viernes, 24 de junio de 2011

MEXICO PAIS DE MEDIOCRES...(POR ESO ESTAMOS COMO ESTAMOS)



Publique hace unos meses un ensayo intitulado: México País de Mentiras, una reseña del ensayo publicado por Sara Sefchovich; a continuación citare la reseña de otro libro que hace otra descripción del país. Lo anterior, tiene como principal objeto, difundir las ideas criticas para elevar la discusión de los debates públicos que debemos hacer todos los internautas, en estos momentos trascendentales en la historia de nuestra nación y no dejarnos engañar, con posicionamientos más emotivos que racionales.

Carlos Elizondo Mayer-Serra es uno de los investigadores de mayor reconocimiento en el pais, es Doctor en Ciencia Politica por la Universidad de Oxford, Reino Unido, además de haber sido profesor y Director del Centro de Investigación y Docencia Económica CIDE. Escribe un excelente ensayo intitulado “Por eso estamos como estamos”. Publicado por editorial Debate y cuyo subtitulo enfatiza: “La economía política de un crecimiento mediocre”.

¿Es una obra “neoliberal” del gobierno espurio a favor del televisa….?. ¡No¡. Es el producto de un trabajo de investigación científica, en el que el investigador del nivel III del Sistema Nacional de Investigadores, expone su teoría respecto a la mediocridad y confort en el que vive no solamente este país, sino también nosotros sus ciudadanos. “Nos conformamos con el mito de la fatalidad nacional, porque nos hemos dado por vencidos en el acto de cambiar las cosas”. Aunque el libro debería titularse “Por eso somos lo que somos”, el doctor en teoría política, plantea una visión esperanzadora, de lo que tiene que hacer el país para cambiar y dejar ese espíritu mediocre y fatal que lo único que nos ha orillado es llegar a donde hemos llegado.

Un país para crecer necesita producir más bienes y servicios. Esa es la consigna mundial que se dio a partir de la revolución industrial. Cada nación al producir mayores bienes y servicios, genera riqueza y por ende, esta al distribuirse entre sus ciudadanos, adquieren mayor capacidad de consumo, para satisfacer todas sus necesidades básicas y superfluas, hasta alcanzar la felicidad. Al no producirse la riqueza, existe la pobreza y en consecuencia la desigualdad; esto a la larga se convierte en tensiones políticas, mayor criminalidad, sobrepoblación e inconformidad social. Las naciones que quieran ser ricas, deben invertir en infraestructura en comunicaciones, educación y servicios de salud, simplemente pensar en el futuro; las naciones pobres, solo piensan en el presente y olvidan o mejor dicho, renuncian a pensar en los años y décadas que vienen.

En el globo terráqueo en el que vivimos, son pocas las naciones que pueden considerarse “ricas”, creo que ya las conocemos todos, detrás de estas naciones poderosas existen otras, a las que se les llama “economías emergentes”, que son los países en desarrollo a mayor potencia, estos son Brasil, Rusia, La India y China… ¿Y México? … hay quienes consideran que México debería estar considerado como una economía emergente, otros de plano niegan esa categoría; Carlos Elizondo simplemente define a nuestro país como mediocre …nada mas y nada menos, ¡que una nación mediocre¡.  México vivirá en el futuro una valiosa oportunidad para alcanzar su riqueza, pero de no adoptar los cambios radicales que requiere, estará a condenado a vivir en la pobreza y la ingenuidad. ¿Cuál será entonces nuestro futuro?. ¿Cuál es esa receta mágica?. Elizondo nos dice que no existen tales recetas, porque cada nación es distinta y tiene peculiaridades totalmente distintas, no somos China, ni la India, ni Brasil, esas naciones tienen una historia propia y circunstancias políticas, económicas y sociales que las hacen diferentes al nuestro; sin embargo, en el caso mexicano, Elizondo hace notar algunos objetivos por lo cuales se debería trabajar en el “ahora”.  Quizás como diría Porfirio Díaz (y no lo cita Elizondo, sino yo), hacer “poca política y mucha administración”.




DR. CARLOS ELIZONDO


Han sido dos momentos históricos en los que el país ha crecido de manera sorprendente. El primero de ellos fue durante el Porfiriato, de 1876 a 1911; en el segundo, durante el llamado “milagro mexicano”, de 1940 a 1970; después México decaería a partir de su crisis política de 1968, seguida de sus constantes crisis económicas de 1976, 1982 y 1987; México aposto en 1994 por el Tratado de Libre Comercio, pero el factor China fue la variable no contemplada que nos ha orillado a llegar finalmente a donde hemos llegado.  Aunado a que la crisis económica de aquel año, ha hecho que el significado de “modernizar” el país, sea un termino impopular, ni que decir de la expresión “neoliberal”, que debería figurar ya en el léxico popular del político mexicano, como una especie de “herejía”, “grosería insultante”, algo peor que una “injuria grave”.

Hoy, lo que se requiere – dice Elizondo – es un gobierno capaz que trabaje en base a dos principios. El primero, estimular la productividad a través de una mayor competencia y; el Segundo, ampliar los derechos para todos. Para hacer posible esto, se requiere de un Estado Democrático con instituciones fuertes. No de esas instituciones que atiendan intereses personales para proteger privilegios de familias o grupos, ni tampoco de esas que “manden al diablo”.

Democratizar el país, significa hacer política eficiente y no, política del insulto, del odio y del rencor; hacer política con resultados que generen riqueza en el país y no, lo que se ha venido haciendo, una política con pobres, pero en serio, de muy pobres resultados.

Las reformas que se requieren, la energética, laboral, fiscal; su solo planteamiento de promoverlas, las hace políticamente impopular y por ende, eso significa, menos votos, al haber menos votos, hay menos presupuesto, al haber menos presupuesto, hay menos prerrogativas para los partidos, al no tener prerrogativas los partidos, es decir, dinero publico, nuestras cúpulas partidistas estarían desempleadas y no podrían vivir con los privilegios y canonjías que los puestos públicos ofrecen.  Nuestro tripartidismo: PRI-PAN-PRD es realmente perverso, mucho mas misterioso que cualquier teorema de geometría o trigonometría euclidiana; nuestros principales partidos políticos son aliados y enemigos irrenconcialiables entre si: PRI-PAN vs. PRD, PAN-PRD vs. PRI y PRI-PRD vs. PAN. Debajo de estos, los “pequeños partidos”, que ofrecen su franquicia, al mejor postor: PT, PVEM, PANAL y CD. No existe tampoco reelección legislativa, lo que hace que diputados y senadores no rindan cuentas de sus actos, no hay pues “voto de castigo” en contra de un legislador, nuestros diputados y senadores no rinden cuentas a sus electores sino a las cúpulas (o dueños) de sus partidos; no se permiten tampoco las candidatuelas independientes, nuestro sistema jurídico electoral hace mas importante a las corporaciones que a los seres humanos, a los partidos políticos que a sus ciudadanos, el poder político, esta descentralizado al grado tal que ya nadie manda a nadie, pero el quien manda, eso si, manda a su sequito.

El Federalismo mexicano, se convirtió en el “Feudoralismo mexicano”, cada entidad federativa vive en su propio feudo; lo peor de todo, es que ese feudalismo, ni siquiera es autosuficiente para generar su propia riqueza para su propio consumo, pues requiere de los recursos federales para poder subsistir, lo que hace que los gobiernos de las entidades federativas en vez de producir riqueza, únicamente se la pidan a la federación. ¿Qué sistema tan bonito¡. Las entidades federativas consumen y aprovechan la renta que les da la federación, mientras que la federación, absorbe la responsabilidad de “mantener” a sus feudos.

