberano de México sobre su territorio nacional.

En aquella reunión, Manuel Uruchurtu, aceptó también el regalo que otro compañero de su bancada le había dado. Un boleto para transitar por el transatlántico RMSA Titanic. Era un excelente detalle que no podía rechazar. Ser pasajero del barco más gran y moderno del mundo, era algo que no podía desaprovechar, agradeció el gesto y lo sello, con un caluroso abrazo, esperando ver a su amigo muy pronto en la Ciudad de México, para seguir discutiendo aquellas leyes que pudieran moderar o calmar, las ansias revolucionarias que sacudía el país. - ¡Ahí estaré¡.

El 11 de abril llegó al puerto de Charburgo el enorme transatlántico, majestuoso, imponente, altísimo; un lujoso camarote lo esperaría y un viaje altamar le serviría para reflexionar muchas cosas. Ahí frente a su cama, un cómodo escritorio que lo incitaría a escribir algunos apuntes. La hermosa chimenea y aquellos revestimientos de madera blancos, muebles costosos, un lujoso espejo, la estufa eléctrica y aquel cómodo baño, que tenía tanto agua fría, como caliente.

Al día siguiente Manuel Uruchurtu decidió visitar las partes de aquel barco; caminó sobre las cubiertas observando los botes salvavidas, también encontró la piscina, la cancha de squash y hasta una piscina. Era como estar en un edificio de New York, pero con el toque arquitectónico parisino. Ascendió y descendió por aquel elevador, hasta llegar a la cúpula de cristal que captaba la luz solar.

Aquella tarde, Manuel Uruchurtu, en la Sala de Lectura, conoció a un empresario de nacionalidad uruguaya, de nombre don Francisco Carraou, quien se acompañaba de su sobrino José Pedro Carrau; ambos platicaron de negocios, como si aquel Uruguayo quisiera cerciorarse si eran ciertas las noticias sobre la guerra civil en México; el empresario sudamericano estaba muy contento por los negocios que había celebrado en Europa, ahora regresaría a su patria, a Uruguay, para incrementar su riqueza.

Fue una buena conversación. Manuel Uruchurtu, supo por ejemplo que en Uruguay gobernó el Coronel Lorenzo Latorre, quien había logrado paz y progreso en la región; que era un promotor de la educación, el comercio y la inversión extranjera, pero lo mas importante de todo ello, era que Uruguay, era la ya conocida mundialmente, como la “Suiza de América”; gracias a él, Uruguay era una nación democrática, donde cada cuatro años se elegía a un Presidente; lamentó sinceramente, la crisis política que se vivía en México y en cierta forma, la ingratitud de los mexicanos, hacía las grandes reformas que había impulsado el general Díaz, quien se había empeñado, en hacer de México, la “Francia de América”.
Francisco Carrau

 ¡Ya era noche, era el 14 de abril de 1912 y tenía que disponerse a dormir¡.

Una vez instalado en su Camarote, Manuel Uruchurtu apagó la luz y reflexionó sobre las cosas que le habían pasado. Se acostó en su cama, en su infinita soledad, meditando su presente, su pasado y su futuro. Ante todo pensaba en su carrera política, en las leyes que tendría que promover si decidía buscar la Senaduría, tenía que acercarse al Presidente Francisco I. Madero, o con quien fuera su sucesor, porque seguramente, las cosas como estaban en el país, no dudaría que terminara su sexenio. Pensó la conveniencia o no, de promover y apoyar leyes agrarias y laborales, como ya lo estaban haciendo las naciones más civilizadas del mundo; pensó en eso y en muchas cosas más, también Gertrudis, su esposa que lo esperaba en México, inclusive, meditó si compraba algún lote a la familia Escandón, para construir su casa, en el fraccionamiento de Santa María la Ribera o cerca de Chapultepetl, en la Ciudad de México. Imaginó tantas cosas, en su carrera de abogado y el prestigio que adquiriría, si ganara la controversia internacional sobre el juicio del “Chamizal”; justo momento de su vigilia, cuando iniciaba apenas su profundo sueño, escuchó aquel misterioso ruido, que había hecho al barco sacudirse y a él, despertar a la realidad.

