sábado, 31 de marzo de 2012

FOTOGRAFIA DE UN INSTANTE DEPRESIVO


Hay algo dentro de mi, que muere sin morirse
Que llora, sin llorar.
Sueña sin despertar,
Vive sin lograr aún vivir
Suspiro que entierra, que enmudece
Que calla y no grita, que mira y no ve
Que muere cada segundo, sin morirse eternamente.

Hay algo dentro de mi que me reprocha
Que me maltrata, que me entristece
Viento que sopla sin tocarme
Frio y más aire, que adormece
Entristece, silencia y luego, calla
En ese rincón, escondido del mundo
Oculto de ella, de ellos, de todos.
Vivo yo sin morirme todavía
Sin llorar, sin despertar, sin poder vivir
Sin poder entender lo que es el amor,
El perdón, el olvido; sin sentir a Dios.

Hay algo dentro de mi que muere
Que vive sin vivir, que muere en este instante
Que no respira, ni siente; sólo muere
Recordando, soñando, imaginando,
Escuchando a lo lejos el vacio, la soledad,
El sonido hueco, que no oye, ni ve, ni siente
¡Sólo mata¡…como en éste instante
en que me estoy muriendo.

sábado, 24 de marzo de 2012

LA HISTORIA DEL CHAPO (Segunda parte)


Nunca pensó en ser famoso. Que su cabeza valiera siete millones de dólares o treinta millones de pesos, menos aún, convertirse en el criminal numero uno de todo el planeta. Aun recuerda hace más de veinticinco años cuando no era famoso, cuando tenía cuatro mujeres y más de veinte amantes, cuando su trabajo era sobornar a los militares de la zona militar de Nayarit, para esperar con calma, el aterrizaje de aquellos aviones provenientes de Colombia, con cargamento de droga, mucha droga, para poderla introducir en sus túneles en la línea fronteriza de California y Arizona. Meter y seguir metiendo droga, enlatada de chiles jalapeños y poder incrementar una gran fortuna, de la que no daba ningún quinto, a sus amigos, los hermanos Arellano Félix.
Ese era Joaquín Guzmán Loera, el narcotraficante anónimo que levantaba a campesinos para darles empleo de agricultores, sicarios, transportistas, narcomenudistas y en el peor de los casos, de albañiles para que pudieran construir en la frontera sus túneles secretos; hombre inteligente y despiadado que al igual que los hermanos Arellano Félix, no se frenaba en matar a quien tuviera que matar.
Por eso los hermanos Arellano Félix fraguaron el plan para atacar al Chapo y acabarlo de una vez por todas; habían contratado a unos pandilleros de San Diego, para que estos atraparan a los lugartenientes del Chapo y pudieran sacarles la información respecto al último túnel que construía su “ex amigo”.  Posteriormente, dieron con la familia del “Güero” Palma, su esposa e hijos, a quienes torturaron y después asesinaron y decapitaron; imbatibles y más sanguinarios, los terribles hermanos Arellanos Félix “rompieron” el pacto de no respetar a las familias de sus antiguos aliados o adversarios; también instalaron una bomba a fuera de la casa del Chapo, pero éste no estaba, la suerte le sonrió.
¡El Chapo contraatacó¡. Con quince de sus mejores pistoleros, los disfrazó de policías e hizo seguir a los hermanos Arellano Felix, Francisco y Ramón, hasta Puerto Vallarta, en una discoteca, donde despiadadamente dispararon a la concurrencia, con la esperanza de que en la balacera murieran éstos; pero el plan fallo, hubo muertos y los hermanos Arellano Félix sobrevivieron al ataque, ahora estaban más que dispuestos, para acabar con el “Chapo” Guzmán.
Una cuadrilla de sicarios poderosamente armados con metralletas AK-47, se dispusieron a localizar el Chapo, quien se encontraba escondido en Guadalajara; ahí tuvieron toda la paciencia del mundo para buscarlo, cuando lo hallaron, lo encontraron en el aeropuerto de Guadalajara, circulando en un automóvil gran marquiz, color blanco, al que dispararon despiadadamente, pero grata sorpresa tuvieron los sicarios que cuando se acercaron al automóvil, vieron a un sacerdote con toda y sotana; era el Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo.