La nación esta hundida en su mediocridad, porque fomenta los monopolios y ha decidido de plano, no competir.  Los tristes empresarios mexicanos, durante el “priato” obtuvieron muchas ventajas, nichos de mercado exclusivamente para ellos, donde sus necesitados compradores-consumidores, adquirirían sus productos, por muy defectuosos que estos fueran. Cuando llego la globalización, los orgullosos empresarios mexicanos decidieron mejor vender sus empresas, que ponerse a competir. Se rindieron antes de pelear. ¡Vaya orgullo nacional¡. “¡Mexicanos al grito de guerra¡…jajaja …

Hechos sorprendentes, que quizás Georg Orwell no se hubiera imaginado, dos monopolios peleándose sus privilegios. ¿Quién lo iba a decir?. Televisa-TV Azteca vs. Telmex.  La industria del entretenimiento que nos distrae con programas tontos, reality shows corrientes y vulgares, tramas noveleras irreales, peleándose contra las tarifas telefónicas más caras del planeta. El Duopolio contra el monopolio y los nuevos empresarios que quieran invertir al sector de la televisión y las comunicaciones, a ellos bien gracias … la mediocridad – dice Elizondo - es tan absurda que existe entre la propia empresa televisa … Canal 4 y 9, no deben competir con el canal 2 y 5, ¡Qué tontería¡.  No se premia la creatividad, la competencia, se fomenta y se protege, a las formulas que garantizan reating; los empresarios de la televisión no invierten en nuevos productores, nuevos programas de televisión, nuevos talentos, hacen lo mismo de hace quince o treinta años, repiten las mismas tramas noveleras que tanto éxito hicieron hace treinta o cuarenta años.

Nadie inventa. Importamos la tecnología que hacen en otros lugares. En el país de los mexicanos ingeniosos, aquellos que arreglamos las cosas con tan solo un alambrito o que somos capaces de instalar aparatos electrónicos sofisticados, sin leer el manual o el instructivo, en ese país, de ilustres albañiles, eléctricos y mecánicos “natos”, resulta que nadie inventa. Las Universidades Chinas registran anualmente hasta 38 000 patentes, una universidad americana en promedio, registra 5000 patentes y nuestra orgullosa Universidad Nacional Autónoma de México, registro en el 2009, únicamente 7 patentes e hizo 10 solicitudes.  En la era de la revolución tecnológica  los futuros Bill Gates, Thomas Alva Edison o Henry Ford, serán de otras nacionalidades, serán americanos, chinos y hasta Indus, menos mexicanos.

Las leyes laborales, también han de seguir intactas, sirven no para fomentar la productividad y la generación de empleos, sino para otorgar privilegios a los sindicatos; y estos a su vez, a sus agremiados. Las  leyes laborales sirven para que los trabajadores cobren más a cambio de trabajar menos. Los mejores privilegios sindicales, los tienen los sindicatos burocráticos, después los sindicatos de las grandes empresas, luego uno que otro pequeño sindicato protector y al final, la inmensa mayoría que vive en la informalidad. Algo que me sorprendió saber, fue que Carlos Salinas de Gortari, rescató a la Compañía de Luz y Fuerza de su quiebra.

En materia de leyes burocráticas, se protegen mas a los burócratas que no trabajan, que a los ciudadanos usuarios que exigen determinados servicios de esos mismos burócratas; así es esto, lo peor del problema educativo, no es hablar sobre la calidad de la enseñanza de los alumnos y menos aún de la participación de los padres de familia en el proceso de enseñanza; ¡no¡, lo importante, es proteger los derechos laborales de los maestros. Continuar con su régimen de privilegios, que puedan heredar sus plazas y seguirles pagando, sin estudiar y sin enseñar …

El país que únicamente compite en el récord guinness, es el país, estancado en su mediocridad y que defiende a toda costa, mas que sus derechos universales, sus privilegios de casta.  La nación que no cambia, porque eso obligaría a los estudiantes a estudiar, a los trabajadores a trabajar, a los empresarios a producir, a los políticos a rendir cuentas, a todos a competir … En este país, para subsistir, no hay que competir y hacer meritos, aquí no se valora el trabajo, la creatividad, la constancia; sino se premia la lealtad para formar parte de una pandilla, de una clientela a la que le demos el voto y nuestra cuota semanal o quincenal, a cambio de recibir de éstos su protección y conservar desde luego, nuestro privilegio.

Ese es el país, el diagnostico que Elizondo hace en su libro …unos pocos privilegiados, que no renunciaran a sus derechos y que estarán en contra de todas las reformas modernizadoras impopulares (entre estos: empresas monopolicas, sindicatos, burócratas, partidos políticos); y una inmensa mayoría, que vive en la pobreza, marginada de la distribución de la riqueza. (A la que pertenecemos casi todos).

En síntesis, una nación que tiene todo para salir adelante, pero que insiste en continuar con su triste mediocridad, no por culpa de los neoliberales o de otras personas, sino por la culpa de todos nosotros. Por negarnos a cambiar y a competir; y por seguir solapando a las castas que nos siguen gobernando desde hace siglos, con todos los privilegios que aun siguen gozando.


sábado, 18 de junio de 2011

QUIEN NOS AMPARA DE LOS DERECHOS HUMANOS ... (LA REVOLUCION DEL DERECHO POSITIVO MEXICANO)


¡Vaya¡…¡vaya¡ … ¿Quién nos ampara de los derechos humanos?. apenas conmemorábamos cuarenta años, del “halconazo” de la Ciudad de México, cuando salió publicado en el Diario Oficial de la Federación, la reforma constitucional, que no solamente reformó al Derecho Positivo mexicano, sino que definitivamente, lo revoluciono en más de 360 grados. 
¡Así de radical fue¡. Una reforma más a la Constitución Política, pero no cualquier tipo de reforma, no una de esas reformas que “cambia” el ordenamiento jurídico para que todo siga igual, realmente la reforma constitucional publicada en el Diario Oficial de la Federación los días 6 y 10 de junio del 2011, “revoluciona” al derecho positivo mexicano. Es decir, se trata de un cambio radical al derecho mexicano, que tardaremos años, quizás décadas en poder asimilarlo. Los abogados de ahora, apenas estábamos haciéndonos de la idea, sobre la inserción de los juicios orales al derecho penal mexicano, cuando de repente, esta reforma llega para “cambiarnos la vida profesional”, potencializando al cuadrado o quizás al cubo, el ordenamiento y el escaso conocimiento jurídico, con el que muchos abogados nos hemos formado.
¿Por qué digo que es una reforma constitucional que nos cambia la vida profesional?. Quizás pareciera ser muy exagerado u ostentoso hacer una afirmación como esa, pero no creo que sea el caso; tan sólo veamos algunos de los cambios realizados a nuestra Constitución Política, para entonces poder juzgar por nuestro propio criterio y acertada opinión, la verdad de mi afirmación.
PLENO DE LA SCJN EN MEXICO