Trato de continuar durmiendo, pero no pudo conseguirlo; miró aquel candelero que seguía moviéndose en zigzag, no era algo normal lo que estaba pasando; pendió la luz, no sabía si pararse y preguntar lo que había ocurrido, o no darle la mayor importancia y continuar durmiendo; cuando optó por hacer lo segundo, escucho desde muy lejos, al camarero, tocando distintas puertas, entre ellas la suya, para pedirle que se pusiera el salvavidas y saliera a la cubierta. ¿Qué estaba pasando?.

Nadie sabía nada. Posiblemente se trataba de una fiesta de disfraces, o una sorpresa de la compañía; pero no lo creía, lo que había ocurrido minutos antes era señal de que algo había ocurrido y que por esa razón, lo habían despertado, pidiéndole que se pusiera un chaleco “salvavidas”. ¿No creería que el barco se hundiría? ¿O si?.

Una vez vestido, Manuel Uruchurtu se dispuso a salir a la cubierta, donde varios marineros insistían una y otra vez, que no se preocuparan, pero que siguieran al pie de la letra las instrucciones; bueno, eso al menos creía que decían, porque las ordenes que daban los marinos eran en ingles y apenas, las alcanzaba a comprender. Estaba haciendo mucho frio. Juraría que había humo frio y no dudaría que el agua del mar, estuviera, más que decir fría, ¡helada¡. Escuchó a lo lejos algunos valses de aquellos músicos que tocaban para ambientar aquella formación de hombres y mujeres que se disponían abordar un bote salvavidas. ¿Un bote?. Una véngala tras otra, iluminaban la noche solitaria en que el transatlántico se encontraba, para poderse percatar que lo que se comenzaba decir en aquel momento, era cierto, muy cierto. … ¡El barco se hundiría¡. La inclinación era algo real y el agua, comenzaba ascender en la proa del barco.

Algunos reclamos de los pasajeros, mucho desconcierto, pese que las luces y la música alegre que se escuchaba; las mujeres empezaron a llorar y la respuesta de los jóvenes marinos, era insuficiente y por momentos torpes, ante los gritos de los pasajeros que exigían explicaciones y en otros casos, romper la formación.

Manuel Uruchurtu no entendía bien el ingles, pero sabía que si permanecía en la formación, abordaría su respectivo bote. Los marineros. Bajaban bote sobre bote y los pasajeros comenzaron a descender sobre ellos; en verdad era absurdo lo que estaba pasando, las marineros pedían a los pasajeros que dejaran velices, en otros casos, prohibían que gente ajena abordara los botes, pero en otras de manera injustificada o sospechosa, permitían que gente ajena a la sección, abordara bote; gritos y más gritos se empezaron a escuchar, el orden empezaba a romperse, ninguna autoridad parecía tener control alguno del buque, ni aun para informar sobre lo que estaba ocurriendo, o mejor dicho, que les informará cuanto tiempo permanecerían en el mar.

Después de que bajaran diez botes, Manuel abordó por fin su bote, pero no se sentía bien; observaba que lo que estaba ocurriendo, era algo fuera de lo normal, realmente estaba en la antesala de la muerte; comprendió que lo que estaba viviendo, no tendría jamás la oportunidad de contárselo alguien.

El marinero, con lámpara en manos, gritaba a la multitud enardecida que ya había rotó los límites del respeto al orden y a la autoridad; gente alterada, furiosa, apanicada; supo perfectamente que aquellas personas que se quedaban en el barco morirían. Manuel no quiso voltearlos a ver, pero sintió la obligación de hacerlo, mas que la curiosidad, el deber moral de hacer algo, por mínimo que fuera; cuando alzó su cara, sus ojos coincidieron con los de aquella mujer que empezó a gritarle y en llanto, decía: ¡Help me¡…¡Help me¡ Era una mujer rubia, alta, de ojos claros, pero rojos de llanto y desesperación; algo alcanzó escuchar de ella, que tenía esposo y un hijo que lo esperaba, no podía dejar de hacer algo, ante la indiferencia de sus compañeros de bote, que sólo hacían rezar y agitarse las manos del frio que estaba haciendo; Manuel Uruchurtu se paró del buque y le pidió al marinero que detuviera el descenso y le permitiera el ascenso aquella dama, pero el marinero le respondió que la señora era pasajera de segunda clase y que no tenía derecho abordar el bote; Manuel inaudito por la respuesta que recibió, tomó la decisión mas enérgica e importante de su vida, precisamente, la que definiriía su vida y calidad humana de hombre. Sin dudarlo, pidió entonces, abandonar el bote y cederle el lugar a la señorita.