El “Chapo” quien se encontraba cerca del lugar en un automóvil verde, se escondió y logro huir, para esconderse en una casa de seguridad, después viajaría a la Ciudad de México, donde se enteró que ya era un personaje conocido y que el gobierno federal ofrecía un millón de dólares por su cabeza, algo inusitado en la historia del narcotráfico en México, nunca antes había existido una persecución tal como la que estaba enfrentando el “Chapo”, mucho menos una recompensa al estilo “americano”, no era su culpa, que un cardenal hubiera muerto por él, tampoco lo era, todo la manipulación que hacían los medios de comunicación, sobre una historia que no era la verdadera. Después de todo, la muerte del Cardenal Posadas encierra una serie de sospechas politicas y “coincidencias”, que lo mejor de todo, era que nunca se supiera la verdad. El “Chapo”  
Huyo el Chapo a Guatemala, donde un Teniente Coronel del ejército Guatemalteco lo esperaba para esconderlo; ahí escondido, se enteró por radio y televisión, sobre la posición enérgica del gobierno presidido por Carlos Salinas de Gortari, para acabarlo. Mientras tanto, el general Jorge Carrillo Olea solicito al Secretario de la Defensa Nacional Antonio Riviello Bazán, autorización para disponer de un avión 727 y un pelotón de fusileros, en la base militar de Tapachula Chiapas, quienes cruzaron la frontera con Guatemala, donde se contactaron con el Teniente Coronel guatemalteco, quien previa compensación, les entregó en una camioneta pick up, amarrado de piez y brazos, a quien en ese momento, era un "narcotraficantillo" de tantos, pero de una fama inesperada todavía desconocida: Joaquin “el Chapo” Guzman.
¡Alguien había traicionado al Chapo¡.  Quizás, el narcotraficante mas poderosos del país, Amado Carrillo Fuentes, “El Señor los Cielos”.
Amado Carrillo Fuentes "El Señor de los Cielos".
“Mi nombre es Joaquín Guzmán Loera, tengo 36 años y me dicen El Chapo …soy casado, estudie hasta el tercer año de primaria, soy originario de Culiacán, Sinaloa, soy mexicano y me dedico a la agricultura y el comercio”. Esa fue la declaración que vertiera aquel desconocido narcotraficante. “”Toda mi vida me he dedicado a la agricultura. Desde que nací he vivido en Culiacán, Sinaloa y hasta 1984 me fui a vivir a Guadalajara. Ahí viví hasta 1992, hasta que me regresé a vivir a Culiacán porque me quiso matar una familia de apellido Arellano Félix”. Declaración fácil, digerible, más aun cuando manifestó: “Todo lo que declaré sobre la balacera en el aeropuerto fue igualito como lo presentaron en televisión cuando lo explicó la PGR”. El Chapo firmó su declaración y se desistió de denunciar, quienes eran sus verdaderos jefes, Amado Carrillo “El Señor de los Cielos”, así como el nombre de los policías y de los militares que lo protegían, inclusive, hasta las personas que protegían a su jefe, el mismísimo …
Era preferible quedarse callado y salir fotografiado como el responsable del asesinato del cardenal Jesús Posadas Ocampo. Posteriormente fue internado en el Penal de Máxima Seguridad Almoloya de Juarez, donde enfrentaría los cargos que el Estado mexicano le haría; ahí entre las celdas de prisión, conocería después a Mario Aburto Martínez, el asesino material del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio y posteriormente, a Raúl Salinas de Gortari, hermano del ex Presidente de la Republica.
Raúl Salinas de Gortari

El “Chapo” Guzmán fue cambiado de penal, a Puente grande Jalisco Guadalajara, donde seguiría enfrentando los procesos penales en su contra, inclusive, los procesos de extradición que el gobierno de los Estados Unidos de América, tramitaba.
En la prisión conoció quien era sus amigos. Juan José Esparragosa Moreno alias “El Azul”, así como Ismael “El Mayo” Zambada, quienes continuarían con el negocio, con gente leal como los hermanos Beltran Leyva; por otra parte “El Señor de los Cielos” su antiguo patrón y seguramente quien lo había traicionado, había muerto en una operación en su intento de cambiarse el rostro; Juan García Abregó, el narcotraficante tamaulipeco había sido expulsado del país, fuera de eso, el negocio continuaría con algunos de sus hombres leales que le seguían trabajando. También conocería a una guapa cocinera con quien  emparentaría, ahí en su habitación, su lecho de amor; también formó un equipo de beisbol y a sus integrantes, les llamo “los bateadores”, jugadores dispuestos a “batear” a quien instruyera su jefe. Los días pasaron y el personal de la prisión se volvió amigo del Chapo, quien para ese entonces, ordenaba a los cocineros sobre el “menú” del día, o bien, recibiría terapia psicológica para modificar su trastorno de personalidad antisocial. Los días pasaban y los sobornos también, la fortuna del Chapo crecía y los hermanos Arellano Félix, seguían libres por toda Tijuana, como si todavía recibieran la protección de “alguien” poderoso. Como si el escándalo de la muerte del Cardenal, se hubiera olvidado.

Las elecciones del año 2000 fueron provechosas para el Chapo Guzmán, enterado de lo que ocurría en su latop, con los servicios de internet y telefonía celular que gozaba en su celda y que no existía dicha tecnología en su captura, se enteró de lo que llamaban la “transición” del gobierno mexicano. Supo entonces, que el PRI el poderoso partido político que gobernó el país había sido derrotado tras setenta años en el poder y que ahora, llegaría un nuevo Presidente, proveniente de otro partido politico.