La primera reforma constitucional fue al Poder Judicial de la Federación, concretamente, al juicio de amparo, dicha reforma fue publicada en el Diario Oficial de la Federación, el 6 de junio del 2011. La segunda reforma, dada a conocer cuatro días después por el mismo medio, fue al sistema jurídico de los derechos humanos. Ambas reformas, pese que fueron publicadas en dos momentos diferentes, realmente se complementan la una con la otra. Estamos hablando pues, de una sola y autentica reforma constitucional. He aquí los cambios trascendentales a nuestro derecho.
En la escuela, los abogados mexicanos aprendían que existían garantías individuales, mismas que se encontraban “otorgadas” por la Constitución, en los numerales 1 al 29. Se hablaba también de “garantías sociales”, que eran las previstas en los artículos 27 y 123. El único medio para hacer exigibles dichas garantías, era mediante el juicio de amparo, dicho “recurso” o “proceso” debía cumplir con una serie de requisitos técnicos legales, que hacía a los teóricos del amparo, en verdaderas “vacas sagradas”, sino pregúntenle al difunto maestro Ignacio Burgoa, cuya opinión en los medios de comunicación, pareciera al del mismo Mariano Otero reencarnado en la era priísta.  Los juristas de la época, coincidían, dentro de todo ese discurso técnico, pero demasiado técnico, que el amparo únicamente podía proceder en algunas garantías, en otras definitivamente, no podía ser exigible, lo que significaba en el fondo, que muchos de los derechos, eran más que letra muerta, mera poesía jurídica.
Cuando México inicio su “perestroika”, es decir, el proceso de transformación política y económica que empezó con el expresidente Carlos Salinas de Gortari, fue cuando escuchamos la palabra “Derechos Humanos” y hasta creó una “Comisión Nacional de Derechos Humanos”, como para tratar de demostrar al mundo y también asimilar, muy a la tradición política de aquellos años (y de los consecuentes), que los derechos otorgados en las leyes, iniciaban y se terminaban, con la creación de nuevas dependencias públicas.
Pero “los derechos humanos” no fue solamente una nueva oficina gubernamental, sino que también, fue un discurso político y jurídico que llego a todos los niveles sociales. Quienes más lo lamentaban, fueron los funcionarios autoritarios del régimen y quienes lo siguen lamentando todavía, siguen siendo esos funcionarios autoritarios o nostálgicos por el viejo autoritarismo del siglo XX. Los que siguen sin entender, el periodo de alternancia entre el viejo régimen nacional y mundial que aun no termina de irse, y la nueva era global, que aun no termina de llegar.
Los “derechos humanos” se volvieron odiosos. ¡Cierto¡ .. ¡Confesemos la verdad¡. ¡Seamos honestos en nuestra conciencias¡. Los ladrones, los pillos y hasta los delincuentes, “tenían derechos humanos”. Inclusive una vez un político, en su calidad de candidato a Gobernador, llego anunciarse, diciendo: “Los derechos humanos, son de los humanos, no de las ratas”, frase histórica, que seguramente le genero muchas críticas, pero también simpatías. Frase además de peyorativa, reflejaba la frustración de la sociedad, por la benevolencia de los derechos humanos a los criminales.

¿Por qué se volvieron los derechos humanos tan odiosos?. Porque ese tema, era obviamente una imposición mundial del mundo globalizado y neoliberal que empezó a tomar forma en la última década del siglo XX, por eso no inspiraba confianza; México, en su concepción de Estado soberano, no podía adoptar figuras jurídicas que ya existían en su Constitución, de ahí que muchos políticos y uno que otro jurista equivocado, se atrevió a formular severas críticas contra la naciente comisión, diciendo que debía de llamarse “Comisión Nacional de Garantías Individuales”, otros en cambio, hicieron otro tipo de críticas, en la misma fuerza y magnitud, con el que el Ombudsman, (también así se le denomina) empezaba a formular, sus primeras recomendaciones.
Los “Derechos Humanos”, o las Comisiones de Derechos Humanos, empezaron hacer un trabajo significativo y demasiado objetado. Significativo, porque empezaron a “educar” a la sociedad, como a los funcionarios públicos, sobre el verdadero significado de los derechos humanos, lo que realmente eran y no, lo que algunos medios de comunicación o la sociedad desinformado decían que era. Objetado, no solamente en algunas de sus absurdas recomendaciones, pareciera que algunas de ellas fueran fantasiosas o aberrantes a la luz de la opinión pública, más aun de los funcionarios públicos, sino también por la cantidad de recursos económicos con los que se sostenían dichos aparatos burocráticos.
JUICIO PENAL MEXICANO

Sin darnos cuenta, las cosas empezaron a cambiar. Se fue poniendo “difícil” seguir trabajando como acostumbraba la policía y los ministerios públicos; los derechos humanos no eran de los humanos, sino de las ratas, es decir, de las personas descalificadas e incriminadas de delincuentes, importando un bledo sobre su presunción de inocencia y otros principios justos, como el de la dignidad de las personas. Para las autoridades administrativas, ministeriales y judiciales, era muy común, hacer actos arbitrarios sin rendir cuentas a nadie, “pues con el gobierno no se juega”, cualquier “madrina” o “judas” podía intimidarnos a nosotros, a nuestra familia o a vecinos, encarcelarnos en un separo y hasta desaparecernos, por la sencilla razón, de tratarse del “gobierno”, al carajo cualquier garantía individual o derecho humano reconocido en tratados internacionales, letras mucho mas muertas que las garantías previstas en la constitución; los agentes de tránsito “mordelones” podían detenernos sin deberla; los judiciales, podían golpearnos con las cachas de sus pistolas, amenazarnos, robarnos la quincena, chantajearnos y hacer otro tipo de atracos, sino era eso, había que sufrir las consecuencias en el separo de una comisaría de policía, o de una oscura agencia donde trabajaran abogados prepotentes, malhumorados por las cargas de trabajo, que podía encerrarnos o “darnos una calentadita”, “ponernos a disposición” del Ministerio Publico, sin saber siquiera de lo que trataba, sin conocer siquiera el legajo de papeles, que un burócrata llamado Oficial Secretario, transcribiera en una máquina de escribir; firmando declaraciones que se obtenían, luego de no comer, no dormir, de soportar la angustia y la ansiedad de estar privado uno de su libertad, lejos de su familia y sus seres queridos, habiendo sufrido algunos “sapes”, uno que otro golpe y hasta del tradicional “pozole” o “tehuacanazo”.

Después de todo ese relajo, de esa viacrucis, de la que solamente el hijo de dios, había padecido en carne propia la brutalidad policiaca, se le trasladaba uno a la cárcel, fuera un oscuro y temible reclusorio, para finalmente, vestirnos con un traje de rayas o besch, que importaba el color, si finalmente, luego de no comer, ni dormir, por no poder pagar piso con los otros internos, menos aun cama, mucho menos una grandísima “mordida” o “ponerlos la del puebla”, salía uno a la rejilla a otra oficina, llamado “juzgado”, donde otro burócrata nos leía un expediente y se atrevía cínicamente a decirnos, que uno era un “probable responsable”. Algo así, como “presunto inocente”, pero sin serlo; uno debía enfrentar una tramitologia de documentos, llamado “juicio penal”, que durara un año o quizás más tiempo, encerrado en una prisión, que le llamaban “reclusorio preventivo”, donde gracias a la benevolencia del sistema y por el pago de una módica pero considerable cantidad de dinero, uno la podía librar, gracias a la “generosidad” de algún funcionario que nos “ayudara”. “Había que entrarle”, así funcionaban (y peor tantito, siguen todavía funcionando) las cosas.

Los derechos humanos no eran humanos derechos. El gran papel de las comisiones de derechos humanos ha sido educar a la sociedad civil y a los servidores públicos, hacerles notar, que no es normal, ni es derecho humano, los actos de prepotencia, corrupción, intimidación, uso de la fuerza y arbitrariedad, con el que se “trabajaba normalmente”.