El marinero molestó por dicha decisión y por momentos incrédulo por la misma, detuvo el descenso y pidió aquella dama se acercará al bote, para hacer entonces, el cambio de pasajero. - ¡Thank you, thank very much¡. God bless.-  Fue la respuesta que externó aquella mujer de cabello suelto y ojos rojos, un eterno agradecimiento que el diputado Uruchurtu alcanzó a percibir.

Manuel Uruchurtu regresó a la cubierta, ahora con mayor ángulo de inclinación en la cubierta y el agua mas cerca de donde se encontraba, observó como aquella mujer no le quitaba la vista de sus ojos. – ¡Soy Manuel Uruchurtu¡ …. ¡Mi nombre es Manuel Uruchurtu¡….. – La pasajera británica le alcanzó a responder – I don`t understand, excúseme¡ … - My name es Manuel Uruchurtu, i’m from México… i’m from México; my name is Manuel Uruchurtu … - respondió el diputado – My wife us Gertrudis Coraza.

-        ¡Manuel Uruchurtu¡ ….México…. wife’s Gertrudis …

El bote llegó a su destinó; la gente continuaba formada, esperando su turno, pero el mexicano Manuel Uruchurtu, se quedó pasmado, observando el mar oscuro y aquella noche negra, inmensa, solitaria; había humo, mucho humo del frio; el ángulo de inclinación era cada vez más y desde los barandales de la cubierta, se descubrió tan lejos de su patria, de su familia, de sus amigos; supo entonces que moriría…

Manuel Uruchurtu, el diputado de la XXVI Legislatura, nunca regresó a México, se quedó en el Titanic, miró al cielo y supo entonces, que estaba, cerca, muy cerca, de Dios …

Entonces, de dispuso a dormir …

domingo, 8 de abril de 2012

PARTIDOCRACIA EN LA DELEGACION CUAUHTEMOC


Definitivamente, hay cosas que no comprendo. Eso de elegir candidato presidencial y hasta de Jefe de Gobierno, es algo que a mí como ciudadano me quedo claro. Sin embargo, elegir diputados o Jefe Delegacional, definitivamente, es algo que escapa a mi comprensión y a cualquier severa crítica que pudiera hacer hacia el sistema partidocratico que gobierna en mi país.

¡No es para más¡. La ciudadanía en la capital de la República, por muy preparada académicamente que se encuentra y por mejores niveles de vida que tenga en relación con los que se viven en el resto del país, no deja de ser una sociedad, con un retraso en la vida democrática.

Se supone, que el 1ª de julio, no solamente se elegirán Presidente, Diputados y Senadores; sino también, en el caso del Distrito Federal, se elegirá a Jefe de Gobierno, Jefes Delegacionales y Diputados Locales. Sin embargo, el misterio no radica en lo que ocurrirá en esa fecha, sino el misterio se encuentra, en la forma en que los partidos políticos, elegirán a sus candidatos, para los cuales, nosotros los ciudadanos, tendremos que escogerlos. ¡Vaya Democracia¡. ¡Elegir, por quien no escogemos¡.


Limitemos nuestro ejemplo, al Jefe Delegacional en Cuauhtémoc. Así como la honrosa participación de los principales partidos políticos PRI, PAN y PRD que se pelearan el “gran pastel” de 2,112 millones de pesos que recibe la Delegación anualmente. (¡Si leyeron bien, 2,112 millones de pesos¡). Pero esa cantidad, no crean que es mucho, en un país como el nuestro, eso solamente alcanzaría para construir dos “Estelas de Luz”. (¡Nada más dos¡). Así que son muchas las necesidades de la demarcación territorial, para ese presupuesto, más aun, cuando las Delegaciones Políticas en el Distrito federal, no cuentan con la hacienda y la autonomía propia que tienen los Municipios, pero bueno, eso es otro tema.