Posiblemente la DEA haya negociado con él, gozaría de la libertad a cambio de que entregara a los hermanos Arellano Félix, solamente él, podía encontrarlos. La enemistad continuaba y paradójicamente, el único lugar seguro que tenía Chapo para protegerse de ellos, era precisamente la prisión, de la que él, era practicamente el dueño.
Seguramente, lo pensó muchas veces, tuvo que hacerse amigo de custodios, abogados y hasta de funcionarios públicos; tuvo que incrementar su red de amigos, para que todos lo ayudaran; era sólo cuestión de tiempo, el nuevo gobierno de extracción panista llegaría. La fuga costaría 2.5 millones de dólares, sobornar a docenas de custodios; le prometieron que le darían veinticuatro horas para salir del Estado y ganar suficientemente tiempo, para la embestida militar que lo perseguiría.
El día llegó y el “Chapo” Guzmán se fugó de la cárcel.
¡Hay chapo¡ …. ¡Huye, porque te quieren agarrar¡.


domingo, 18 de marzo de 2012

LA HISTORIA DEL CHAPO (Primera parte)


El “Chapo” Guzmán tendrá el mismo destino que Osama Bin Laden, fue la sentencia que dictó Janet Napolitano, Secretario de Seguridad Interna del poderoso gobierno imperial de los Estados Unidos de América.  Quizás desde la persecución de Pancho Villa en 1916, no había existido otra figura pública en México, que ameritara dicha atención.   ¡Mira que compararlo con Osama Bin Laden¡. El México moderno del año 2012, sigue siendo tan legendario como el que tuvieron nuestros bisabuelos, veteranos de la revolución, también saben echar bala y sobrevivir en los combates que los enarbolaron como héroes, fueron también victimas del mal gobierno, de ese que se proclamo “revolucionario” y que ahora se dice defensor de los derechos humanos; ese que lleva arrastrando a sesenta mil muertos, quizás un poco más o un poco menos, pero un gobierno, que al principio, hizo a sus propios narcotraficantes, para ahora, quererlos aplastar.
Es una historia muy larga. Joaquín Guzmán Loera jamás pensó en toda su vida, que algún día se convertiría en el personaje más buscado de todo el mundo. No sabe aún porqué, nació en la pobreza, allá por el año de 1957, en un pueblo llamado Badiraguato, ubicado en Sinaloa; aprendió desde muy pequeño, ayudando a su padre agricultor, a trabajar en el campo y no sembrando maíz, sino opio; el negoció ya existía, él no lo inventó, el siempre fue un hombre trabajador al servicio leal de sus patrones, la mercancía se compraba y se vendía como los tomates o las naranjas. Nunca supo en que momento vender opio era malo, nunca le dijeron, el solamente fue un humilde hombre trabajador, nunca pensó que algún día también se iba a convertir en el patrón, en el jefe de todos sus jefes, en el mero “mero”; él, un hombre chaparro y fornido, el que le apodaban “Chapo”, estaría destinado a sustituir a los jefes, con los cuales laguna vez trató.
Esa es la historia del hombre más perseguido en todo el mundo; del criminal más famoso en la historia moderna del país; él no vistió jamás sotana, ni repartió bendiciones, ni abuso sexualmente de niños; tampoco leería discursos políticos largos y aburridos, para prometer a sus paisanos, empleo, trabajo, vivienda, agua, tractores, créditos y otras cosas más que jamás se cumplirían; no fue político, para  robarse el dinero de los impuestos del pueblo; tampoco cantante o actor de cine como Pedro Infante; sólo fue un humilde agricultor, que algún día, tuvo el deseo de superarse, para salir adelante y comprarle una casa grande, a la mujer más importante de su vida, que era su madre.
Pobreza, fue lo que conoció desde su infancia. Cuando la escuela más cercana estaba a más de 97 kilómetros de distancia, cuando sus amiguitos, al igual que él, no tenían zapatos. No tenían mas destino que irse a trabajar a la Tuna, para soportar el ardiente sol que les quemaba sus caras y pudieran seguir cosechando, aquella bendita mercancía, que les daba de comer.