Y por eso les ha ido como les ha ido. Critica sobre crítica. Que los anhelos del autoritarismo mexicano, soñara que lo mejor sería desaparecer esas mentadas comisiones y dejar las cosas como se venían haciendo antes. Un retorno a la Inquisición¡. Pero eso ya no es posible. ¡El mundo cambio¡. Los derechos humanos no son una moda, es una evolución final. Una etapa del desarrollo humano, social y global, a la que todos debemos llegar y que obviamente, a estas alturas del partido, no hemos llegado. ¡Falta mucho camino por recorrer¡.

La reforma constitucional, señala en su artículo primero, que “todas las personas gozaran de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales”; de golpe y porrazo, recuperamos la identidad de ser lo que todos los humanos somos y que sin darnos cuenta, los que somos abogados aprendimos en nuestra clase de derecho civil desde el primer semestre, somos personas, no individuos. No son garantías individuales, son “derechos humanos”, siempre fueron derechos humanos, antes llamados “derechos del hombre”, pero finalmente derechos del hombre, (humano obviamente), no como decía el derecho constitucional autoritario: la “garantía individual” de un “individuo”. (Definitivamente Programación Neo Lingüística).

¡Claro¡. Alguien podría decirnos que los derechos humanos siempre existieron en el ordenamiento jurídico, porque estos eran tratados internacionales reconocidos en la Constitución, pero falso de toda falsedad. Durante años, la Suprema Corte de Justicia discutió si los “individuos” también eran personas morales, otros años más tardo, en tratar de interpretar que se entendía por las fracciones II y III del artículo 103 constitucional; ni Tena Ramírez ni Burgoa Orihuela pudieron en su jurisprudente conciencia, desentrañar ese misterio hermenéutico del llamado “amparo soberanía”, tuvo que reformarse la constitución en 1994, ya siendo presidente Ernesto Zedillo, para prever la posibilidad de las “controversias constitucionales” entre Municipios, Estados, Federación y Poderes locales y federales; tuvieron que pasar décadas, para que en el país, llegara la alternancia (no de un partido a otro), sino la transición ideológica, política y económica, entre un viejo orden mundial y la aparición de uno nuevo.
DR. IGNACIO BURGOA
El “juicio de amparo”, el gran proceso constitucional concebido por Manuel Crescencio Rejón y Mariano Otero, aquel que superara la sentencia de Marshall, el que fue incorporado en el Acta de Reformas de 1847, en plena guerra contra los Estados Unidos, fue la gran figura jurídica que tanto orgullo dio a la jurisprudencia mexicana.  Tan aplaudido y estudiado por el Ministro Ignacio Vallarta, durante el porfiriato, y también por los doctrinarios del derecho constitucional mexicano, por citar tan solo a dos de ellos, Tena Ramírez y Burgoa Orihuela, en la era priísta; fue la institución jurídica que los estudiantes de las facultades de derecho aprendieron.

Aprendieron por ejemplo, que el amparo procedería siempre a instancia de parte. La gran “formula Otero” que establecía que la sentencia (de amparo) solo se ocuparía de los individuos particulares, limitándolos a ampararlos y protegerlos en el caso especial sobre el que versara la queja, sin hacer declaración general respecto de la ley o el acto que lo motivare. La mejor fórmula jurídica del autoritarismo y del máximo egocentrismo jurídico. El Estado arbitrario podía emitir una ley o acto arbitrario dirigido a un millón de habitantes, pero si uno de esos “individuos” buscara y le fuera otorgado el amparo, ese individuo seria protegido y el resto del millón menos uno (amparado) sufriría las consecuencias de la arbitrariedad y autoritarismo criminal del Estado. Quizás por eso gozo de mucho reconocimiento y endiosamiento el amparo, porque más que ser un medio de defensa de los derechos humanos, termino convirtiéndose en un recurso jurídico que investía a los “individuos” quejosos, con una patente y una inmunidad que ni el Estado arbitrario podía hacerle daño, pero que lamentablemente, ignoraba al resto de la sociedad, no amparada. Y quizás por ese mismo privilegio, el conocimiento del amparo, convirtió a muchos abogados, en unas vedets, cotizando caro sus servicios jurídicos por la obtención de tan prestigioso “medio de defensa”. Provocando por ende, el acceso difícil a este privilegio juridico procesal para la inmensa mayoría de la población.
Pero resulta que la reforma constitucional, termino con la formula Otero. Pues si bien, esta perdura, ahora los actos arbitrarios no podrían subsistir por mucho tiempo. Bastaría la revisión de dos amparos consecutivos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para que esta pueda resolver sobre la inconstitucionalidad de una “norma general, acto u omisión”, e informar a la autoridad emisora sobre dicha situación y para el caso de que esta no reformara su acto inconstitucional, podrá emitir la “declaratoria general de inconstitucionalidad” y fijar los alcances y condiciones del acto ilegal.  Es decir, la reforma, otorga al Poder Judicial la facultad de pronunciarse vía amparo, sobre la inconstitucionalidad de alguna norma general, acto u omisión, protegiendo los derechos humanos de todos los habitantes de la nación, hayan promovido o no, “juicio de garantías”. Esto sin duda alguna, es una democratización justa del Derecho. Un cambio radical que otorga al Poder judicial, el verdadero poder político de servir de contrapeso, al autoritarismo legislativo y ejecutivo de la nación.
Pero la reforma, no solamente fue esa, hubo otras también que ameritan comentarse. Por ejemplo, los abogados formados en la era priísta y en estos últimos once años de “panato”, sabían que uno de los principios del amparo, era para que este pudiera proceder, debía de existir “agravio personal y directo”, es decir, únicamente podía promoverlo, “a quien le perjudicara el acto o la ley que se reclamara”. Esto conllevaba a un razonamiento técnico jurídico, pues había que distinguir y apreciar que debía entenderse por agravio, lo que llevaba a cuestiones de legitimación del promovente y la carga de éste, para acreditar no solamente su interés legitimo de solicitar amparo, sino también, para demostrar el menoscabo apreciable objetivamente en forma específica y no abstracto o ambigua; debía demostrarse que el daño fuera de realización pasada, presente o inminente y no simplemente eventual, aleatorio, hipotético o probable. Razonamiento jurídico que por eso, diferencio a los abogados los unos de los otros, pues no todos tenían el razonamiento jurídico idóneo y correcto para poder distinguir en qué momento procedía o no el amparo.
Sin embargo, resulta que con esta reforma, puede ser promovido no solamente por el “titular de un derecho”, sino que también, por quien tuviera un “interés legitimo individual o colectivo” y entonces, esta última palabra, “colectivo”, es mas colectivo de lo que suspiraba Trueba Urbina con su teoría del “amparo social”, cuando escribía su doctrina de los derechos laborales o la de la Doctora Martha Chávez Padrón, con sus teorías agraristas. El “titular de un derecho”, que tiene “interés colectivo”, es simplemente reconocer y dejar abierta la posibilidad, de que el amparo puede ser promovido por cualquier persona que sea “titular de un derecho” y que tenga “interés individual” o “interés colectivo” para exigir la protección de la justicia federal, sin agotar los requisitos técnicos jurídicos de “agravio directo”, pudiéndose amparar inclusive, hasta de las “omisiones de la autoridad”, es decir, ya no habrá necesidad de esperar el tan anhelado “acto de autoridad” para poder iniciar el juicio constitucional; dejando al basurero de la historia jurídica, los requisitos de “agravio personal y directo”, por el que salpicaron chorros de tinta, los mejores amparistas y ministros ilustres de la patria.
Claro que se conserva el principio de definitividad, el amparo finalmente, es el “recurso de todos los recursos”, el “último recurso” o “recurso casación”, como quisieran llamarle. Solo que también se hicieron algunas modificaciones técnicas. Una de ellas, por ejemplo, es que se prevé la posibilidad de que las leyes procesales que dicten las entidades federativas y la federación, las partes puedan “renunciar” a sus recursos y acudir directamente a la promoción de amparo; es decir, el principio de definitividad ya no sería tan definitivo, en el futuro posible, los abogados ya no requerirán de “agotar” todos sus recursos legales, para poder presentar el amparo; bastara con que “renuncien” hacer valer los recursos procesales ventilados en el tribunal que funja como “·autoridad responsable”, para poder entonces, promover en forma directa un amparo.  (Si no se entiende lo que dije, habrá que consultar a un técnico del amparo, de los que todavía quedan).
Siguiendo con las modificaciones realizadas, en los casos de los denominados “amparos directos”, es decir aquellos que atacaban las sentencias definitivas dictadas por los tribunales, la autoridad judicial que tramite del amparo, debe analizar las violaciones procesales que adviertan las partes y que detecte éste en suplencia de la queja, teniendo la carga de especificar, los términos precisos en que deberá dictarse la nueva resolución. Es decir, los abogados amparistas que hayan tenido amparo, ya no deberán promover sentencias interlocutorias mediante los cuales, los jueces amparistas, interpreten los alcances de su amparo, sino que ahora, desde el primer momento, deberán señalarse las diligencias por efectuarse. Simple economía procesal. Justicia pronta y expedita.
PLENO DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA EN MEXICO