Resulta que los partidos deben elegir a quien será uno de sus candidatos; y veamos como lo hicieron.

El PRD y los otros partidos políticos PT y MC, lo que llaman “Izquierdas Unidas”, formaron una alianza y decidieron que la selección de su candidato, sería a través de una encuesta, como lo hicieron a nivel presidencial y a nivel local en el Distrito Federal. Resulta que la encuesta fue pública y difundida y nadie nos quedo duda, que Andrés Manuel López Obrador fuera más popular que Marcelo Ebrard Casaubón, o Miguel Ángel Mancera, mas conocido que Alejandra Barrales. ¡Aquí no hay duda¡.

Pero en el caso del Distrito Federal, realmente, nadie supo quienes fueron los precandidatos; lo único que por ahí me entere, (y eso porque soy muy chismoso), era que los precandidatos más fuertes, eran Virginia Jaramillo y Alejandro Fernández y dicen, que la que gano la encuesta fue Virginia Jaramillo, pero finalmente, como en ese partido, dice que dominan las “tribus”, pues terminaron de imponer al precandidato Alejandro Fernández.

Lo malo de este sistema de designación, es que como yo ciudadano no sé, ¿Quién fue el que pago la encuesta?, y la confiabilidad de la misma; nunca supe, el día, la fecha y la hora en que se dieron a conocer los resultados; lo único que pudo cubrir la prensa, fue la inconformidad de la otra precandidata Virginia Jaramillo, de contender por el PT e inclusive, hasta por el propio PRI, si el resultado no le era favorable.

Alejandro Fernández, como ya dije en mi blog, fue Director General de Desarrollo Social en la Delegación Cuauhtémoc, en los últimos cuatro años; antes de ocupar ese lugar, fue también Director General de Participación Ciudadana por espacio de un año; y antes de ocupar ese cargo, fue Presidente del PRD en la Delegación Cuauhtémoc; que yo sepa, nunca ha sido diputado u ocupado otros cargos en la administración pública federal o local; a diferencia de su contrincante Virginia Jaramillo, que tiene mayor experiencia en la vida política y administrativa. (Ya ha sido Delegada y hasta Diputada). ¡Pero bueno¡. La misteriosa encuesta (que nadie sabe, quien la pago, ni su metodología, confiabilidad y transparencia), determinó que fuera Alejandro Fernández y no Virginia Jaramillo, quien fuera el candidato de “las Izquierdas”.

El caso del PAN, es otra autentica vacilada. Un “partido de ciudadanos”, quien tuvo una campaña de búsqueda de liderazgos, resulta que su candidato a la Jefatura Delegacional, es el sobrino del extinto Manuel J. Cluothier. El candidato se llama Jaime Rochin del Rincón, lo poco que se de él, es que es profesor de la Universidad Iberoamericana y fue también, titular del Ombudsman del Instituto Politécnico Nacional; pero fuera de ahí, no sé sabe más; su designación se hizo a través de un proceso electoral interno, como el que tuvieron Josefina Vázquez Mota, Ernesto Cordero y Santiago Creel; sólo que en este proceso interno, no hubo más precandidato registrado que Jaime Rochin y por lo tanto, fue él, quien gano la nominación de su partido.

El problema no es tanto que fuera el precandidato único, sino lo indignante saber, que un partido político que es un organismo público de interés social, que recibe recursos públicos y cuya tarea es precisamente, educar a ciudadanos para incentivarlos a la vida política, solamente pudiera registrar a un solo precandidato. ¡No es indignante¡. El PRD por lo menos está lleno de tribus que parecen “hordas”, pero en el PAN, ni siquiera llegan a eso, vaya, ni a tener ciudadanos participativos. ¿Qué no pudo haber otro ciudadano, que no fuera sobrino de un distinguido panista, para contener por la Jefatura Delegacional?. ¿Qué no hay militancia en el PAN o Isabel Miranda de Wallace tenga otro sobrino a quien reomendar?. ¿Qué no es tarea de un partido político, buscar liderazgos?. ¡Nada de eso en la capital de la capital del país.