Tenían que vender la mercancía a Culiacán, desde ahí uno de sus tantos patrones, “Don Neto”, la compraría; no era nada indebido lo que estaba haciendo; sabía que con esa dinero podría comprarse algunas cosas y también para ir ahorrando; jamás entendió porque un día el ejército mexicano acabo una vez con los sembradíos de Amapola, fue entonces cuando “Don Neto” le explicó que el negocio no era bien visto por los americanos, de quien tenía que cuidarse y no propiamente, de los hombres altos y güeritos, sino de otros que parecían paisanos, pero que eran agentes de la DEA.
“¡Cuídate Chapo¡”, fue una de las primeras sentencias que escucho a manera de advertencia, aquellos agentes podían estar encubiertos para capturarlo, encarcelarlo y quitarle la mercancía. ¿Que reportaría al patrón? No podía dejarse capturar, su amigo Héctor el “Güero” Palma, le había conseguido una chamba mejor de vil agricultor, sería ahora transportista de droga, aprendería a subirse en esos tráilers para poderlos manejar en las autopistas de la Republica Mexicana y sentir con ello, la velocidad del gigantesco carro, correr en la autopista, abrir la ventana del carro para sentir el aire y ver desde lejos, aquella sierra que escondía los sembradíos. Sentir el aire y gritar: “¡Soy en Chapo¡”, soy el cuida y traslada la mercancía, el que vigila los traslados, el que revisa los embarques; el que carga esta fiel pistola que lo protege de sus enemigos.
Salir del pueblo, dejar su condición de agricultor, le ayudaría a conocer a los socios de su patrón, “Don Neto”;  conocería a Rafael “Caro” Quintero, y también algunos colombianos que al igual que él, también habían vivido en la pobreza; él sólo quería aprender, sólo quería ser tan poderoso como los amigos de su patrón, más aun que su potente tráiler o que cualquier embarcación proveniente de Colombia repleta de mercancía.
El “Chapo”, si quería ser un hombre de negocios, como su patrón “Don Neto”, o como los amigos que éste tenía, debía de ser un hombre bien cabrón, no doblarse, no rajarse, morderse un vuevo y la mitad de otro; no debía temerle a la muerte que para eso había nacido; tuvo de vez en cuando, que imponerse a bola de “chingadazos” y a veces hasta de balazos con aquellos que querían sorprenderlo, que no querían entregarle la mercancía o que se la entregaban incompleta; aprendió que o eran ellos, o era él; y que en esta vida, más valían que fueron ellos y no él; y por eso, de vez en cuando también aprendió a matar, a echar bala y ver como existían compradores y vendedores desleales. ¡Por eso tenía que imponerse¡, darse a respetar, ser el mejor empleado de su patrón, quien lo compensaría por defender la mercancía y por esa razón, viajaría a Guadalajara, para poder conocer al hombre que controlaba todo el negocio, al Padrino, don Miguel Ángel Félix Gallardo.
MIGUEL ANGEL FELIX GALLARDO. "EL PADRINO".
“¡Quiero ser como él¡”. Dijo el Chapo cuando lo conoció. El hombre más poderoso de todos los que había conocido, amigo de banqueros, empresarios, políticos, con mucho dinero y muchas mujeres, casas grandes y también varios ranchos; lo poco que aprendió de este negocio lo aprendió de él y por eso, fue el mejor de sus empleados, ahora haría viajes con sus tráilers y coordinaría el traslado de la mercancía, para su cruce en la frontera con los Estados Unidos.
El negocio era bueno, daba para todos, siguiendo la escuela de su maestro, aprendió que tenía que repartirlo a todos los jefes policiacos y militares; todos cobraban rentas para dejarlo trabajar, los únicos pesados, eran los americanos, pero una vez burlada la vigilancia y traslada la mercancía a ese lado, lo demás era mera ganancia, y ¡que ganancias¡. Nunca había visto paquetes de dólares como los que ahora tenía escondidos en su casa. ¡Así es este negocio papá¡. Vives como rey o vives como buey. No repetiría jamás ni para él, ni para sus seres queridos, la vida de pobreza que le toco vivir. Sólo tenía que cruzar la mercancía al otro lado y sobornar a quien tenía que sobornar. Si había que echar bala, había que hacerlo.
Supo que su padrino fue capturado en su casa de Guadalajara, al igual que años antes, habían sido capturados, “Don Neto” y “Caro” Quintero; y también supo que en esas capturas, estaban los agentes de la DEA y desde luego la traición, de esos de los que tenía que cuidarse; el principal Judas Iscariote, era el propio Gobierno, quien para quedar bien con los Estados Unidos, no cumplía con sus palabras. ¡Pinche Presidente¡.
Con  el encarcelamiento de El Padrino”, Miguel Ángel Félix Gallardo, ya no habría más patrón, sin embargo varios de sus amigos seguían chambeando en lo mismo, buscando quien sería el nuevo jefe. Habría tres nuevos carteles que podían heredar el negocio y a quienes podía prestarle sus servicios; los sobrinos de su ex patrón y quienes se adjudicaban la herencia del poderoso emporio, los hermanos Arellano Felix, unos cabrones jijos de la chingada; mientras que los otros dos patrones, era don Amado Carrillo Fuentes, el “Señor de los Cielos” y don Juan García Abrego. 
LOS HERMANOS ARELLANO FELIX
Joaquín Guzmán Loera escogió como su nuevo jefe, por la lealtad que le tenía al “padrino”, a los sobrinos de éste, los hermanos Ramón, Benjamín, Eduardo y Javier, todos de apellidos Arellano Félix.  Eran unos cabrones bien vergas que vivían en Tijuana, no se andaban con chingaderas, al primer error, lo mataban a uno. Por eso, el Chapo, tuvo que aprender hacer bien las cosas, para no meterse en broncas y seguir juntando esa lana, para poder asegurar su vejez.
La droga, la meterían a los Estados Unidos, ahora por túneles. Así lo vio una vez el Chapo en una película de la segunda guerra mundial, veía como unos prisioneros habían construido un túnel y que desde ahí, se fugaron de una cárcel nazi. Lo mismo haría el Chapo, contrataría a unos albañiles y sino, al jefe de albañiles, o al ingeniero arquitecto o como se llamara, pagaría lo que tendría que pagar para poder construir un túnel secreto que le permitiera introducir la droga a los Estados Unidos.
¿Cuánta mercancía no paso? …el “Chapo” y su amigo el “Güero” Palma, se hicieron ricos, por ese gran negocio de meter drogas a los Estados Unidos. Reivindicaban el orgullo nacional, era como meterles el pito a esos gringos que se habían robado el territorio mexicano.
 Los dólares caían y salpicaban uno tras otro; los dos alegres compadres festejaron en sus borracheras cada una de sus clandestinas exportaciones; entre cerveza y cerveza, subestimaron a los hermanos Arellanos Félix, se les había olvidado, que ellos, eran los legítimos herederos del imperio de su tío y que por lo tanto, debían de guardarles lealtad y jamás traicionarlos. Se les había olvidado, que estos eran unos cabrones y por lo tanto, al no pagarles la renta del negocio y construir túneles sin su consentimiento, se harían merecedores, primero de su desconfianza, después del castigo que éstos le darían.
“¡Hay Chapo¡” ….¡Cuídate que te están buscando para matarte ….
Continuará ….