Las modificaciones constitucionales, convierten a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ahora sí, en un Tribunal Constitucional, vaya modificación tan radical, digna de estudiarse para la cantidad de los teóricos constitucionalistas que abundan en cientos en los posgrados de derecho. Las funciones de vigilancia de la “legalidad” que revisaba también la Corte, quedan ahora encomendadas, en la creación de unos nuevos órganos jurisdiccionales, llamados “Plenos de Circuito”, es decir, pequeños órganos jurisdiccionales o para ser más claros, en “pequeñas supremas cortes” que se distribuirán por especialidad en todo el país.
Los “derechos humanos” serán ahora si de humanos y ciudadanos, ya no de individuos; se establece la obligatoriedad del Estado, para promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos conforme a los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. Es decir, habrán que modificar los planes de estudio en las escuelas de derecho, para dejar en claro, que se entiende por estos principios; saber por ejemplo, que doctrinalmente, es falsa la teoría autoritaria de “garantías individuales” y “garantías sociales”, de que existen “garantías individuales” más importantes que otras; que existen “garantías” exigibles mediante juicios de amparo y otras que de plano, no lo son, ¡nimodo¡, poesía jurídica. Olvidar por ejemplo, que las garantías individuales únicamente proceden vía judicial conforme a los requisitos técnicos inventados por los abogados amparistas y los funcionarios judiciales. A partir de ahora, los derechos humanos, deberán ser lo que son, universales, es decir, para todos, hayan o no hayan promovido juicio de amparo; que los derechos humanos son interdependientes, es decir, un derecho humano se encuentra concatenado con otro derecho humano, no existen las clasificaciones autoritarias que todavía se siguen enseñando en las facultades de derecho; deberán enseñarse que los derechos humanos, son individibles, si indivisibles, son totales, no parciales, se deben cumplir, no medio cumplir; que son progresivos, es decir, deberán seguir creciendo en forma potencial, hasta llegar algún día a una sociedad democrática, donde las autoridades prevengan, investiguen, sancionen y hasta reparen, las violaciones a los derechos humanos. Reparar, no es “restituir las cosas a como encontraban antes del acto de autoridad”, es mucho más que eso, es indemnizar, en pesos, el daño o perjuicio, (llamado también este ultimo “lucro cesante”) que se le haya ocasionado al ser humano agraviado por la violación de sus derechos.

Los estudiantes de derecho, deberán estudiar mucho y desarrollar más habilidades de las que ahora tienen. Se acabaron los tiempos de los exámenes escritos y de los trabajitos en “copypeich”, deberán aprender derechos humanos, muchos derechos humanos, saber argumentación jurídica para poder debatir racionalmente  y no pelearse como “leguleyo” o “mitotero”, deberán aprender oralidad, mucha oralidad; pero ante todo, aceptar o ir aceptando de una vez por siempre, que este mundo entrante, es totalmente diferente, del mundo que se va; la universalidad de la justicia está llegando, la globalización no es económica, es también jurídica, ambiental y ante todo, humanitaria. ¡Que reto tan difícil¡. Aceptar que somos humanos, que los derechos humanos son de los seres humanos, por eso se les llama derechos humanos…. Y por eso, a partir, del 11 de junio del 2011, las normas jurídicas de los derechos humanos, son mas vigentes, de lo que siempre fueron.
La nueva historia del derecho esta por escribirse…









jueves, 9 de junio de 2011

HISTORIA DE LOS "HALCONES" ... O BIEN: "¡LOS HALCONES NO EXISTEN¡"



-       “¡No existen los halcones¡”. – dijo el entonces Regente del Departamento del Distrito Federal ante la pregunta del reportero grafico del diario “El Universal”, durante su conferencia de prensa nocturna, luego de los hechos sangrientos ocurridos en aquella tarde del 10 de junio de 1971.

-       …lamento profundamente los acontecimientos …pero si quiero decirles que en la jerga de la opinión de la calle, existen los “charros”, los “gorilas”, los “halcones” y otros nombres. El Departamento del Distrito Federal y el Gobierno de la Republica, no tienen ningún cuerpo de este tipo. No existen “Los Halcones”. Esta es una leyenda y están a disposición de ustedes los medios necesarios para comprobarlos.

Horas antes, una manifestación de aproximadamente ocho mil estudiantes, profesores, obreros; había sido disuelta en forma violenta.

MARCHA 10 DE JUNIO (MINUTOS PREVIOS
A LA REPRESION DE LOS HALCONES)
La manifestación había llegado a la esquina de Amado Nervo con la Calzada México Tacuba, cuando el Coronel Ángel Rodríguez García, encabezando el cuerpo de la compañía de Granaderos, solicitó enérgicamente a los que presidian la manifestación, el permiso respectivo para llevar a cabo dicha marcha.  Los estudiantes no hicieron caso, cantaron el himno nacional y continuaron su marcha, no había mayor permiso que continuar con una manifestación pacífica, que la prevista en la Constitución. Esa es quizás la valentía que da andar el grupo, para no dejarse intimidar de la fuerza pública. Que importaba que las calles estuvieran tensas, que la presencia policiaca patrullara las calles,  inclusive se había suscitado una riña estudiantes, pues la marcha continuo; después muchos de los manifestantes se enteraron de que aquello ya no era una marcha, sino una balacera; la manifestación entonces se disperso, las personas que iban en ella corrieron en distintas direcciones; un grupo de cientos de jóvenes armados con palos, garrotes de bambú de dos metros, chacos, macanas e inclusive hasta con varillas, bajaron de diversos camiones en la esquina de Melchor Ocampo y México Tacuba, ahí frente al cine Cosmos, dispuestos todos ellos a dar la batalla en contra del enemigo. Eran los “halcones” los hijos de la Patria contra los insurrectos estudiantes. Los enemigos del Estado mexicano, eran los disidentes del régimen de la revolución mexicana, los estudiantes normalistas, universitarios, politécnicos; que se habían lanzado a “tomar” la calle, luego de que el gobierno federal  hubiera resuelto el conflicto estudiantil de la Universidad Autónoma de Nuevo León y cesado al gobernador de ese Estado.