Pero mi indignación no termina ahí; en el PRI, la situación es todavía mucho peor. Mucho se especulo quien podía ser los precandidatos de dicho partido; se habló por ejemplo, que podía ser Alejandra Barrios, la líder de los comerciantes ambulantes del Centro Histórico o bien el hijo de ella; inclusive, se dice que podía ser Virginia Jaramillo, con eso que en el PRD, lo que sobran son los precandidatos; sin embargo, lo cierto es, que el PRI emitió una convocatoria para la designación de su candidato a Jefe Delegacional, mismo que sería designado en una Convención de Delegados (tal como hicieron con su candidato Enrique Peña Nieto), la fecha en que se iba efectuar esa dicho convención, sería en un lugar secreto, donde los delegados se iban a reunir, para elegir a su candidato, de un listado de precandidatos; se supone que cada precandidato debía contar con los apoyos de los líderes de los sectores campesino, obrero, popular, Movimiento Territorial y del Frente Juvenil Revolucionario y de otras otros “sectores” (que ni a tribus, ni hordas llegan). Sin embargo, un día antes de que se efectuara la convención, el Delegado Especial del PRI en DF, emitió un Acuerdo, posponiendo la convención, hasta “nuevo aviso”. ¡Vaya partido transparente¡. ¿Cuánto dinero cuesta sostener a ese organismo político, para que ni siquiera puedan llevar a cabo una convención donde puedan designar a su candidato?.



¡Esa es nuestra brillante partidocracia¡. El PRD de sus cinco precandidatos eligió a su candidato de una misteriosa encuesta que nadie sabe, ni nadie supo; del PAN su candidato se eligió de un proceso interno del que tampoco, nadie sabe, ni nadie supo; y del PRI, lamentable su situación, pues todavía no tiene candidato; el suyo será elegido en una Convención de Delegados, de la que también, nadie sabe, ni el lugar, ni la fecha, en que se hará la designación.

¡Esa es la democracia que merecemos los que vivimos en la Delegación Cuauhtémoc. ¿De una Delegación que ejerce un presupuesto anual de 2,112 millones de pesos?  Más de medio millón de habitantes y ocho más que transitan diariamente por nuestras calles. Dejemos de observar lo que pasa en el país y observemos, lo que ocurre en nuestras colonias. ¿Hasta cuándo dejaremos de ser, ciudadanos manipulados e irresponsables?. Al menos anuncio desde esta tribuna, que mi voto en blanco, está seguro, no votare por alguien que haya tenido una designación de dudosa legitimidad. ¡¡¡¡¡.

sábado, 7 de abril de 2012

MIGUEL DE LA MADRID HURTADO. (Profeta del Neoliberalismo).


Callado, reservado, sereno; el Licenciado Miguel de la Madrid Hurtado, acordó con el Presidente José López Portillo, sobre los últimos detalles en la designación de su candidatura presidencial.  El Presidente del Partido Revolucionario Institucional Javier García Paniagua tuvo que aceptar la nominación, lo tenía que hacer por lealtad, aceptar que la nominación se hacía por motivos económicos y no políticos y que nadie mejor, que el Secretario de Programación y Presupuesto, el buen servidor público, de formación lasallista con estudios en derecho en la UNAM y en economía en Harvard, quien podía hacer frente a la crisis económica que sacudía el país.

Inmediatamente llegaron a la Residencia Oficial de los Pinos los líderes de los tres sectores del PRI. Fidel Velázquez del Sector Obrero CTM, Humberto Lugo Gil del Sector Popular CNOP y Víctor Cervera Pacheco del Sector Campesino CNC; acompañados del líder de los diputados y senadores, Luis M. Farías y Joaquín Gamboa Pascoe; en acto de “Unidad Revolucionaria”, el conclave acordó que el candidato del Partido de la Revolución Mexicana, sería el Licenciado Miguel de la Madrid Hurtado. 
Al son de los Mariachis y del ritmo de la marimba, los priístas acudieron inmediatamente al lugar; pronto la maquinaria oficial daría a conocer la designación de quien sería el Presidente de la República. Los noticieros de Televisión interrumpieron la programación y los periódicos del día, editaron la nota respecto al “destape presidencial”. Júbilo y resignación para muchos de los burócratas, los abrazos de todos los funcionarios del gobierno federal, estatal, de los municipios, de los organismos descentralizados y empresas paraestatales, se alistaron, para extenderle al candidato presidencial su mano amiga y reiterarle su compromiso de “servir a México”. Fotos y mas fotografías y muchas entrevistas en los canales de televisión, el futuro presidente aceptaba con honorabilidad la designación realizada por su partido y prometía a sus compatriotas, continuar con los senderos de la “Revolución Mexicana”.