sábado, 10 de marzo de 2012

CONCIENCIA PRESIDENCIAL



¡Es un gran botín¡ ….¡gobernar a este país, desde luego es un gran botín¡. Imagina nomas,  tres billones seiscientos cincuenta mil millones pesos que repartir, en puestos, cargos, salarios; dinero para aventar y derramar a diestra y siniestra. Es tanto dinero, que este país de ignorantes, ni siquiera puede imaginar. ¡Vaya¡ …ni siquiera pueden escribirlo o representarlo matemáticamente. ¡Que te esperas de este país de mediocres e ignorantes¡.
No te basta los tres billones seiscientos cincuenta mil millones de pesos, sino que además tienes la posibilidad de endeudarte por treinta y siete mil millones de pesos que te ha permitido el Congreso. ¡Que mas pides¡. Con esa cantidad de dinero, serás el hombre más poderoso de toda tu patria.  ¡Salud¡.


¡Claro¡. Tienes que repartir ese dinero, no olvides que en el país, existen por lo menos cincuenta y seis millones de habitantes hambrientos, hombres y mujeres que no debieron de haber nacido y que ahora, viven todos los días de su mísera vida, entre la carestía de no tener que comer, de no pagarle a un medico, mucho menos, pagarse una educación o comprarse una licuadora, un horno de micro ondas. ¡Vaya¡. Ni siquiera una computadora..
Una población destinada a llevar una vida miserable, como la que han generado todos los gobiernos que te antecedieron. No es tu culpa, cuando llegaste a ocupar el cargo que ahora todos te pelean, las cosas estaban así, quizás un poquito peor o un poquito mejor, pero ya estaban así.  Nadie te juzgara por la forma en que administraras ese dinero, simplemente aprovecha el momento mientras se pueda, no olvides que el puesto es prestado por seis años; hoy gobiernas y mandas todo lo que te plazca; el día de mañana, vivirás con las rentas que obtuviste de tus habilidades gerenciales para enriquecerte y asegurarte tu vejez.


No olvides que deberás escoger a por lo menos veinte personas de tu suma confianza que te ayudaran en tu difícil y técnica misión de administrar ese dinero. Tendrás que designar a quien ocupe la cartera de Secretaria de Gobernación, a quien se encargue de la educación publica, de la salud, de las relaciones exteriores y de la economía del país entre otros rubros de muy difícil entendimiento para la cantidad de millones de compatriotas que no entienden esas cuestiones publicas; pero además de designar a quienes conformen tu administración publica centralizada, no olvides que tendrás que designar a quienes se encarguen de la administración publica descentralizada, es decir, de la enorme cantidad de empresas y organismos públicos que todavía quedan y siguen sin venderse al capital extranjero; deberás escoger por ejemplo,  quien será el director de la compañía petrolera que mas riqueza aporta este país, y también, de los organismos de seguridad social que manejan los ahorros de los pocos trabajadores que tiene este país; no olvides que son aproximadamente cincuenta mil puestos que repartir, entre Secretarios, Subsecretarios, Oficiales Mayores, Superintendentes, Intendentes, Directores Generales, Directores de Área, Subdirectores y hasta Jefes de unidad Departamental; sin olvidar a otra personas que recomendar o meterlas como profesionista contratado bajo el régimen de honorarios o inclusive, candidatearlos como gobernadores, diputados, senadores, presidentes municipales, o bien, incluirlos en alguna lista de plurinominal; proponerlos ante el Congreso, como Procuradores, Comisionados, Consejeros, Ministros de la Corte o el puesto que a ti se te ocurra inventar en alguna ley que propongas .