La Policía desconcertada por los hechos, lanzo gases lacrimógenos y aquellos jóvenes armados, se dispersaron, para solo después regresar  con metralletas, fusiles automáticos M-1, M-2 e incluso M-16 (de los que usaban los marines en Vietnam). La Policía se vio rebasada y muy pronto, los halcones tomaron las azoteas de varios edificios y desde ahí se dispusieron a disparar una y otra vez contra los manifestantes, contra los policías, contra ellos mismos recibiendo “fuego amigo”; la gente concentrada en esas calles de la ciudad, corrió para no ser asesinada por una bala perdida, muchos de ellos se escondieron en algunas casas de la colonias Agricultura y Santa María la Rivera, pero los “halcones” fueron por ellos para capturarlos; algunos de los estudiantes decidieron aun y con todo esto continuar con su marcha, pero lo único que provocaron fue incrementar más aun la violencia, ya no había heridos, sino ahora muertos, pancartas llenas de sangre, gente lastimada; hasta que finalmente, llegaron las tanquetas del ejercito, como lo habían hecho en 1968, para garantizar la paz y el cese de las hostilidades. Una tensa calma, los “halcones” habían desaparecido … ¡para siempre¡.



18 muertos, 169 heridos, 300 detenidos … fueron las cifras que la disidencia recabo; cuarenta años después, esas cifras no se comparan con las que se obtienen todos los días en la denominada “guerra anti narco”, pero en aquel entonces, eran 18 muertos, 169 heridos, 300 detenidos; pudieron haber sido más o menos, no importa. Era el estado represivo, criminal, “genocida”, el que había salido a golpear nuevamente a sus hijos ingratos. El Estado de la “Revolución Mexicana”, el que encabezara su máximo líder, el Presidente Constitucional Licenciado Luis Echeverría Álvarez.

LUIS ECHEVERRIA Y
GUSTAVO DIAZ ORDAZ
El 1 de diciembre de 1970, fue la fecha de la “ruptura” y la “continuidad”, el licenciado Gustavo Díaz Ordaz había terminado su periodo presidencial y con él, la sombra de la represión estudiantil de 1968. Luis Echeverría, el presidente joven, el fiel y servil burócrata que alguna vez fuera Secretario Particular de un militante de la revolución mexicana, para posteriormente, convertirse en subsecretario y secretario de gobernación, bajo el amparo de sus dos exjefes presidentes Adolfo López Mateos y Gustavo Díaz Ordaz, era el denominado por el Partido de Estado, para asumir el liderazgo político, económico, militar, criminal e ideológico, que le daba el régimen constitucional de la revolución mexicana, al haber sido éste designado por los “cauces democráticos”, como el Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

LIC. LUIS ECHEVERRIA
ALVAREZ
La “apertura democrática”, fue la consigna política e ideológica del Presidente Echeverría, romper con las inercias de los “emisarios del pasado”, acercarse con la nueva clase intelectual  y con los jóvenes universitarios víctimas de la represión política de su ex jefe antecesor. El presupuesto de la Universidad fue aumentado a un nivel desorbitante, quizás como a manera de “indemnizar” la disputa institucional entre el gobierno revolucionario y su universidad; los intelectuales Daniel Cosio Villegas, Octavio Paz y Carlos Fuentes, encontraron en el nuevo presidente de México, una voluntad regeneradora, de cambio, de conciliación. Un gabinete de “gente joven”, inexperta, pero “caras nuevas” en la administración pública; Mario Moya Palencia, Víctor Bravo Ahuja, Porfirio Muñoz Ledo, José López Portillo, Carlos Biebrich, nada que ver con el pasado; se había ido el general Alfonso Corona del Rosal del Departamento del Distrito Federal para ser sustituido por el licenciado Alfonso Martínez Domínguez; se había renovado la administración pública federal y también el Departamento del Distrito Federal; se habían cambiado muchos funcionarios, directores, subdirectores, jefes de departamento, para reconstruir nuevamente como cada seis años al país entero, con el reparto de los empleos públicos; se había transformado casi todo el aparato burocrático, menos una cosa, un grupo conformado dos años antes, que practicaba en los campos de Cuchilla de Tesoro, denominado los “Halcones”.

Se dice que un profesor de nombre Vicente Méndez Rostro y otros funcionarios y profesores universitarios, fueron los creadores de los “grupos de choque” que confrontarían a los lideres grillos revoltosos, que además de ser comunistas, eran ingratos del régimen de la revolución mexicana. La captación de estos jóvenes, vendrían de las “porras”, de aquellos estudiantes relajientos, novieros, borrachos, que mataban clases y que eran expertos del “desmadre”, que acudían a los estadios a los partidos de americano y de vez en cuando, eran verdaderos profesionales en hacer mitotes como cerrar escuelas, golpear maestros e intimidar a sus propios compañeros.

Eran los tiempos de la guerra fría, el presidente constitucional era también, un agente más de la CIA, un título nobiliario que la agencia de inteligencia americana otorgaba al presidente de México y que este a su vez aceptaba, para evitar la intervención de los americanos, en asuntos que solamente eran de incumbencia de los mexicanos. ¡Así es esto¡. “Los únicos que pueden reprimir a los comunistas mexicanos, somos únicamente nosotros. Ningún espía americano entrara a nuestro suelo patrio, hacer las tareas, que bien podemos hacer nosotros”. No había nada de que temer. México no era Cuba ni Chile, las doctrinas marxistas jamás se aplicarían en México, porque en nuestro país, existía su propia doctrina revolucionaria, con sus propios ideales y su propio “método” de hacer las cosas.

Por eso la conformación de los “Halcones”, era un grupo mas, creado por el Estado, para salvaguardar la soberanía y la defensa del país. Un grupo de jóvenes reclutados de aquellos delincuentes “incorregibles”, lastra de estudiantes porros fosilizados en las instituciones educativas, uno que otro soldado o policía desertor, jóvenes pobres, sin aspiraciones, resentidos, a los que había que darles una oportunidad. Hacerlos empleados públicos, asignarles un salario quincenal seguro, que les permitiera tener estabilidad económica, para darles un mejor status social, hacerlos beneficiados de loa programas sociales del gobierno de la revolución, vivienda y seguridad social, adoctrinarlos, en la benevolencia del régimen y enseñarles quienes eran los enemigos de la patria. Quienes habiendo tenido todo, ahora se lanzaban a las calles para atacar al gobierno protector que les había dado libertad y justicia social; para hacerse cómplices del imperialismo soviético y convertir en México, en una Cuba cualquiera.

GRAL. ALFONSO CORONA
DEL ROSAL
Se dice que en 1968, fue el general Corona del Rosal, el Jefe del Departamento quien tuvo la ocurrencia de crear este grupo paramilitar; lo haría con el único fin de cuidar el orden y la paz social, ante el inminente riesgo de que la amenaza comunista llegara a México para provocar una revolución estudiantil, como la ocurrida en Francia; este grupo se formaría gracias a los buenos oficios de un porro apodado el “Fisch”, quien desde el interior de la Universidad, selecciono a sus cuates de “desmadre”, para “meterlos a chambear”, o mejor dicho, “becarlos” sin estudiar, simplemente por ser sus cuates y estar inmatriculados en la Universidad Nacional. El buen “Fisch” metió a sus amigos a trabajar de “Halcones”, en la nomina del Departamento de Limpia y Mercados, donde les pagaría por sus desmadres, sin tener que trabajar ni estudiar;  ¡qué padre¡, serian abogados, médicos, arquitectos, ingenieros, lo que quisieran estudiar; sus historiales académicos misteriosamente reportarían materias acreditadas, sin necesidad de que estos acudieran a presentar sus extraordinarios y el día que menos se imaginara, serian pasantes y hasta podían titularse en alguna carrera universitaria; así es el gobierno, así funcionan las cosas en este país. Era hora, de que la Revolución también le hiciera justicia a sus jóvenes.