Pero Miguel de la Madrid en su infinita soledad, pensaba; el país que recibiría eran las ruinas de una nación sostenida por un mito ideológico. La “Revolución Mexicana”. Cuantos discursos no había escuchado con anterioridad, sobre los “anhelos de la Revolución Mexicana”, la tan añorada democracia y justicia social por la que habían peleado Madero, Villa, Zapata, Carranza y otros tantos caudillos cuyos restos agusanados, sólo eran figuras místicas de la historia oficial. “Democracia y Justicia Social” o “Nacionalismo Revolucionario”, la grandes tesis ideológicas en la que se sostenía su Partido y que había escrito su principal ideólogo Federico Reyes Heroles, eran solo un bonito discurso nacionalista que definía la parte romántica del sistema político mexicano.  La verdad, es que el país ameritaba, un cambio de rumbo. Reconstruirlo. Dar por terminado el régimen de corrupción, derroche y frivolidad en que se había conducido el país y que ahora, lo había llevado, en el peor momento de su historia. ¡La crisis¡. ¡No dejaría que la patria de desgarrara de sus manos.

Endeudados para siempre. Con un peso devaluado, con deudas por cubrir a corto plazo, la situación financiera del país alarmante; Jesús Silva Herzog el Secretario de Hacienda y Crédito Público le hablaba con la verdad a quien sería el futuro presidente; también aquel joven geniecillo, Carlos Salinas de Gortari, su Subsecretario de Programación y Presupuesto, le advertía sobre las condiciones económicas por las que pasaba el país.  Podrían seguirse decretando aumento de salarios y ordenar al banco de México expidiera mas billetes, sin embargo, esa no sería la mejor solución, bien podría calmar momentáneamente la situación política, pero no la financiera; eso sería como dar una aspirina, pero no curar la enfermedad. El país al borde del abismo, lo que implicaba el riesgo de brotes sociales, saqueo de almacenes, los riesgos de la insurgencia.

Ronald Reagan. Presidente de EUA 1980-1988
Los gobiernos de Ronald Reagan y Margaret Thatcher insensibles a las necesidades de los problemas sociales de los países en desarrollo. Ni Estados Unidos ni Gran Bretaña estarían dispuestos ayudar a países como México, hundido en ese régimen económico que fomentaba el autoritarismo, el gobierno paternalista, la dictadura perfecta de una oligarquía incorregible. Pedirle apoyo a Leonid Brezhner, Jefe de Estado de la Unión Soviética, ¡imposible¡, los Estados Unidos jamás lo permitirían. Había que hacer algo ante la crisis económica, porque de no encontrar la solución, el país se podría ver envuelto en una guerra civil, como la que estaba ocurriendo en Guatemala, Nicaragua, el Salvador; una guerra que a lo mejor, haría que el ejercito traicionara su lealtad presidencial, como había pasado en Argentina o en Chile; había que hacer algo, porque sino el país se hundiría para siempre.

El candidato Miguel de la Madrid, el futuro presidente de México sería alguien totalmente diferente a sus antecesores, sus discursos no serían tan patrioteros o demagogos como los que habían pronunciado sus antecesores Luis Echeverría Álvarez o el Presidente López Portillo cuando era candidato. No hablaría de imperialismo, ni de gestas revolucionarios de sus hermanos cubanos o nicaragüenses; tampoco tendría una vida de amoríos o escándalos con mujeres y amigos; él sería lo que realmente era, un hombre prudente, sereno, equilibrado; trataría en todo lo posible, que ese poder presidencial y ese cumulo de amigos lambiscones, no le hicieran perder el objetivo de salvar el país. Tendría también en la intimidad de su cama, como única mujer, a su esposa Paloma Cordero.
Las otras campañas presidenciales solo eran de ornato. Pablo Emilio Madero del PAN, o Arnoldo Martínez Verduzco del PSUM, no representaban ninguna amenaza al Partido oficial para que este perdiera la presidencia; más aún cuando un centenar de periodistas, fotógrafos, camarógrafos, acompañaban al candidato en cada una de sus giras, donde repetía el mismo discurso, por momentos aburrido, incomprensible, poco entendible. “Renovación Moral”. Una ligera y suave critica, a la corrupción imperante en el régimen.