Debes reconocer que no conoces a tantas personas, por eso, tienes que dejarte guiar, escuchar propuestas, aceptar recomendaciones, para ir cubriendo todas esas vacantes y también podrás celebrar adquisiciones y realizar la obra publica que requiera el país, celebrar contratos con las empresas de tus amigos o de tus parientes; por eso eres simpático, eres inteligente, eres famoso, eres patriota; porque eres el hombre mas poderosos del país que maneja esa cantidad de dinero y de nombramientos en empleos seguros y bien remunerados, que ningún empresario en tu país, puede ofrecer;.
 ¡Es obvio¡, ese dinero que administras no es tuyo, ni  los pagas de tu propio dinero; vives en la Residencia Oficial donde no pagas renta, ni chofer, ni escoltas, ni sirvienta,  ni el traje que llevas puesto; ni aun con todos tus ahorros que has acumulado en toda tu vida, ni con los negocios que con prestanombres puedes llevar acabo, podrás pagarte la vida de príncipe europeo o árabe que llevas en tu inmoral vida; sabes bien,  que ese dinero se pagan de la venta de los millones de barriles de petróleo que se extraen de tu suelo patrio y también, bien o mal, de la recaudación fiscal de los pocos contribuyentes que pagan impuestos, sin olvidar desde luego, el tributo que te pagan las empresas monopólicas que antes de que tu llegaras a la presidencia, ya eran privilegiadas y que lo seguirán siendo, porque  te pagaran muy buenas rentas.

Es cierto, tienes que jurar la Constitución, saber que vives que en un Estado de Derecho y que tu poder, por muy exorbitante que sea, el mismo estará limitado por los derechos humanos de los habitantes; ¿pero que te preocupas de esas cosas?; el país esta lleno de analfabetas e ignorantes, la gente del campo, ni siquiera sabe que es un derecho humano, vaya, ni siquiera en las facultades de derecho saben esas cosas que se pregona en los medios y tratados internacionales; para variar, los jueces de tu Republica, son igual de corruptos y siempre analizan cuestiones técnicas que a veces ni entre ellos mismos entienden; sabes  bien, que tienes el monopolio de la violencia, algo así como un millón y medio  de soldados a tus servicios, otros dos millones de policías, un estado de fuerza inmenso que puede sofocar cualquier rebelión popular, inclusive puedes pedir apoyo al Presidente de la Nación mas poderosa del mundo para que te venda armamento o la tecnología militar que requieras o necesites en caso urgente;  inclusive, sin que lo dudes,  hasta los carteles de la droga, del contrabando, la pirateria o de la prostitución,  estarían dispuestos ayudarte a cambio de que los dejes vender tranquilamente su producto ilícito con el que idiotizan y matan  a los niños y jóvenes de tu país a quienes tu mediocre administración, no les ha dado oportunidades.


También, tienes a representantes tuyos en el Congreso, diputados y senadores,  que además de aplaudirte y halagarte por tus acciones y decisiones, votaran cualquier iniciativa de ley que tu les envíes; contaras con el apoyo de la prensa y de la televisiòn, que ensalsaran las frases celebres que pronunciaste en el ultimo de tus discursos y tambièn tendras el apoyo de los empresarios, a quienes, sólo debes conservarle sus privilegios, solaparle sus monopolios, no importe que le cobren caro a sus clientes o que idioticen al pueblo con telenovelas idiotas y “artistillas” caricaturescas de la nobleza europea, mientras te paguen por comprarte su monopolio, incrementaran tu poder y aseguraran tu vejez y tu impunidad de cuanto crimen puedas cometer.
No dudo que tengas oposición, uno que otro diputado o alcalde, quizás algún periodista o algún otro intelectual, pero no olvides que tendrás el dinero para sobornarlos, para darles “prerrogativas” a sus partidos políticos que te legitimen, para que ellos, puedan replicar tu modelo de gobernanza y administración, que no es mas que, repartir la riqueza de este país, en premios, becas, dinero y puestos públicos que logren satisfacer, cualquier espíritu narcisista por muy pequeño que sea. Tendrás el dinero también, para pagar publicidad a los medios de comunicación que te critican e inclusive, hasta de aceptar las recomendaciones, de hacer “favores” a quienes te lo piden.
En fin, el botín es demasiado grande.  Gobernaras con treinta y dos gobernadores y mas de dos mil presidentes municipales, mismos que no serán autónomos porque estarán a expensas de la repartición de la riqueza que les hagas. Tres billones de pesos, el poder de endeudarte por otra cantidad adicional, de viajar y conocer el mundo, de repartir puestos y cargos públicos a tus amigos y parientes; de convertirte ante la historia, como el ciudadano mas patriota de todos los tiempos.  
Con todo eso. ¡Bien vale la pena hacer fraude¡.