Al grupo naciente de los “Halcones” se incorporaron el “Fisch”, el “Greñas”, el “Pichín”, el “Payo”, “La Muñeca”, “El Watusi”, el “Burro”;  durante la revuelta estudiantil de 1968, daban sus respectivos reportes a los agentes de la Dirección Federal de Seguridad, para tener bajo “control” a los estudiantes mitoteros; eran ellos los que delataban a sus compañeros, señalando a los agentes encubiertos, quienes eran militantes de los Comités de lucha de sus facultades y escuelas superiores, quienes leían a Marx y Lenin, quienes hacían las pancartas, los panfletos, volanteaban y boteaban en las calles; su heroico y patriótico papel en el movimiento, fue “orejear”, infiltrarse al Comité Nacional de Huelga para acusar a los responsables de los desmanes que pusieron en riesgo la estabilidad de la patria. Se dice que una de sus misiones, fue ametrallar las Vocacionales 2 y 7 del Instituto Politécnico Nacional y la otra misión, muy confidencial, es que sirvieron de apoyo a los francotiradores en la fatídica tarde del 2 de octubre de 1968, en Tlatelolco.

Se dice que el Regente Alfonso Corona del Rosal le gusto tanto su proyecto paramilitar, que pidió el refuerzo de otro genio militar, el coronel Manuel Díaz Escobar, quien lo designo como Subdirector de Servicios Generales del DDF, para que fuera él, quien les diera instrucción militar a esos jóvenes desorientados. El Coronel Díaz Escobar acepto gustosamente el ofrecimiento y se convirtió en el “maestro” de esas juventudes paramilitares que conformaron los halcones.

El Coronel Díaz Escobar, como buen militar, siempre se preocupó porque ese grupo tuviera disciplina. Por ello, se dedico en los siguientes meses de su administración, a darles una formación castrense a los “halcones”, para ello, “engordo” la nomina e hizo la convocatoria “más abierta”; ahora se sumarian fusileros paracaidistas que tuvieran entre 17 a 25 años; les enseñaría artes marciales, judo, karate, aikido, kendo, box; les daría prácticas de tiro, manejo de todo tipo de armas y prácticas de sabotaje. Era el cuerpo de elite, especializado para combatir la revuelta estudiantil revolucionarias formadas bajo el amparo del espionaje soviético cubano. El grupo de los “Halcones” se conformaría por dos alas: la primera de ellas, el “ala” fundadora, la porril estudiantil; y la segunda “ala”, la ex militar.  Los mejores miembros de la organización “paramilitar”, recibieron capacitación en los Estados Unidos, Japón, Francia, Reino Unido; los otros mientras tanto, se entrenarían todos los días, en las canchas de de Cuchilla de tesoro, de la Unidad San Juan de Aragón. Cobrando su salario quincenal de sesenta pesos diarios, que otorgaba el Departamento del Distrito Federal.

La organización sobrevivió al cambio de administración. Alfonso Corona del Rosal dejaba el cargo de Jefe de Departamento del Distrito Federal y quedaba en su lugar, el licenciado Alfonso Martínez Domínguez. El Subdirector de Servicios Generales Díaz Escobar, seria ratificado; la organización sobreviviría en la próxima administración, su misión patriótica y con la historia aun no terminaría.

LIC. ALFONSO MARTINEZ
DOMINGUEZ
El nuevo Jefe de Departamento del Distrito Federal entendió que no debía molestar a su Subdirector García Escobar; instruyo al Director de Servicios Generales José Antonio González Aleu, a que dejara trabajar libremente a su subdirector, quien era “recomendado” o “protegido”, del Presidente Luis Echeverría Álvarez. De esta manera, los primeros seis meses de la nueva administración, sobrevivirían los halcones, hasta antes de su llamado histórico.



Eran 800, otros dicen que llegaron a ser, hasta 3000 reclutados; no se sabe a ciencia cierta; no hubo registro documental de ellos, ni entre los propios “halcones” se conocían; no sabían quienes eran ellos mismos, muchos se conocían por apodos y utilizaban el lenguaje para claves, para referirse a ciertas acciones o lugares. Lo cierto era, que el Jefe de los “Halcones”, era el coronel García Escobar, quien decidió incorporar otra nueva ala, la proveniente del hampa, gente desempleada y sin estudios. De esta manera, la organización fascista se integraría en tres secciones. La porril estudiantil, la ex militar y la ex delincuencial. ¡Brillante brazo armado¡:  Porros, desertores del ejército y delincuentes, contra ciudadanos libres.

El movimiento estudiantil de 1968, aun seguía en la memoria; el gobierno de Luis Echeverría y su “apertura democrática”, concedió indultos a los participantes de dicho movimiento; les había dado la libertad con la única condición de que aceptaran su exilio, muchos así lo aceptaron, fueron expatriados a Chile, Perú, Canadá; prometieron no regresar al país, pero incumplieron su palabra, a la mínima excusa de revuelta popular regresaron y eso fue lo que ocurrió semanas antes de aquel 10 de junio.

La nueva Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, fue el pretexto para revivir el conflicto estudiantil.  Marchas y mítines sacudieron a la Ciudad de Monterrey, lo que hizo que en la ciudad de México, los estudiantes de la UNAM y del IPN, se sumaran también a dicha revuelta.  El conflicto dejaba de ser meramente regional, para convertirse en un conflicto nacional. Se sumaba la Escuela de Chapingo y la Universidad Iberoamericana; también las Universidades de Sinaloa, Puebla, Chihuahua, Durango, Guerrero, Sonora, Oaxaca. El Presidente Echeverria, ejerció sus poderes “meta jurídicos” o “meta constitucionales” y ordeno al Congreso del Estado de Nuevo León, abrogar su propia ley y también, removió al Gobernador de dicho Estado, quien presento su “renuncia”. Pero resulta que dichas medidas, en nada bajaron los ánimos a los estudiantes, ansiosos de brotar nuevamente, la rebelión estudiantil, una “revancha”, una nueva oportunidad de incitar a la rebelión contra el “mal gobierno”.  A esta nuevo despertar de insurrección estudiantil, se sumaba también, la Asociación de Profesores e Investigadores de Carrera de la Universidad Nacional Autónoma de México, una organización de profesores universitarios que sutilmente promovía la organización de un sindicato de profesores universitarios; entonces un fenómeno social “brotaba” y amenazaba al régimen, con la aparición de un “nuevo 68”,  debía apagarse ese “fantasma” en forma pronta, inmediata, decisiva, sin dudas.

Entonces, la tarde de aquel 10 de junio de 1971, la brigada paramilitar y clandestina de los “Halcones” apareció en su misión histórica y patriótica, de exterminar a los enemigos del Estado. Salieron con sus palos de bambú, sus chacos y hasta con sus varillas; salieron con toda la enjundia que el entrenamiento militar les había dado; salieron a defender las instituciones revolucionarias de su país, él que les daba de comer cada quincena y les daba la oportunidad de tener un mejor nivel de vida que ni el comunismo les ofrecía; ahí estaban ellos, en la calle, en la vía publica, viendo a sus semejantes correr, entre las calles, las avenidas, escondiéndose en los vehículos, buscando refugio en alguna casa, tratándose de esconder de los francotiradores que se encontraban en la azoteas y bajo los gases lacrimógenos que lanzaba la policía.