Miguel de la Madrid habló de la corrupción y la renovación moral de la sociedad y de su gobierno; se atrevió a decir esa verdad de la que todos hablaban pero nadie escribía por miedo a la censura. Renovación moral era acabar con la corrupción, los privilegios, las riquezas inexplicables de algunos funcionarios públicos, secretarios de estado, gobernadores, de un jefe de la policía y sin atreverse del todo, hasta del propio Presidente.

Jorge Diaz Serrano
Renovación moral cuando el Director de Pemex Jorge Díaz Serrano rentaba barcos a su nombre y patrimonio propio, para encubrir quizás a la esposa de su mejor amigo el Presidente; cuando el Jefe de la Policía, Arturo “El Negro” Durazo, construía ponderosas mansiones al más estilo de los príncipes europeos; cuando el Gobernador del Estado de México Jorge Jiménez Cantú  le regalaba al presidente, un ranchito de 70 hectáreas y el otro gobernador del Estado de Guerrero Rubén Figueroa, en agradecimiento a su amigo el Presidente, le obsequiaba una “casita” en Acapulco. O bien, aquellos terrenos de Cuajimalpa, obsequiados por el Jefe del Departamento del Distrito Federal Carlos Hank González, donde el Presidente, construiría su mansión, que pronto, el populacho la apodaría “La Colina del Perro”.
PARTENON DE DURAZO
Sería muy difícil implementar en el país que quería reconstruir, la cultura de la honestidad, el combate de la corrupción; no podría hacerlo más que con el ejemplo de cuando fuera Presidente y de encarcelar, con ese poder presidencial autoritario, aquellos servidores públicos que se habían enriquecido en el desempeño de sus cargos, a los más que pudiera, con la única limitante, por mera moral priísta, de no tocar, a quien sería en algunos meses, el futuro ex presidente de la República. ¡Esas eran las reglas no escritas del sistema¡. 
Crearía una Contraloría General, una nueva Secretaría de Estado, que tendría como objetivo, auditar y vigilar a los servidores públicos. Reformaría la Constitución política para establecer también, que el país, debía de tener un rumbo claro y determinable, nada de improvisaciones, ni tampoco caprichos o derroches en recursos públicos en la construcción de obras faraónicas inconclusas. Crearía las bases constitucionales para el Plan Nacional de Desarrollo, documento rector, que orientaría a donde debía dirigirse el gobierno en los próximos años y del cual emanarian los respectivos programas para su ejecuciòn y seguimiento.

Cuestiones quizás técnicas, muy aburridas, más aun cuando el medio político le gustaba cubrir las declaraciones nacionalistas e izquierdistas de los presidentes; Miguel de la Madrid guardaba dentro de sus convicciones, su ideología liberal, antagónica a la nacionalista revolucionaria del partido que lo postulaba; guardaba en sus adentros, la idea de romper las barreras comerciales y las políticas proteccionistas, para que en el país, entrara la inversión privada, para que el dinero que entrara fuera real y no de papel, para qué volvieran aquellos dólares que día tras día, seguían fugándose. La solución a la crisis económica, no serían con las ideas de John M. Keynes, sino con las de Milton Friedman.  Por ello, se requerìa de  mayor producciòn para abatir la inflación, reducir la burocracia, poner en venta las empresas paraestatales, tener la firme convicción de que los empleos deberían generarlos los empresarios y no el gobierno.

Las elecciones fueron quizás uno de los días más aburridos de su vida. Para la tarde noche de aquel día, el Secretario de Gobernación y Presidente de la Comisión Federal Electoral, Enrique Olivares Santana, comunicaría, aun sin tener el computo de los votos, que el ganador de la contienda sería el candidato del PRI. Quizás una risa irónica en la oficina de la Embajada de los Estados Unidos, hiciera John Gavin, al conocer, quien sería el ganador de aquella contienda. Ronald Reagan seguramente tenía cosas más importantes que hacer.