sábado, 3 de marzo de 2012

MEMORIAS DE UN EX-CECEACHERO



Cuando estas chavo y tienes 17 años si sabes lo que quieres, aunque vivas equivocado, pero si sabes lo que quieres. Es la edad en que te encuentras en el CCH Azcapotzalco, en un ambiente en que tus ideas, no coinciden con lo que se dice en los noticieros en la televisión; aprendes en tus clases de Historia Universal o Teoría de la Historia, sobre el cuarto modo de producción, amas a Ernesto Cheguevara, añoras porque México tenga una autentica revolución como la Cubana, tienes también el coraje de haber nacido tarde, sin haber presenciado el movimiento estudiantil de 1968, el fin de la guerra de Vietnam o la separación de los Beatles. ¡Así son las cosas¡. Los noticieros “Eco” de Televisa, difunden cada hora, como se derrumba la Unión Soviética, Rumania, Polonia, Checoslovaquia, eso sin olvidar la guerra civil de Yugoslavia entre serbios, croatas y herzegovinos; no puedes creer que las estatuas de Marx, Lenin o Stalin, sean derrumbadas por aquellos ciudadanos “ingratos” que crecieron bajo el régimen socialista, mucho menos crees esa leyenda, de que hay un Mc Donalds en la Plaza Roja de Moscú y menos aun, que la Zapatería Canadá, tiene una línea de zapatos juveniles llamada “perestroika”.

Prendes la televisión y oyes a Gloria Trevi cantar, le cambias de canal y te encuentras con un comercial de “Don Beto, don Beto, ya tenemos carretera”, sabes que Carlos Salinas de Gortari, es el presidente más joven en la historia del país y que también es el mejor que se haya tenido desde Lázaro Cárdenas del Rio; sabes también, que el PRI y “Solidaridad” son casi lo mismo; entonces no haces más, que vivir resignado, de saber que la Constitución de 1917 seguirá siendo reformada, para quedar acorde con el Tratado de Libre Comercio que se está negociando con los Estados Unidos; y por eso te quieres dar un tiro, porque los americanos ganaron la “guerra fría” y también, porque ninguna chava te pela.

Observas a tus compañeros y no dan crédito sobre la llegada de Guns and Roses al Palacio de los Deportes; se rumora que también vendrá Madonna, como ya lo hizo Michael Jackson y Elton John en el Estadio Azteca; entonces, tienes que aceptar que vives en la modernidad, que México es un país de triunfadores, que por eso Julio César Chávez es el mejor boxeador “kilo por kilo”, que Octavio Paz ganó el Premio Nobel, Lupita Jones, el certamen Miss Universo y que la selección mexicana, concursara en la Copa América, donde será campeón con la selección que encabeza Jorge Campos, David Patiño, Claudio Suarez, García Aspe, Luis García y el veteranísimo “pentapichichi” Hugo Sánchez, todos bajo la dirección del Doctor Miguel Mejía Barón, campeón con los PUMAS, quien por cierto, le gano al odioso América con todo y “Zague”.  Sabes todo eso, porque te lo dice Jacobo Zabludovsky, en su aburrido noticiero de “24 horas”, escuchas que el país marcha de maravilla, que ya somos del “primer mundo”, que hasta Dios nos ha premiado, regalándonos un eclipse solar.

Entonces te encuentras a tu gran amigo de la secundaria y a sus hermanos menores, con los que jugaste futbol en el Estadio de las Democracias, donde recibiste doce goles del “Real Impala”; tus hermanos con los que jugaste en el modulo deportivo de Tlatilco y prometiste en tu locura, edificar un estadio en honor a esas cascaras; a ellos, que los sientes como tus familiares, con los que apoyaste a su hermano menor de seis años, en los campos de futbol de la Universidad Lasalle, apoyando con una bandera a “Capitán Power”; eres no solamente ayudante de entrenador o portero de futbol, sino también, caricaturista, escritor de obras de teatro y hasta actor, de la compañía teatral que acabas de inaugurar: El TRD.