Aquella tarde, el Regente declaró: “¡No existen los halcones¡”. Pero el Presidente Luis Echeverría Álvarez, en una entrevista que dio en el noticiero 24 Horas con Jacobo Zabludovsky,  deslindo su responsabilidad y mostro su indignación por los hechos acontecidos, responsabilizando de ello, a los “emisarios del pasado”, destituyendo al mentiroso Jefe del Departamento y también al Jefe de la Policía, ordenando hacer una investigación, “caiga quien caiga”.

La Procuraduría General de la República y también la Procuraduría General de Justicia del Distrito y Territorios Federales, iniciaron la investigación de los hechos delictuosos ocurridos en aquella tarde; a las 19:35 horas el Ministerio Público Federal realizo la inspección ocular en la estación del metro San Cosme, dando fe del saqueo de varios locales comerciales y de daños a la propiedad privada, posteriormente se trasladaría a la Escuela Normal de Maestros, para hacer semejante ejercicio; por otra parte, la Procuraduría del Distrito Federal levantaba doce actas, por los delitos de homicidio y lesiones. Los temibles servicios represivos del Ministerio  Publico habían logrado a capturar a sólo tres sospechosos. Héctor Rafael Oropeza Gómez, Juan Pablo Millán Trias y Florencio Hernández Lovera, a quien investigó por disparo de arma de fuego, los tres sujetos antes mencionados, no eran “halcones”, sino miembros del Servicio Secreto de la Dirección General de Policía y Transito.

El 12 de junio de 1971, se practico la inspección ministerial encabezada por el propio Procurador General de la Republica Licenciado Julio Sánchez Vargas, acompañado de su Director General de Averiguaciones Previas Fernando Narváez Angulo, así como del Jefe de la Policía Judicial Federal el General Edmundo Arriaga López; quienes en presencia de los periodistas, procedieron a entrevistar a los policías preventivos respecto a los hechos ocurridos. También en una diligencia sorpresiva, el Ministerio Publico se traslado a los terrenos de Cuchilla del Tesoro, cerca de la Unidad Habitacional de San Juan de Aragón, y atrás de la pista número 5 del Aeropuerto internacional de la Ciudad de México, para dar fe, de no encontrar los campos de entrenamiento y el cuartel general del grupo los “Halcones”.

La averiguación previa 1863/71 continuo investigando los hechos acontecidos, en su consigna de “caiga quien caiga”, giro los oficios correspondientes a varios testigos, para recabar su declaración respecto a lo ocurrido en aquella tarde; para el día 15 de junio de 1971 ejercito acción penal contra tres sospechosos, generando la causa 848/71 ante el Juzgado Segundo de la Primera Corte Penal, pero los probables responsables obtuvieron al día siguiente su libertad. Posteriormente fue citado a declarar el Coronel García Escobar, quien declaro tener conocimiento a través de la prensa y como cualquier ciudadano de la existencia de personas a quienes la imaginación popular, los había denominado “Los Halcones”, pero que estos no tenían nada que ver con la oficina a su cargo. “Es el honor del militar que no se mancha porque presentan una fantasía como realidad, aunque los hechos lo desmientan”.  En conclusión, Luego de varias diligencias ministeriales, ninguna evidencia de ellos. Los “Halcones” no existían.

LOS "MISTERIOSOS" Y "CLANDESTINOS" "HALCONES"

 
Los días de junio y julio, cuentan que la corporación fue disuelta temporalmente y que inclusive algunos de sus miembros, fueron “indemnizados”, para que nunca jamás hablaran de la existencia de dicha agrupación. Se cuenta también, que el “Gulligan” por instrucciones del Coronel García Escobar, realizo acciones criminales como asaltar un banco, para distraer con ello a la opinión pública. Quizás la delincuencia en esos días se haya desatado, como medida distractora de la represión estudiantil. La prensa poco a poco fue olvidando la nota; mientras que los muertos eran enterrados y los expedientes archivados.

El primer Informe de Gobierno, el presidente Echeverría condenó nuevamente los hechos ocurridos, informó que giro instrucciones a la Procuraduría General de la Republica para que iniciara la investigación que deslindara responsabilidades y condujera el castigo a los culpables. … ¡Pero el tiempo paso …¡. Los tres sospechosos de disparar arma de fuego, acusados por la Procuraduría General de la Republica, obtuvieron su libertad, mediante la sentencia absolutoria que dictara la Sexta Sala del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, el día 20 de abril de 1972 … ¡Y el tiempo paso¡. … ¡paso¡


Luis Echeverria Álvarez terminaría su periodo presidencial el 30 de noviembre de 1976, en medio de una crisis económica; el licenciado Alfonso Martínez Domínguez, ex Jefe del Departamento del Distrito Federal, fue Gobernador del Estado de Nuevo León; el Coronel García Escobar fue ascendido a general y fue agregado militar en la Republica de Chile, antes del golpe de Estado de Pinochet  provocado en ese país;  mientras tanto, los halcones …algunos de ellos, siguieron trabajando en la nomina del Departamento del Distrito Federal, se dice que el que más años duro, llego a cobrar hasta 1999. Ya con la caída electoral del PRI en la Ciudad de México y con el pleno ascenso al poder, del gobierno izquierdista que fuera reprimido en 1968 y en 1988.

LIC VICENTE FOX QUESADA.
PRIMER PRESIDENTE NO PRIISTA

El cambio democrático del año 2000, prometió acabar con la impunidad y la llamada “guerra sucia” que vivió el país en ese año. El Presidente Vicente Fox Quezada, opto por la creación de la Fiscalía Especial de Movimientos Sociales y Políticos del Pasado, a fin de investigar y sancionar, a los responsables de los hechos acontecidos en 1968 y 1971. Era un momento promisorio, habían sido juzgados los genocidas de Yugoslavia y Ruanda, se había creado el Estatuto de Roma y el Tribunal Penal Internacional, los consensos jurídicos coincidían en la creación de una jurisdicción universal para conocer los crímenes políticos de Argentina y Chile; Augusto Pinochet era juzgado en Inglaterra y después en Chile, al mismo tiempo, que en México, se exigía la rendición de cuentas, por los hechos ocurridos en décadas pasadas por el autoritarismo priista, la “dictablanda” o “dictadura perfecta”.

En los días en que el gobierno federal acusaba al gobierno de la ciudad de México, ambos de distintos partidos (PAN y PRD), de haber violado la suspensión definitiva otorgada en un juicio de amparo, se llevo a cabo la investigación y el juicio contra un ex presidente mexicano, Luis Echeverria. La prensa no pareció darle importancia a ese caso, ni el mismo Andrés Manuel López Obrador Jefe de Gobierno del Distrito Federal, víctima de la embestida judicial y legislativa que terminó desaforándolo.

LIC. LUIS ECHEVERRIA ALVAREZ

El juicio de Echeverría, llevado después de 34 años de la “matanza” del 10 de junio,  jamás fue televisado, ni documentado, ni publicitado; nadie supo en qué momento se le acuso y se le juzgo; nadie supo que fueron de los halcones, su historia, aparición y desaparición; ni siquiera se supo el nombre de alguno de esos asesinos clandestinos, consignado en los tribunales; nadie supo nada, pues la acción penal estaba prescrita y Luis Echeverría pasaría su proceso, arrestado en su domicilio, en sus penumbras y en su infinito silencio, que llevara a su tumba, en sus innumerables secretos.


¡Total¡ …esa es la historia de nuestro país … Con esa impunidad … como podremos conciliarnos.

BIBLIOGRAFIA.
CFR. INFORME HISTORICO PRESENTADO A LA SOCIEDAD MEXICANA. FISCALIA ESPECIAL DE MOVIMIENTOS SOCIALES Y POLITICOS DEL PASADO.