Miguel de la Madrid tendría que esperar cinco largos meses, para que el Presidente José López Portillo, le entregara la banda presidencial y con ello, lals riendas de la administraciòn pùblica federal y todo su poder constitucional y metaconstitucional. El país seguía deshaciéndose los precios subían exageradamente más del triple, los decretos de aumentos de salarios que emitía el Presidente solo agravaban más la situación; la “prensa libre” comenzó hacer actos de una valentía republicana, al empezar a criticar por vez primera al Presidente. Un peso devaluándose y un presidente devaluado, por mas discursos incendiarios a favor de la revolución nicaragüense.

Un país sumido en la pobreza; en el cual, ya de plano, en el mes de agosto la situación se agravaría, en un viaje que hiciera Jesús Silva Herzog Secretario de Hacienda a New York, comunicaría a sus acreedores: “Debo no niego, pago no tengo”. El Presidente no aceptaría vender a diez dólares cada barril de petróleo, no aceptaría créditos usureros, así siguiera aumentando la gasolina, el diesel, la electricidad y hasta las tortillas y los refrescos. México no pagaría sus deudas a los Bancos Chase Manhattan, of America, Montreal, Tokyo y otros más; no pagaría, ni tampoco nadie le prestaría. No daría ningún dólar, porque todos se los “habían robado”, porque una conspiración de traidores “sacadólares” habían dañado a la patria; y por esa razón, era que nadie sabía, lo que todavía el Presidente de la Republica, planeaba a espaldas del presidente electo. ¡Tendría una carta guardada bajo la manga¡, con la cual, honraría la dignidad nacional que representaba la institución presidencial.

ANUNCIO DE LA NACIONALIZACION DE LA BANCA
¡Nacionalizar la banca¡. Expropiar el dinero de los banqueros. ¡Quitarle el dinero a esos agiotistas, traidores a la patria, que lucraban con la pobreza del país¡. El presidente recordaría sus años de juventud, cuando Lázaro Cárdenas les arrebataba las compañías petroleras a los empresarios británicos y americanos; ahora López Portillo haría lo mismo, con los usureros banqueros. Haría un acto patriótico por el que sería siempre recordado, en su último  informe de gobierno, aceptó ser responsable del timón, pero no de la tormenta y haciendo alarde su poder autoritario, en aras de salvar a México de la crisis, ordenó a las fuerzas armadas y policiacas, para que ocuparan todas las instalaciones bancarias y pudieran rescatar aquellos dólares que todavía no habían salido del país; delataría también a los traidores a la patria y no duraría en ejercer todo su poder, para encarcelar a los enemigos de México, quienes habían provocado la peor crisis económica hasta antes vivida.

Todos los diputados aplaudieron, los senadores gobernadores, secretarios de estado y hasta el propio Presidente electo; quien sólo guardo silencio y toda su prudencia, para pensar lo que haría en sus próximos años como Presidente. Esa medida autoritaria y estatista, retrasaría su visión económica de implementar el régimen neoliberal. Los planes habìan sido cambiados. Lo consultaría con su almohada y también con aquel joven economista genio Carlos Salinas de Gortari.


Mientras tanto, la explanada de la Plaza de la constitución se abarrotaría y aclamaría al todavía presidente José López Portillo, para reiterarle su amistad. Pronto se olvido los escándalos de corrupción que el semanario Proceso denunciaba, el nepotismo de su gobierno, los viajes frívolos de la Primera Dama, la cantidad de dinero que había entrado al país, con motivo del descubrimiento del yacimiento petrolero de Cantarell. ¡Al diablo las mujeres del presidente y las criticas que la COPARMEX hacía al Presidente¡ Nada le importaba. El publico de acarreados lo aclamarían. El Presidente lloraba y le aplaudìan.
Miguel de la Madrid sólo contemplaría lo que estaba viviendo. Esperaría el tiempo suficiente para poder hacer, aquello que el propio sistema le podría permitir. Sería una actividad difícil. Llevaría al país a sus peores sacrificios, a implementar el régimen neoliberal, a desperdiciar una generación más de mexicanos hundidos en la miseria, a continuar con aquel aparato corrupto, impune y de privilegios; y también desde luego, a ser artífice, de la caída del sistema ….