Amas la música de Alex Lora del TRI o de Saúl Hernández de los Caifanes, también oyes Kumbala de Maldita vecindad y hasta “Café Tacuba”; te gusta visitar el tianguis del Chopo y eres enemigo acérrimo de los productos televisivos de Raúl Velasco; por lo tanto, no oyes a Gloria Trevi, Alejandra Guzmán, Mijares, Magneto, mucho menos a Locomia; eso sí, te gusta la música de Joaquín Sabina, a quienes consideran “Rock Pop”, pero sabes que no es cierto, que irías también al Auditorio Nacional a escuchar sus rolas del “pirata cojo”, “cristina” y “quien me ha robado el mes de abril”. Que eres capaz de perdonarlo, por haber cantado, en el festival de Acapulco.

El CCH Azcapotzalco es enorme, tiene jardineras y unas canchas donde puedes desde jugar futbol, hasta “revolcarte”, con la chava con la que te da entrada; entonces, sabes que el primer órgano sexual es el tacto, principalmente tu mano, con la que te tocan y puedes tocar sabrosamente; ¡ahhhhh que rico¡….. Si no te place los “revolcaderos”, está el parque Tezozomoc, finalmente sabes que en las instalaciones de la Universidad, eres libre, si quieres entras a tus clases o no, si repruebas tienes derecho a presentar los extraordinarios que quieras, estas sumamente orgulloso de pertenecer a la comunidad universitaria y por eso te enojas y te indignas, cuando el Rector Sarukhan, quiere aumentar las becas. ¡No somos fósiles, ni porros, ni pseudoestudiantes.¡

Cuando haces teatro, en el salón Sor Juana Inés de la Cruz, lo haces convencido de que es una forma de expresar libremente tu opinión y tu critica a todos, incluyendo hasta los que critican; el CEU y el Colectivo “Nosotros”, no llenas tus expectativas, porque cuando salen a defender la educación pública y gratuita, lo hacen, rayoneando las paredes, haciendo pintas con faltas de ortografía, además de que sus líderes son borrachos o grifos, o los ves divididos y desconfiados, al grado de la ridícula paranoia que no dejan involucrarte en los asuntos públicos, porque sospechan que eres “oreja” de la Dirección.
Formas tu compañía teatral, sabiendo de antemano, que el teatro, es sólo un medio para poderte expresar, realmente no te interesa estudiar actuación, ni ser el nuevo Eduardo Palomo, tampoco quieres volverte gey, ni dedicarte a la danza o a cantar en el coro; pero sin embargo haces teatro, porque sabes que en el auditorio, donde te verán actuar, aprenderán riéndose, a que las cosas que ocurren en el país, no son realmente lo que dicen que son.



Por eso actuaste “¡Que nos pasa Universitario”, “Los Mothernos” y “En Estamos Locos”, logras conjugar el humor de Héctor Suárez con el de los Polivoces, llenas la sala de teatro y haces dos funciones diarias; sólo necesitas una gordita de suadero y un refresco para aguantar la jornada; sino hay, un cigarro basta y si no fumas, entonces unos tuinkis.

Involucras al grupo entero a llevar a cabo la obra de Rojo Amanecer, basada en la película de Héctor Bonilla, María Rojo y los hermanos Bichir; tu compañía de teatro el TRD, hace giras a otros CCH’s, visitas Naucalpan, donde te reivindicas como hombre y también, visitas a la Escuela Superior de Turismo del Instituto Politécnico Nacional, donde gritas un “Goya” en vez de un “Wellum”….  ¡Que días aquellos¡. Una excursión al Santuario de la Mariposa Monarca y la tentativa consumada de probar alcohol.


Besas, fajas y hasta repruebas materias; también te peleas, con los que eran tus amigo y desde tu inmensa soledad, sabes en el fondo, que debes acabar el CCH para estudiar una carrera profesional, no sabes si Física o Derecho, si Bibliotecología o Periodismo, si elegir CU o Acatlan; poco a poco, los edificios comienzan a correrte, a recordarte, que un cuarto año es tiempo extra y que un quinto año, serás entonces, realmente un fósil.
Esos días no volverán. Podrán hacerse uno o dos o mas reencuentros; pero eso días jamás volverán; extrañas muchas cosas, las clases de historia, las canchas y aquellas cascaritas donde eras portero y te lanzabas espectacularmente, imitando a René Higuita o a Jorge Campos; extrañas las gorditas de suadero y hasta empeñar tu calculadora con el “Mandril”. ¡Ya no volverán esas fechas¡, ni tampoco, pararte al escenario detrás de la cortina, a llevar a cabo la quinta representación de la obra de teatro de “Rojo Amanecer” o de “Aquí pá allá”, que dejaste de hacer por problemas aparentemente técnicos.  


¡Esos días ya no volverán¡ …. ¡El tiempo pasa¡ y cuando tienes diecisiete años, sabes realmente lo que quieres, aunque estés equivocado. Finalmente, apruebas las materias que debes, creces y te conviertes, en lo que ahora eres.